MAXIMUS IDIOTICUS
Pocas palabras para ideas pobres. Este pensamiento es muy cierto, dado que mucha gente tiende a adornar sus mediocres pensamientos con un sinfín de palabras rimbombantes o ideas que desvían la atención del tema principal para que, tarde o temprano, tras un desfile de anécdotas babosas, sea retomado, analizado y posteriormente rematado con una conclusión laxada por los comentarios.
De cierto modo creo que no debería criticar a aquellos que lo hacen, o por lo menos, no a quienes lo hacen gratis. Digo, mis comentarios no son más que eso, un montón de ideas llenas de orgullo, rabia y resentimiento, hiladas por humor particularmente visceral y situaciones absurdas. Esto me hace sentir triste, sí, tan triste que comienzan a compararme con una hiena cada que menciono el tema.
-El Autor
‘As usual’ Lo que estás a punto de leer es pura mentira, nada de lo que está escrito es verdad, lo cual me sirve para escudarme mientras me burlo de mis antiguos jefes y compañeros de trabajo. Todo es un reflejo de las frustraciones del autor que todavía no supera la cancelación del show de Lalo y Lagrimita, ¡Qué Payasos! y Corre GC Corre.


















































