jueves, agosto 25, 2005

Otra fabulosa encuesta.

No sé desde hace cuanto que no pelo la encuesta, pero sentí que ya era hora de cambiarla. En este momento ya hay una nueva gama de opciones para usted que piensa que su voz suena en este blog, así que participe y vea como me vale verga lo que diga.

La encuesta pasada preguntó ¿Cuál es el tipo de humor del blog?, en 301 votos divididos en diez opciones el pedo terminó oliendo así:

2 inocentes piensan que el humor de éste blog es ídem... ¡ay qué lindos!, a estos dos pobres idiotas les regalo un ¡ahhhh...! ¡No mamen!, este blog es tan inocente como el agujero de sus madres!

Un pendejo dijo “El Autor de mancha con los de Atomix”, otro comentó “Trata muy feo a los putos como yo” y el último pensó “Yo soy gótico y quiero que me traten como a todos los demás”, sumando las opiniones de estos peneques obtenemos 3, el número mágico que también nos dice cuántas personas creen que el humor de El Club de la Paja es cruel.

5 integrantes de Ku-Klux-Klan piensa que el humor de este lugar es negro y merece ser linchado, a lo que les respondo, besen mi grande y antisemita verga.

12 finísimas personas descifraron las letras plasmadas de manera digital en esta bitácora virtual, estudiaron los pensamientos provocados a razón de su lectura llegaron al contundente resultado de que El Grupo Social de Amigos de la Hierba Seca, o sea, El Club de la Paja, es vulgar. ¡Vulgar mi verga y aún así es la delicia de las mujeres!

15 fanáticos de Garfield piensan que mi humor es como el apellido latino del minino en cuestión, a ustedes les regalo una patada en los testículos por creer que somos bonachones.

26 personas piensan que el humor contenido en el blog es simplón.

27 maricones votaron a favor de que mi humor es indefinido como ellos, Dios... eso es tan malo... no, un momento, es bueno... no, esperen... a-la-madre... no sé.

44 fulanos que a partir de este momento pueden pedir trabajo como catadores de vino, agentes de viajes a destinos exóticos y por supuesto, como probadores de los últimos automóviles creados por Ferrari y Lamborginni piensan que el humor de Ocio Crápula y Compañía es de buen gusto.

79 fulanitos creyeron que los tomaría en cuenta, háganme el favor, pobres diablos, todos ellos pensaron que mi humor es sarcástico, a ellos les puedo decir, con una mano en la cintura y un dedo en el culo que está completamente equivocados, este humor no es sarcástico, en lo absoluto, todo lo que leen en El Club de la Paja son crónica reales que en ningún momento intentan ser graciosa... no entiendo cómo pudieron pensar eso.

88 inteligentísimas personas que saben perfectamente lo que quieren en sus vidas creen que el humor aquí contenido es estúpido... me siento agredido.

-El Autor.



PD: Participe en la nueva encuesta, aquel que no lo haga es puto, no hay vuelta de hoja.


Ruvalcaba Opina:

Vota en las encuestas de El Autor, a veces regala refrescos.

martes, agosto 16, 2005

Derechos de Autor II

Antes de que sigas leyendo, hay algo que tienes que saber. Este es el segudo capítulos de Derechos de Autor, si no leíste la primera parte, es probable que entiendas menos de la historia, así que si quieres leer de lo que te perdiste, pícale aquí, si no, pues sigue con tu lectura y haz de cuenta que este párrafo no existe.

Muchas gracias a Tamara de Anda, mejor conocida en la blogósfera como Plaqueta, por regalarme un momento de su apretujada agenda para dedicarle unas palabras a este proyecto, aprovecho también para agradecerle por obligarme a leer y escribir más, así como por corregir el chingo de errores que tenía el texto. Por último, pero no por eso menos importante, le agradezco a esta linda señorita por darle a este blog el nombre de El Club de la Paja.

-Deavid Autor.


Introducción

¡Lero lero, yo ya leí el segundo capítulo de Derechos de Autor y ustedes no-oOoOoo! Chale, lo malo es que desde ahorita yo ya estoy en el ácido en espera del tercero, y ustedes todavía no. Bah. Pero ya mero van a leerlo y se unirán a mi sufrimiento. Éjele.

Bueno, pero el capítulo, sí. Miren, yo tengo un problema con los personajes femeninos. Es que, igualito que en la vida real, si están más buenas o son más chidas que yo, les tengo un chingo envidia. Y pinche este güey, me manda un capítulo bien feminista el cabrón, donde aparece una vieja que pa’ colmo es fuerte y madreadora, ¡y yo tan debilucha, que no puedo ni poner un librero (vacío) en su lugar! ¡Maldita!

Tonses ahí estoy leyéndolo, toda ardida y refunfuñando, pensando “pinche vieja, muy chingona, ¿no?, pero de seguro es bien mensa y de seguro tiene una ortografía bien mala y de seguro le apestan las patas y…”. PERO entonces tómela mugre Plaqueta: de la envidia pasé a la empatía y luego a la emoción y a las lágrimas y a la intriga y al ay-y-ahora-qué-pasará y la verga de ocho patas. ¡Del odio a la admiración en tan pocas líneas… y todo por un pinche personaje de ficción!

Ya, ya, no quiero revelarles más de lo que están a punto de leer. Nomás sépanse que está bien chingón.

Sólo tengo una severísima crítica que agregar. No me gusta el atuendo del Metatron. Pienso que el café con negro y verde es una pésima combinación. Solicito que se cambie de modelito para el próximo capítulo. (A ver si no me cae, misteriosa y sospechosistamente, un rayo en la cabezota por andar diciendo estas cosas ¡gulp!)

-Tamara De Anda.


Metatron’s Lounge Presenta:

Derechos de Autor


II

Cambio.


El desarrollo del carácter de un ser humano, se dicta por muchos factores individuales que rara, pero muy rara vez son decididos por él. Se puede culpar al destino, a la suerte o a un dios, pero mayoritariamente, la culpabilidad detrás del desarrollo del carácter humano se les avienta, cuán pelotita de hule, a los padres, o por lo menos eso es lo que algunos hijos hacen. Hay casos muy especiales, como el del siguiente personaje, donde los culpables de su terrible carácter, efectivamente, fueron unos padres, pero no fueron sus padres, fueron los de su mejor amigo.

A él lo conoció cuando ambos compartían la inocente edad de los seis años, ambos entraron un mes retrasados al primer año de primaria y curiosamente, lo hicieron el mismo día, ambos recuerdan que la primera vez que se vieron fue en la dirección, también recuerdan que su maestra que los presentó al grupo no fue muy elocuente, y que al final de su introducción, los sentó uno al lado del otro en un lugar apartado del restro del grupo. La maestra era un poco lerda.

Como es bien sabido, los niños, en particular los que tienen más o menos seis años de edad, son pequeños criminales y villanos que aún no están conscientes de ello, pese a eso, se comportan como tales. Carentes de todo sentido común y modales, los niños tienen el don de torturar, y vaya que lo hacen bien, sobre todo cuando su aletargado instinto medieval y oscurantista, es despertado por los dos fenómenos que llegaron un mese después de que el curso comenzó.

No es difícil deducir que ser los raros del grupo, unió mucho a estos dos niños, tampoco es difícil deducir que a pesar de su unión individual, les fue complicado acoplarse al grupo. Lo que sí es difícil deducir es que nuestro personaje, desde su corta edad de seis años, adoraba las artes marciales, y que en ese entonces, como lo sigue haciendo hasta la fecha, las estudia con gusto y dedicación ejemplar. Con esta información ya es fácil volver a sentirnos investigadores privados y deducir que nuestro personaje defendió cientos de veces a su mejor amigo de los abusos por parte de los otros niñatos.

La amistad entre estos dos infantes creció mucho, y como todos los niños, que a pesar de no saberlo identificar, se tenían cariño. Sus padres estaban contentos, sus hijos nunca habían sido muy sociales que digamos y parecía que al fin estaba cambiando a sus amigos imaginarios por reales.

El tiempo pasó y poco a poco, los niños se percataron de que su amistad, era un mutuo interés del uno por el otro. Eran felices, aprendieron a compartir sus conocimientos, a ayudarse y a cuidarse. Cuando eran vacaciones, se las ingeniaban para quedarse en casa, o para convencer a sus padres de ir al mismo lugar y “casualmente” encontrarse en algún punto turístico. Cuando se separaba, estaban intranquilos, pensando si su mejor amigo ya había encontrado a alguien más, pero sus corazones se tranquilizaban cuando se encontraban nuevamente y aclaraban que el puesto de mejor amigo no tenía ningún cambio.

Durante seis años fueron felices, pero entonces, una sorpresa llegó. El día de su graduación de la primaria, el mejor amigo de este personaje, aquel que había protegido de tantas golpizas, del que no se burló cuando llegó con sus lentes en tercero de primaria, ese con el que se tardó tres semanas enseñándole a romper tablas como lo hacen en las películas, no estaba,

Ese amigo especial, su mejor amigo, con el que entró a la primaria el mismo día, no llegó a la graduación.

Tuvieron que pasar cinco largas semanas para que supiera qué le había pasado a su mejor amigo, éste se había ido a vivir a otro lado con su madre, pues su padre, había muerto.

Ese día sintió furia y tristeza como nunca antes, no entendía por qué su padre tenía que salir de viaje ese día, tampoco entendía cómo fue que esa viga cayó justamente cuando él pasaba por ahí, no comprendía por qué su madre se lo tenía que llevar a otro lado, pero sobre todo, nunca comprendió la razón por la cual lo sigue extrañando y lo pero, su mejor amigo, no estaba ahí para darle un consejo.

Cada persona asimila las malas noticias de diferentes modos, y en muchos casos, el subconsciente relaciona un momento traumático de la vida con alguna situación u objeto, y en el caso de este personaje, son las sorpresas. Antes, cuando estaba con su mejor amigo, las adoraba, de hecho compartían un gusto mutuo por ellas, y cada que podían buscaban la manera de sorprenderse, a veces con una broma, otras con un susto, pero casi siempre con regalos y cartas. Tal vez es por eso que ahora las odia tanto, y probablemente también es por eso, que procuró dedicarle más tiempo a sus estudios de artes marciales. La única sorpresa que aquí te puedes llevar es saber que has mejorado y que por eso te van a dar una cinta de otro color.

Día tras día ha llevado su vida de un modo rutinario, pero a veces siente que es más rutinario que de costumbre y por eso fue que un martes, mientras disfrutaba de un café americano, decidió que era buena idea romper con la rutina y tomarse otro café la próxima semana.

Un día mientras se tomaba su café, se dio cuenta de que tomar café todos los martes era seguir una rutina, pero no le importó, siguió haciéndolo. Todos los martes, después de sus clases de kung-fu, se dirige a la misma cafetería y se toma un americano con dos de azúcar y una crema. Hoy es uno de esos días.

Con su café en mano se dirige a casa, mientras camina, se pregunta qué le pedirán en su odioso trabajo. Lo odia porque siempre hay sorpresas. Odia las sorpresas. Sigue caminando hacia su casa, desvía su mente de su trabajo, prefiere recordar que hoy le rompió el brazo a un novato, no le gusta romperle huesos a la gente, pero a veces la satisfacción de un buen tronido de hueso, es buena como catarsis para sus problemas. Llega a la entrada de su departamento, odia a Luis, el fulano que según él, cuida la entrada de la casa. Luis, qué patán, siempre le lanza esa mirada que tanto detesta, si no fuera por los problemas que le acarrearía, lo sacaría del cuchitril ese donde tiene su pequeña televisión blanco y negro, y partiría la cara.

- Buenas tardes – le dice de una manera apática y apagada al guardia mientras acelera el paso. Lo último que sea es pasar un segundo más frente a él.
- Muy buenas las tenga – le contesta al área de sus caderas, lugar del que no quita su mirada y tas un suspiro, continúa -, y mejor las pase.
- ¿Sabe Luis? – se detiene frente a la caseta de vigilancia, toma su café y violentamente lo posa sobre el mostrador – He vivido aquí por más de cuatro años y nunca se lo había dicho, pero hoy ha sido un buen día y no me lo va a arruinar – se levanta las mangas de su sudadera y se truena los dedos –. Odio, y entiéndame bien, detesto que me mire a las caderas, ¡lo detesto!
- Pus no me diga que se le ofenden.
- Sí – mueve la cabeza de lado y clara, pero sutilmente, como la alarma de un reloj digital, se alcanza a escuchar cómo se truenan los huesos de su cuello -, se ofenden muchísimo, y creo que es hora de dejarlo claro.
- Chale, ¿pos qué?, ¿no me diga que se quiere ‘peliar’ conmigo señorita Schultz?
- No, sería una pelea si supiera que puedes defenderte, y créeme hombrecito, no vas a defenderte
- ¡Pus por supuesto que desde duelo que claro que nel! – lanza una carcajada al aire – yo nomás le pego a mi mujer y eso es porque es tan fea que parece hombre.

Al igual que la mayoría de quienes lo haces, Luis no sabe que acaba de decir una estupidez, no obstante, a diferencia de una estupidez fuera de contexto, la reacción de ésta es predecible. Puede sonar descabellado, pero una de las características de una estupidez contextualizada, es que tiene una naturaleza educativa.

Luis aprendió, que es una pésima idea expresar su gusto por golpear a su esposa, que Sandra Schultz, la dueña de ese hermoso y bien torneado trasero, que tantas veces había guiado su mano a su cremallera, sabe infligir dolores que él nunca había experimentado, que cuando su mano está a punto de ser separada de su brazo, la sinceridad en su voz al hacer una promesa es importantísimo, que un rasguño no es efectivo cuando éste se da por casualidad mientras un puño se impacta repetidas veces contra su cara en una rutina que termina con un fulminante golpe en el plexo solar. Pero lo más importante, Luis sintió y comprendió, lo que es el temor por el sexo opuesto cuanto éste golpea duro, muy, muy duro.

- ¡Promete que cuando entre mirarás al suelo rata inmunda! – le exige Sandra a Luis mientras impacta la próximamente inflamada y morada cara de Luis en el mostrador de la caseta de vigilancia.
- ¡Lo prometo! – grita Luis.
- No te escucho basura – Sandra aplica presión al brazo de Luís y él siente que se lo va a arrancar, esto es natural, pues no sabe nada de artes marciales, e ignora que falta mucha presión más para que esto suceda, Sandra lo sabe perfectamente.
- ¡Arrgh! – el dolor no lo deja hablar correctamente - ¡Lo juro! ¡Lo juro por mi madrecita santa!
- ¿Madrecita santa? – a Sandra le causa mucha gracia cómo los hombres comienzan a usar diminutivos cuando están completamente indefensos y son presas del dolor - ¿Tu madre es mujer verdad?
- ¡Síiii!
- ¿La respetas hombrecito? – en este momento Sandra se percata de otra recurrencia de los hombres cuya virilidad acaba de ser aplastada, arrastran las palabras - ¿Le pegas a ella?
- ¡Nooo!
- ¡Júralo! – Un patán como éste que le pega a su esposa le ha pegado por lo menos una vez a su madre y Sandra no está aquí para castigar, está para educar con su mejor maestro, el dolor.
- ¡Lo jurooo!

Cuando un ser humano hace muchas cosas malas, como pegarle a su pareja, o a su madre, su conciencia no deja de perseguirlo y de recordarle que ha hecho algo mal. A veces, la carga de conciencia es tan pesada, que puede causar insomnio, falta de apetito, incluso puede afectar el deseo sexual. En su búsqueda por deshacerse de esta carga, el ser humano busca una salida, Muchos lo hacen acudiendo a la religión. De entre muchas otras cosas que los seres humanos ignoran, está el hecho de que los dioses tienden a estar muy ocupados con cosas más importantes, como la lucha de poderes entre ellos y haciendo creaciones, así que no le prestan mucha atención a las personas que están implorándoles perdón.

Por esta razón, los seres humanos, han creado algo llamado teología. A través de la teología, lo hombres intentan comprender a seres absurdamente poderosos o imaginarios. Cabe resaltar que éstos últimos, tienden a ser los más populares.

En un afán de mostrar resultados de los estudios teológicos, los humanos han llegado a la conclusión de que algún día, todos hemos de ser juzgados, pero que mientras ese día llega, todos seremos perdonados. Sí, es tan contradictorio que parece incoherente, es por eso que aquellos que no se dedican a los estudios teológicos prefieren entender lo que más les conviene, que en la mayoría de los casos es “si te arrepientes ya chingaste”.

Una de las cosas que le ha enseñado la vida a Sandra acerca de los patanes, es que si quieres sacarles algo realmente importante, sólo hay que anteponer su religión. A veces, no es suficiente, pero eso se arregla fácil, sólo hay que aplicar un poco de técnica y fuerza bruta en cierto puntos, cosa que ya está haciendo con Luis, ahora sólo falta la religión. Desde hace tiempo que Sandra había visto una estampita de La Virgen de Guadalupe en la caseta de vigilancia.

- ¡Júralo por La Virgen de Guadalupe!
- ¿Qué que?
- Escúchame bien escoria – Sandra empuja el brazo derecho de Luis hacia su espalda, en un rápido movimiento, toma su hombro y lo voltea, para posteriormente tomarlo por el cuello de su uniforme con ambas manos. Si hay algo que Sandra adora es ver el terror en los ojos de un hombre que está a punto de mojar los pantalones -. Quiero que me jures, por la Guadalupana, que nunca volverás a verme el trasero ni a mí, ¡ni a ninguna otra mujer! – en otra situación, a Luis le hubiera encantado que Sandra acercara su boca a la suya, pero en este momento, no hay pensamientos lujuriosos en él, de hecho está concentrándose en su cálido y mentolado aliento -. Quiero que me jures que no volverás a golpear a tu esposa o a tus hijos y mucho menos a tu madre, ¿entiendes?
- ¡Siiipiii!
- ¡Júralo o te...!
- ¡Dios Santo! – exclama una hermosa mujer que va entrando por el portal del departamento -. ¿Sandra, qué estás haciendo?
- ¡Señorita Glaaadis! – grita Luis – ¡Por favorcito, quíteme a esta loca de encima!
- ¡A quién llamas loca hombrecito! – Sandra ya no está enojada, de hecho dejó de estarlo tras la secuencia de golpes iniciales que le dio a Luis, aun así, le gusta fruncir el seño y actuar como si la furia la poseyera cuando está intimidando a un hombre, y en el caso de Luis, había esperado por cuatro años, suficiente tiempo para practicarla - ¡Dime mugre! ¡Quién está loca!
- ¡Nadie!, ¡Naaadie!, ¡Señorita Gladis, por favorcito, dígale que me deje!

Gladis observa detenidamente a Sandra. Ha vivido con ella por dos años y a sabiendas de lo mucho que odia las miradas de Luis, intuía que este día llegaría tarde o temprano.

- ¿Estás haciendo esto porque te miró el trasero? - Le pregunta Gladis a Sandra sin prestarle mucha atención a Luis.
- No, podría haber aguantado un par de días más – Sandra toma un respiro y suelta a Luis -. Después de todo, ya me voy a largar de este piojero.

Luis intenta correr hacia la parte de atrás de la caseta, pero Sandra alcanza a tomarlo por el cuello, lo aprieta y Luis cae de rodillas.

- Espera Güichito, todavía no termino contigo.
- ¡Ya déjeme Sandrita!
- ¿Sandrita?, ¿a quién le dijiste Sandrita gusano? – Le da un apretón al cuello de Luis.
- ¡Arghhh... nadie!
- ¡Así me gustas!, flojito y cooperando – Sandra se acerca a su oído. Como parte de la tortura educativa a la que está sometiendo a Luis, Sandra enternece su voz al grado de sonar sexy -. ¿Te gusta así, o más suave, galán? Mmm... tu cuello bebé... mmm... me encanta cuando está tan rígido.
- Ya déjalo Sandra – Gladis abre su bolsa y saca unos cigarros -. Yo creo que ya aprendió a no mirar culos ajenos. Saca su encendedor y prende uno de sus cigarrillos.
- ¡Ya, me cae que ya aprendí!
- ¡Ni madres! – lo interrumpe Sandra – ¡Yo diré cuando hayas aprendido tu lección!, y para eso querido, sólo tienes que jurarme por La Virgen de Guadalupe que no volverás a verle el culo a ninguna mujer, que no volverás a golpear ni a tu esposa, ni a tus hijos, ni a tu madre.
- No mames – comenta Gladis – ¿golpeaba a su madre?, eso no se vale, ¡sigue surtiéndotelo Sandriux!
- ¡No, no máaas! – el dolor que experimenta Luis en ese instante y el que su cuerpo le garantiza que experimentará en cuestión de horas, es suficiente para que decida jurar por lo que más respeta con tal de que la pesadilla termine - ¡Lo juro!, ¡lo juro!
- ¡Qué juras chingadera! –Sandra vuelve a apretar su cuello, esta vez, sin explicarse porqué, con más fuerza y rabia - ¡Qué juras infeliz! – lo empuja hacia el suelo, Luis apenas alcanza a meter su mano izquierda, que no está tan lastimada para no irse de cara contra el piso.
- Juro no volver a verle el culo a las mujeres, y juro no volver a golpear a mi vieja, ni a mis chamacos, ni a mi madrecita.
- ¡Por quién lo juras! – Le arremete una patada en el trasero.
- ¡Por La Virgen! – Luis Rompe en llanto - ¡Por la virgencita!... ya... déjeme.

Sandra satisfecha mira a Gladis, quien con su cigarro en la mano, mira la correspondencia.

- ¿Ves Gladis? – dice Sandra con una postura orgullosa – Los hombres no son tan fuertes como se dicen ser.
- Eso ya lo sé – responde Gladis -. Pero yo prefiero demostrármelo de otras maneras – toma un paquete de cartas y pone el resto al lado -. ¿Ya podemos irnos?
- Claro, ¿ya tienes nuestra correspondencia?
- Sí – contesta Gladis -. Nos vemos nene – le dice a Luis.

Luis, aterrorizado, frustrado y humillado sale corriendo a esconderse en su caseta.

- ¡Hombres! – exclama Sandra - ¿Quién los necesita?
- Yo – responde Gladis con un tono coqueto.
- Ay Gladis...

Las dos hermosas chicas se ríen y se dirigen a su departamento, mientras suben las escaleras para llegar al tercer piso, Gladis mira la correspondencia, una carta llama su atención.

- Mira Sandriux, te mandaron una carta – Gladis toma el sobre y se lo da a Sandra.
- Seguramente alguna invitación para un torneo – No le presta atención a la carta y sigue subiendo las escaleras.
- ¿Por qué no entras a algún torneo?, he escuchado que los premios son buenos.
- No me gustan, tanta gente me pone nerviosa.

Ambas chicas llegan a su departamento, el 3-A, es fácil reconocerlo porque en la entrada hay un gran corazón de papel que hizo Gladis hace un año que dice “Depa de las chicas más sexys del mundo”. A Sandra nunca le ha gustado ese corazón, pero Gladis jamás le ha causado problemas, así que procura ignorarlo.

A pesar de que Gladis y Sandra tienen maneras diferentes de pensar, se llevan bien. Esto se debe a que Gladis trabaja de noche en table dance bajo el seudónimo de Gladiola, por lo tanto, Sandra puede dormir tranquilamente a sabiendas de que su compañera de cuarto no hará ningún ruido durante la noche y que su empleo es lo suficientemente redituable como para tener su parte de la renta a tiempo cada mes.

Por su lado, Gladis es una persona honesta cuyo único vicio es el cigarro. A pesar de su trabajo, tiene grandes expectativas de la vida, quiere ser modelo, cantante o actriz, y sabe que no lo logrará si se acuesta con todos los idiotas que se lo proponen, o con aquellos que creen tener el suficiente dinero como para comprarla. Pero ella se ha puesto un precio muy alto, y es sentir cariño, monto que hasta la fecha, nadie ha podido pagar en donde trabaja.

- Nunca he entendido por qué te pones nerviosa con la gente – dice Gladis mientras abre la puerta del departamento.
- No lo sé, sencillamente no me gusta – responde cortante Sandra.
- Está bien, no te enojes Sandriux, es sólo que no le veo lo difícil.
- ¿Podrías apurarte a abrir la puerta? – Sandra está notoriamente incómoda con la plática.
- Sí... claro – reconoce el tono de voz que Sandra está usando, es parecido al que usó el día que quiso sorprenderla comprando un nuevo refrigerador, así que se apresura en abrir la puerta.
- Qué día tan largo y extraño, no quiero ir a trabajar – Sandra intenta cambiar el tópico mientras entra al departamento.
- Sí, muy raro... oye... hoy es martes ¿verdad? – Gladis siente que algo le falta a Sandra quien se dirige a la cocina para abrir el refrigerador y buscar algo para beber.
- Sí, ¿por qué?
- ¿Y tu café? – pregunta intrigada Gladis al mismo tiempo que se quita los zapatos y cierra la puerta.
- ¡Mi café!, ¡demonios!, lo dejé cuando estaba golpeando a Luis – toma una lata de Red Bull y la abre.
- Con razón – Observa a Sandra de pies a cabeza -. Ya decía yo que te faltaba algo hoy.
- ¿Por? – Le da un sorbo a su Red Bull.
- Pues es que desde que te conozco tomas café los martes.
- ¿Eso qué quiere decir Gladis? – el tono de voz de Sandra, que ella misma ya había relajado, vuelve a ser serio y cortante - ¿quiere decir que mi vida es repetitiva?
- No Sandra, es sólo que...
- ¿Qué? – interrumpe Sandra quien de golpe se termina el sobrante de su lata -. ¿que no estoy dispuesta a tomar riesgos?
- No linda... – Gladis comienza a preocuparse y sutilmente se dirige a su recámara sin perder de vista a Sandra – No me malentiendas.
- Mira Gladis, yo siempre te he respetado...
- Y te lo agradezco infinitamente – certeramente agrega Gladis.
- Lo único que exijo a cambio, es lo mismo, respeto.
- Y lo hago, es sólo que me pregunto cómo es que una chica tan valiente, preparada e inteligente como tú, le tenga miedo al público, o sea, mírame a mi, daría lo que fuera por tener tus cintura nena, y por... por saber defenderme de un hombre como lo acabas de hacer con Luis, y tener estudios universitarios como tú, y aun así, no me da miedo quitarme la ropa frente a un montón de extraños.

Cuando una persona miente, su voz la delata, algunos están entrenados para no delatarse mientras dicen una mentira, pero son realmente pocos los que lo hacen, Gladis no es tonta, pero no sabe mentir, y lo que acaba de decirle a Sandra es algo muy sincero, tanto, que logró tocar una fibra sensible en el subconsciente de su amiga, quien le da la razón. Sabe que los premios en los torneos son cuantiosos, y que viajaría por todo el mundo gratis, pero sobre todo, sabe que podría ganarlos. Sin embargo, la gente le da miedo, ella dice no saber la razón, pero Sandra, a diferencia de Gladis, sí sabe mentir, porque en verdad, sabe perfectamente la razón de su temor a la gente. Es simple, fácil de deducir, es porque no quiere llevarse una sorpresa con el público.

- No tienes una idea de cómo te envidio, Gladis... – camina hacia la sala, se sienta en uno de los sillones, se quita sus tenis con cuidado y con voz quebradiza agrega -. Eres más segura de lo que crees que soy yo.
- ¡Corazón! – Gladis siente ternura por la vulnerabilidad que muestra en sus palabras su Sandriux, su guerrera favorita -. No digas eso nena.
- Es sólo que a veces no me entiendo... no me comprendo y eso no me gusta ¿sabes?
- Te entiendo nena – camina hacia la sala y se sienta junto a ella -. Pero siempre hay una oportunidad para hacer un cambio.
- Un cambio... – desde hace tanto que esa palabra le trae tan malos recuerdos – es curioso Gladis...
- ¿Qué?
- Durante todo este tiempo, nunca le he tenido miedo al dolor, por eso practico tanto...

Gladis guarda silencio y enfoca toda su atención en Sandra.

- Nunca he temido a que me rompan algo... – continúa - ¿te acuerdas cuando llegué con el brazo roto?
- ¡Claro!, me metiste un sustote.
- Al día siguiente, quería ir a entrenar, pero el maestro no me dejó.
- Yo tampoco te hubiera dejado – agregó.
- Pues qué bueno que no eras tú, porque aún con el brazo roto le rompí la cara a mi maestro, por eso es que ya no puedo practicar judo.
- Eso no lo sabía.
- El punto es que hay dolores que todavía no sé enfrentar.
- Te comprendo nena – la abraza -. Te comprendo...

Sandra abraza a Gladis, pero no llora, es muy fuerte para llorar. Además, siempre ha pensado que sólo llorará el día que pueda hacerlo de una manera más patética y humillante que un hombre, y por más que lo ha intentado, nunca ha podido imitar el simpático gimoteo de un macho que quiere aguantar su llanto. Sin embargo, al tener encima los brazos de Gladis, algo le hace “clic” en la mente, ella no está sola, hay alguien que la acepta, alguien que quizá piense diferente que ella, pero que a pesar de todo, sigue a su lado, apoyándola, aguantándola. Hace tanto tiempo que no se sentía así, que una lágrima, sólo una lágrima se escapa de sus azules ojos.

- ¡Gladis! – Exclama con singular alegría Sandra.
- ¿Qué pasó chamaca? – Gladis se levanta de golpe y le quita los brazos de encima, sabe que Sandra está un poco ofuscada y no quiere salir volando por los aires.
- ¡Pásame esa carta!, voy a entrar a ese torneo.
- ¿En serio?
- ¡Claro!, voy a entrar y voy a ganar.
- ¡Esa es mi guerrera! – Gladis salta del sillón y corre por la carta, la toma y tras aclarar su garganta, lee el remitente -. Veamos... la manda el Sensei Metatron Rickman – en el rostro de Gladis se dibuja un seño contorsionado y extrañado, mientras que el de Sandra palidece -. ¿Rickman?, que chistoso nombre, siempre pensé que los nombres de los senseis eran algo así “Tachidito”, “Chinchulín”, “Masters” o “Splinter”.
- Rickman... – dice Sandra con la mirada perdida.
- ¿Lo conoces?

Sandra guarda silencio absoluto por unos instantes, ella juraba que nunca volvería a escuchar ese nombre en su vida. No tarda mucho tiempo en darse cuenta de que algo que ella creía imposible... es todo lo contrario.

- ¡Rápido mujer!, ¡abre la carta! ¿Qué dice?
- ¡Voy, voy! - apresuradamente, Gladis abre la carta.
- ¿Qué dice mujer? – Sandra salta del sillón y corre al lado de Gladis.
- Es una dirección... Avenida Linda Sonrisa #27 Interior G-201... qué raro.
- ¡Qué!, ¡qué es raro!
- Ahí es donde yo vivía – responde Gladis.
- ¿En ese departamento?
- No, yo vivía en el mismo edificio, pero en el 404.
- ¿Te acuerdas quién vivía ahí? – Sandra no puede contenerse – ¿era un sujeto alto, pálido, con voz deprimente y que siempre usaba una sudadera de cuello de tortuga verde, un saco café, pantalones y zapatos de vestir negros?
- Nooo – contesta Gladis al mismo tiempo que la mira como si fuera una obra de arte expresionista.
- ¿Entonces?
- Estoy tratando de acordarme – camina hacia el comedor, jala una de las sillas y se sienta -. Definitivamente no es alguien que llene tu descripción, de hecho me acordaría... mmm... no lo sé, yo siempre llegaba en la mañana, tú sabes, por el trabajo.

Sandra se acerca a Gladis y lee la dirección de la carta.

- Avenida Linda Sonrisa #27, eso está a tres o cuatro cuadras de mi nuevo depa – corre hacia el sillón y se pone sus tenis.
- ¿Qué haces?
- Voy para allá, es algo muy importante.
- ¡Espera!
- ¿Qué?
- No creo que puedas entrar.
- ¿Por qué?
- Si sigue el mismo portero... créeme no vas a poder entrar.
- ¡Ay no mames! – responde Sandra – Hasta parece que no viste lo que acaba de pasar a Luis.
- El de ese departamento es diferente, por lo menos es más fuerte que Luis, ¿ves nuestro refrigerador? – lo señala – El que dejé allá era del doble de capacidad y lo levantó él solito.
- ¿Y qué? No voy a jugar fuercitas con él, además, conozco Avenida Linda Sonrisa y no es un lugar para millonarios, así que no veo por qué se pueda poner pesado.
- Créeme – reitera Gladis - se puede, y te aseguro, que se pondrá pesado.
- ¡Tengo una idea! Me acompañas, y le dices que trajiste a una amiga para bajar el refrigerador.
- Mi vida, lo dejé hace dos años.
- ¡Un refri es un refri!
- No, la verdad no tengo ganas de regresar a ese lugar, todo mundo ahí pensaba que era una puta y que me acostaba con el casero y con el portero... – la cara de Gladis se ilumina como si fuese Arquímides a punto de decir ¡Eureka! - ¡Ya me acordé!
- ¿Qué?
- Ya recordé a mi vecino del 201, él era el único que no me trataba como puta, su nombre era Dennis... Denid... Era un nombre raro.
- ¿Raro?
- Sí, y su apellido... Arturo... Autista... Dennis Atron.

Como si una gran bola de hielo se metiera en su entrañas, Sandra se congela y su color desaparece, pero en esta etapa en la que siente un frío polar en su interior, una pequeña sonrisa se dibuja en su rostro y apenas con un suspiro alcanza a decir:

- Deavid Author.
- ¿Qué dijiste changa?
- Deavid Author... – Una alegría que hace mucho tiempo no había experimentado llena cada célula de su cuerpo, el color regresa a su rostro y la adrenalina que por su cuerpo fluyó mientras “educaba” a Luis no es ni la décima parte de la que fluye en este instante -. ¿Deavid Author?
- ¡Ándale!, ese mero, es un chavo muy antisocial, muy raro... ¿lo conoces?
- ¡Es él!
- ¿Quién?
- Un cabrón que nunca se despidió de mí.
- No te entiendo Sandriux.
- ¡No importa!, te explico en el camino, vamos.
- Pero...
- ¡Vamos!

Parece que al fin ese niño que no llegó a su graduación de la primaria, y esa niña que siempre lo salvaba de las continuas golpizas se van a reencontrar, un cambio agradable para la joven y talentosa Sandra Schultz. Sin embargo, una de las cualidades del cambio, es que a veces trae consigo cosas tan espectaculares, que olvidamos algunos detalles del mismo. En el caso de la señorita Schultz, olvidó que fue Metatron Rickman quien mandó la carta, un hombre que Sandra conoce muy bien, lo suficiente como para ser lo único a lo que ella teme.

viernes, agosto 12, 2005

I'm Sorry, I'm Polli

Me cayó trabajo queridos crapulosos lectores míos tres, no podrá actualizar esta mamada en un rato (de por sí casi ni lo hago), pero no os acongogeis, porque no todo está perdido.

Para aprovechar este tiempo muerto, le he dado todos los passwords para mis cuentas de correo, foros donde a veces participo y por supuesto, para este blog, a una persona de mi confianza, Alfonso Madrigal Villaseñor, asímismo, le pasé mis bookmarks, todo esto con el fin de hacer un experimentos comunicativo-social-literario (vea nomás cuantas palabras grandotas juntas), con respecto al cuasi-debate moralista desatado por la controversia desatada por el post que está abajo de éste.

Chamacos, espero no tardarme más de lo necesario con el trabajo que me encargaron, pero hasta que no lo termine, este blog pasa a segundo o tercer plano, cuídense y recuerden, las pendejadas sólo afectan a las personas pendejas.

-El (chingonsísimo) Autor.

sábado, agosto 06, 2005

Derechos de Autor I

Como un ejercicio para entretener al público de este, El Club de la Paja, he decidido crear un historia en la que todos los personajes que han sido creados a razón de este blog participen en una extraña aventura, espero les gusto, ahora, que si no les late, pues pueden irse a la chingada.

Algo que me interesa mucho de esta historia, es conocer la opinión de los diferentes bloggeros que han entrado a este lugar, así que antes de cada una de las historias pondré una introducción por parte de algún autor. En ésta, la primera parte de "Derechos de Autor", el señor Calleja me ha honrado con su introducción.

-Deavid Author.


Introducción.

Me encontraba tumbado en mi cama, pensando en ese dilema existencial que tanto me ha atormentado por años….por qué, oh Gran Profeta Zarquon, ¿por qué es que el Pato Donald se amarraba una toalla a la cintura cuando salía de bañarse si es que nunca, bajo ninguna otra circunstancia, usaba pantalones? Incontables veces le robaron su playerita de marinerito gay las jodonas de Chip y Dale, pero nun...

Fue entonces cuando un inesperado, pero conocido, sonido (¡tururún!) me saco de mis profundas cavilaciones filosóficas.

Deavid Author - http://autor.blogspot.com - says:
¿Estás ocupado culei?

Ehhh….se podría decir que no…¿Qué se te ofrece?

Deavid Author - http://autor.blogspot.com - says:
Voy a necesitar tu ayuda, con la introducción de algo que estoy haciendo.

Ustedes no lo sabrán, pero cuando El Autor pide ayuda en algún proyecto se pueden esperar desveladas de noches enteras que se pasan ipso facto, o como esa vez en Tijuana que me pidió que le ayudara con esa atractiva joven que trabajaba en el Oxxo y luego tuvimos que huir de un celoso gor... pero esa, metiches irreverentes, es otra historia.

Nunca se le dice que no al Deavid cuando pide ayuda, sería tan poco intelectuoso como ignorar a una modelo en problemas que te pide le ayudes con su rebelde tanga. El resultado puede no ser tan satisfactorio, pero siempre es una aventura. Accedí sin meditarlo.

Así que me mando la primera parte de un texto que, como era de esperar, me arrancó no sólo interés extremo, si no bienvenidas risas guturales. Pero ahora me toca algo más que al común lector, no sólo me espera una entretenida incertidumbre suspensal, como a la mayoría de los que terminan de leer el primer capitulo, ahora tengo que hacerlas de presentador. El honroso primer presentador.

¿Qué se puede comentar sobre un escrito que no sólo pulula con detalles y referencias geniales que tú, idiota de poco IQ, no vas a entender, si no es también anfitrión de un refrescante estilo que aunque bien puede tomar prestados elementos de, hasta antes, inimitables fuentes, se volvió ya el más puro y único estilo Autoril?

No mucho. Parte del encanto del texto es el factor “¿uh?”, el cual seria calamitoso destruir. Sobra comentar que nos espera un loco viaje con un piloto (el autor, El Autor) que da la imagen de no saber lo que hace, dando vueltas y tumbos que hacen del viaje algo parecido al barco de Willy Wonka, pero cuyo fin no tiene nada de lo random que podría esperarse. Den por seguro, invitados tres lectores, de que están en manos expertas. Les espera un entretenido y muy adictivo viaje por la psique de ese loco cabrón con múltiples personalidades. No esperan poder agarrarse del objeto sólido más cercano, en estos páramos lo más sólido puede ser lo más inestable….

-Calleja.





Metatron’s Lounge Presenta:

Derechos de Autor.


I


Señal.


Ver cómo las personas han perdido su humanidad a través de los años es curioso; poco a poco, la gente ha olvidado su individualidad frente a la sociedad y se ha convertido en una estadística, probablemente esto se debe a que ya somos muchas personas las que habitamos este planeta.

Tal vez, la conversión a un número que estamos experimentando es porque cada día más y más personas comparten el mismo nombre; no me imagino cuántos Óscar Pérez hay en el planeta, seguramente un montón. Seguro que que por lo menos uno, es un fascista en potencia... pero me estoy desviando del tema, lo importante aquí, es que ya somos muchos.

A pesar de que todos somos parte de una gran estadística, cuando un grupito de personas se junta entorno a un gusto en particular, éstas personas dejan de ser un número más, por lo menos entre ellos, y eso es lo que importa. Este tipo de agrupaciones se conocen como bandas, palomillas o grupos de ultra-derecha, pero en nuestro caso, los llamaremos amigos.

La siguiente historia, como en muchas tantas, no hay nada interesante, es más, no sé porqué estoy perdiendo el tiempo redactando esto, es más, ¿sabes qué?, ya no estoy dispuesto a seguir escribien...

Un sujeto alto, delgado por la falta de ejercicio, el exceso del café y una dieta poco balanceada; posa un cigarro en su mano mientras mira el un texto en el monitor de su computadora. Este hombre, que está comenzando a entrar al final de sus veintes, trata de concentrarse en el texto, pero la falta de inspiración lo está matando.

Un fuerte ruido interrumpe a este hombre, un ruido molesto y repetitivo, en su mente se pregunta qué es ese ruido. No es la lavadora, de eso está seguro, tampoco el CPU de su computadora, o por lo menos eso es lo que espera, ¿qué es?

No quiere romper la poca concentración que aún mantiene, sabe que si lo hace, no podrá terminar esa estúpida introducción, para ese estúpido borrador que acaba de leer - será un libro muy estúpido -, eso es lo único que está en su mente, y sabe que por eso no puede seguir escribiendo, sin embargo, prefiere culpar al ruido, ¿qué es?

- No, no quiero perder la concentración - se dice a sí mismo -, si la pierdo ahora, no la voy a recuperar ¿qué es ese maldito ruido?

Él sabe que ya perdió la concentración, de hecho nunca la había tenido, pero no quiere aceptarlo, mira el CPU de su computadora con un detenimiento enfermizo, como si intentara moverlo con la mente, abre los ojos, busca algo en ese CPU, pero no encuentra nada, parpadea una vez... dos veces, sigue viéndolo, parpadea de nuevo, respira profundo... es hora de aceptarlo, no estaba concentrado en lo absoluto.

Enojado, empuja el escritorio para impulsar su silla con rueditas, se levanta y se dirige a la puerta de su departamento-oficina, de ahí viene el ruido, ese insistente ruido es la maldita puerta.

- ¿Quién es? - Pregunta molesto.

Una voz grave responde detrás de la puerta.

- Paquete para Deavid Author.

- Un paquete, ¿para mí?, ¡nadie me manda paquetes, seguro se ha equivocado de departamento!

- ¡No! - rezonga el hombre detrás de la puerta - No me he equivocado de dirección, aquí dice muy claramente Av. Linda Sonrisa # 27 Interior G-201 a nombre de Deavid Author.

- No conozco a nadie que me pudiera mandar un paquete - se dice a sí mismo -. ¿Quién lo manda? - pregunta desconfiado.

- ¿No cree que sería más fácil para los dos si abre la puerta, firma el papel y lo ve usted mismo? - responde la voz detrás de la puerta.

Por un momento, Deavid se queda pensativo frente a la puerta, busca en su mente quien pudo haberle mandado el paquete, ¿su madre?, no ella nunca le manda nada, ¿su padre?, tampoco, el hombre murió hace mucho tiempo, ¿algún amigo?, no, tampoco, el único amigo que tiene está en Canadá y está más jodido que una rata de iglesia, ¿quién podría mandarle un paquete?

- ¡Oiga! - grita la voz detrás de la puerta - ¡Tengo que entregar otros paquetes!, ¿podría apurarse?

- ¡Espere!, no quiero arriesgarme, podría ser una bomba.

- Usted ve muchas películas señor, esto no es una bomba, abra la puerta y firme el papel, de lo contrario diré que no lo encontré en su domicilio y tendrá que ir a recoger su paquete a la central.

Deavid analiza la situación y cae en cuenta de algo, está siendo muy exagerado, está de acuerdo con que el hombre interrumpió su escrito y rompió su concentración (que por principios de cuentas, no existía), y justo en ese momento de auto análisis se da cuenta de que su escrito no era muy bueno que digamos y que tal vez el hombre, así como el paquete son una señal para que se tome un descanso, organice sus ideas y siga trabajando en otro momento.

- ¡Okey, voy a abrir la puerta! - con una cautela innecesaria, Deavid abre la puerta, pero no hay nadie -. ¿Uhhh?, ¿qué demonios? - voltea a todos lados buscando a alguien con un paquete, pero no ve a nadie -. ¡Chingada madre!, seguro se hartó y se largó, siempre me pasa, me pasó con mi ex, con mi madre... ¡y ahora hasta con un empleado de DHL! - Toma un respiro y sale corriendo hacia la entrada de su edificio, piensa que con un poco de suerte puede alcanzarlo.

La entrada del edificio donde vive Deavid es un lugar terriblemente inseguro. No es porque la puerta tenga rebabas afiladas, o por algún tipo de trampa ancestral que los arquitectos del lugar olvidaron desactivar, su inseguridad radica en que el tráfico de personas que por ahí transita es controlado por Filemón.

Filemón es un hombre de unos veintiquince años, delgado, muy, muy delgado, pero igualmente fuerte, de lo contrario no hubiera podido subir ese gigantesco refrigerador al departamento número 404, ahí vivía Gladiola, una hermosa teibolera que hace tiempo dejó el lugar, ahora, en el departamento 404 vive el señor Cabrera, un viejo intragable que para mala suerte de Deavid es el casero del edificio. Nadie sabe porqué el señor Cabrera se mudó a ese departamento, tal vez es porque le gusta sentir que es alto, o tal vez es porque el gigantesco refrigerador de Gladiola se quedó ahí.

El señor Cabrera, junto con Gladiola; que ya no vive en ese edificio, son las únicas personas que hasta la fecha, no han tenido que rendirle cuentas a Filemón, de Gladiola se entiende, estaba buenísima, y por ahí dicen las chismosas del departamento 301 que se acostaba con Filemón. En cuanto a Cabrera seguramente él también aceptó un par de acostones de Gladiola a cambio de sus cuotas de mantenimiento atrasadas, pero en el caso de Filemón, él puede pasar por la puerta sin hablar con el guardia por la sencilla razón de que él es el casero del lugar.

Todos los que viven en el edificio odian a Filemón, este tipo siempre está preguntado qué meten al edificio, a qué se dedican los inquilinos y meter visitas es una verdadera faena. Al principio, la gente pensaba que lo hacía por su seguridad, pero tras seis escoltas y cuatro revisiones de paquetes o bolsas, todos llegan a la misma conclusión, Filemón es un metiche que le gusta molestar.

Por primera vez en su vida, Deavid desea que Filemón sea el mismo capataz de segunda y entretenga un poco al hombre que le iba a entregar el paquete.

- Siempre me pasa lo mismo, ¿cuándo aprenderé?, claro, ella se manifiesta de maneras misteriosas, ¡pero esto es el colmo!, ¡yo!, ¿entregando un pinche paquete?... sí, sé que me oyes, y esto, es el colmo, ¿me oíste?, ¡EL PUTO COLMO!

- ¿Encontró al joven Deavid? - pregunta Filemón a un hombre pálido con saco largo color café que en sus manos lleva un paquete.

- Sí, pero no me quiso abrir la puerta.

- Ese joven Deavid... siempre son sus mafufadas.

- ¿Mafufadas? - pregunta extrañado el sujeto con el paquete.

- Sí, usted me entiende ¿no?

- No, no le entiendo.

- Usted sabe, mafufadas.

- Sigo sin entenderle, pero no me interesa, ¿podría devolverme mi identificación?

- No sin antes revisar el paquete - inquiere Filemón.

- ¿Qué?, no puede revisar el paquete.

- Lo siento, es la norma.

El sujeto con el paquete toma con todas sus fuerzas éste y le lanza una mirada a Filemón, pero para su mala suerte, Filemón ya está acostumbrado a ese tipo de miradas y como una extraña coincidencia: durante el tiempo que Deavid lo entretuvo, nueve inquilinos que entraron al edificio le lanzaron la misma mirada.

- ¡La norma mis huevos! - respondió el hombre del paquete -, aunque no necesariamente tenga... - se dice a sí mismo.

- ¿Perdón? - pregunta Filemón.

- ¡Qué la norma mis huevos!

- Eso lo entendí, dijo algo después.

- ¡Eso vale verga!, mire llevo mucha prisa, déme mi maldita identificación.

- Pero la norma...

- ¿Qué parte de “mis huevos” no comprendió?, ¿mis? O ¿huevos?

- Ya, está bien, está bien, no se empute... ¿cuál es su apellido?

- Rickman - responde el tipo con el paquete.

- Rickman, Rickman... - Filemón se hace pendejo buscando entre un montón de tarjetas de diferentes tugurios, la única persona ajena al edificio que ha entrado en lo que va del día es el hombre que está haciendo esperar, cosa que a Filemón le encanta - Rickman... mmm... ¿Rickman qué?

- Metatron - contesta impaciente.

- Metatron Rickman, que nombre tan raro...

- Sí, mi nombre es raro, mis padres... bueno, ella... digamos que es una drogadicta, altruista y filántropa.

- Metatron Rickman, sí, aquí está - La mira detenidamente y luego se la muestra a Meatron - ¿La ve?

- Sí, la veo - la paciencia de Metatron ya está terminándose, respira profundamente.

- ¿La quiere? - pregunta Filemón a sabiendas de la obvia respuesta.

- ¿En verdad es necesario todo esto Filemón?

- Sí - afirma muy seguro -, todo esto es necesa... - guarda silencio y, desconcertado, como si algo que se supone que le tenía que doler hace veinte minutos comenzara a dolerle en ese instante pregunta: - ¿Cómo sabe mi nombre?

- Ay hijo de Dios... sé más de ti de lo que te imaginas - tiernamente, lo mira a los ojos -, sé que tu vida es vacía y que durante las noches lloras porque no pasa un día en el que no dejes de culparte por la muerte de tu perro chispita.

- Chi... chi... ¿chispita?, ¿cómo?

Metatron le sonríe a Filemón y se acerca a su oido.

- ¿Quieres escuchar algo triste?... no existe esa mamada del cielo para perros, lo inventaron, así como inventaron a Los Reyes magos y la esterilidad a causa de fumar cigarros mentolados - se toma un segundo, vuelve a mirar a Filemón y con cierta molestia le dice: - ¡Por el amor de Dios!, ¿tampoco has superado el hecho de que tu padres sean Los Reyes Magos?, con razón eres una lacra.

- ¡Cállate!, ¡cállate!, ¿cómo sabes esto? - Filemón se tira al suelo y apenas toca tierra se pone en posición fetal y mete su pulgar en su boca - Chispita...

- ¿Me das mi identificación?

- ¡Espera!, ¡Filemón! - grita Deavid desde el fondo del pasillo - ¡Filemón!... Dios santo... - mira a Filemón en el suelo a los pies de un sujeto alto, muy pálido, con un sacó café que cubre una sudadera de cuello de tortuga color verde y un paquete en su manos - A la madre... terroristas...

- ¡No! - grita Metatron - no es lo que te imaginas.

Deavid da unos cuantos pasos hacia atrás, siete si hemos de ser precisos.

- Hijo de Osama... no mames... un acto terrorista ¿en mi casa?, ¡lo sabía, era una bomba!

- Espera, esto parece otra cosa, lo sé - contesta Metatron -, pero no, no soy un terrorista mira... - Trata de acercarse al asustado Deavid.

- ¡Sácate a la chingada! - acto seguido, toma vuelo para correr de por donde vino, pero justo al voltear la mirada, el sujeto pálido está frente a él con el paquete en las manos - ¿A chinga?

Es raro que un sujeto que está a aproximadamente cincuenta metros de otra persona, pueda aparecer detrás de ésta en menos de un parpadeo, ahora, si consideramos que esta persona tiene en las manos un paquete de más o menos un metro cúbico es más raro todavía, podemos seguir aumentando elementos, por ejemplo, correr con un saco largo color café, pantalones y zapatos de vestir es muy incómodo, si no me cree, inténtelo, es bastante complicado, todo esto en conjunto, nos hace suponer que una persona, en efecto, puede correr cincuenta metros, pero recorrer la distancia mencionada en menos de un segundo es algo que podríamos calificar como imposibles.

Cuando a un ser humano, sea quien sea, se le muestra que algo imposible, es posible, su primera impresión es sorpresa, la cual puede cambiar a enojo, alegría o incluso miedo; en algunos casos puede causar problemas gastrointestinales, como diarrea.

No es lo mismo la reacción de alguien que creer que es imposible ganar la lotería, y que cuando decide jugarla la gana, a la de una persona que sabe que es imposible recorrer cincuenta metros en menos de un segundo, mucho menos cuando la persona que recorrió los cincuenta metros trae una caja entre las manos, elemento que desvió la atención de El Autor lo suficiente como para no gritar y enloquecer un poco más al ver que, efectivamente, algo que era imposible, resultó posible.

- Tengo una pregunta - comenta Deavid sin perder la vista del paquete que tiene en sus manos Metatron.

- ¿Una pregunta?, ¿puedo adivinar?

- Sí, supongo que sí.

- Veamos... los seres humanos tienden a ser tan predecibles... - suspira - quieres preguntarme qué hay dentro del paquete ¿cierto?

- No, no es eso, lo que quiero saber...

- ¡Espera! - lo interrumpe - Lo que me vas a preguntar es... - desconcertado, Metatron lo mira -. Un momento... ¿no quieres preguntarme qué hay dentro de la caja?

- No.

- ¿Entonces?

- Es una pregunta muy estúpida...

- No lo creo, yo soy... - se interrumpe a sí mismo - mira, no importa quien soy yo, pero se supone que yo debería saber qué es lo que me vas a preguntar, pero me acabo de dar cuenta que no lo sé, de hecho, no sé nada sobre ti, eso me intriga.

- Pues mi pregunta es...

- ¿Seguro que no tiene nada que ver con el paquete? - lo vuelve a interrumpir con una sonrisa cordial.

- ¡No!, no tiene nada que ver con el paquete.

- ¡Lo tengo! - se ríe mientras mira al cielo - ¡Por supuesto, es tan obvio!

- ¿En serio lo es?

- ¡Claro!, por un momento me hiciste dudar de mis habilidades, me vas a preguntar si soy un terrorista, y no, no soy un...

- No, no es eso lo que te quiero preguntar.

- Okey, esto se está volviendo más complicado de lo necesario... pregunta.

- ¿Eres pariente de Flash?

- ¿Flash? - Metatron quiere intentar entender la pregunta, pero no lo logra - ¿Flash?

- Sí, Flash.

- ¿Flash?

- Tú sabes, el súper héroe que corre muy rápido -agrega Deavid.

Es raro que un sujeto pregunte una estupidez cuando algo que hasta el momento era considerado imposible, acaba de suceder. Un caso de este remoto, pero existente fenómeno se llevó a cabo cuando las fuerzas aliadas hicieron el desembarco en las costas de Normandía, durante famoso día D. Uno de los soldados que había logrado llegar hasta el primer punto de encuentro completamente ileso y sin disparar una sola bala de su arma, le preguntó a un comandante “señor, tiene papel de baño”, el comandante, que hasta ese momento había visto morir a más de cincuenta hombres que tuvo a su cargo, no supo qué responderle al soldado, la pregunta era muy estúpida y la situación, la más errónea para ésta. De las tantas características poco reconocidas de la estupidez está el hecho de que puede desatar miles de sentimientos, todos contrarios al contexto en el que la estupidez se desarrolla, en el caso del soldado y su comandante, la estupidez del soldado hizo que el comandante se diera cuenta de que su vida, y capacidad de comando eran una mancha anónima en un mundo en guerra. El comandante se suicidó pocos momentos después de escuchar la pregunta del soldado.

- ¡Suficiente! - Metatron deja caer el paquete de sus manos y mira al cielo enfurecido - ¿Para esto me mandas a este lugar?, ¿para conocer a un pendejo cuya máxima preocupación es saber si soy pariente de Flash?

- ¿Disculpe, se encuentra bien?

- ¡Respóndeme! - Metatron está tan frustrado y enojado que sigue quejándose sin tomar en cuenta a Deavid - ¡Sabes qué!, ¡Renuncio!, no más hablar por ti, no más escuchar a estos simios malagradecidos, no más, ¿entiendes?, ¡no más!, ¡RENUNCIO! - las últimas palabras de Metatron se escucharon con un eco sordo a través de todo el pasillo, probablemente porque el pasillo es grandote y el sonido rebota de lo lindo, lo que ya no tuvo una explicación tan sencilla, fue la gran cantidad de truenos que cayeron justo cuando dejo de hablar.

- ¿Qué demo...? - pregunta Deavid, pero es interrumpido por Metatron.

- Shhh... - se lleva su dedo índice a la boca, indicándole que guarde silencio - No blasfemes, no en este momento.

- ¿Qué pasó?

- Renuncié - Estira sus brazos y se pone de puntas para disfrutar de su nueva libertad.

- ¿Renunciaste?, no entiendo, ¿los empleados de DHL pueden renunciar gritando?

- No soy un empleado de DHL... - algo no está bien en la cabeza de Metatron, no sabe cómo se llama la persona con la que está hablando y debería saberlo - ...¿cómo dices que te llamas?

- Deavid... Deavid Author, o El Autor, así me dicen todos.

- Que raro... yo soy Metatron Rickman, pero si quieres sólo llámame Metatron, y no, no me gusta que me digan Meta, ni Tron, ni nada por el estilo, llámame solamente Metatron ¿ok?

- Entendido -afirma Deavid con singular alegría.

- Dime algo.

El Autor trata de entender lo que pasa, pero no por más que lo intenta, su mente está completamente en blanco.

- ¿Sigues aquí muchacho? - pregunta Metatron mientras le truena los dedos frente a la cara a El Autor.

- Sí, sí, perdón, querías decirme algo ¿cierto?.

- Así es, dime, ¿te gustaría tener un empleado que no cobra nada y puede ser tu portavoz en cualquier momento de la vida?

- Supongo que sí.

- ¡Muy bien!, considerando que acabo de renunciar y que tú eres una persona que por algún bizarro motivo, al igual que mi última jefa, no comprendo, dime, ¿me contratas?

- ¿Ehhh? – hay algo raro aquí; eso es algo que El Autor comprende perfectamente, ¿qué es?, eso lo que ya no sabe. Este sujeto, Metatron... se ve muy curioso, y su velocidad así como sus gritos que atraen la electricidad son cosas que no se ven seguido, ¿será una señal? - ¿yo voy a ser tu jefe?

- Sí, y no te preocupes, puedo desaparecer y aparecer en cualquier momento, así que el espacio en tu oficina no me importa.

- Pues... supongo que sí, estás... ¿contratado?

- ¡Excelente!, por cierto muchacho, ten tu paquete -levanta el paquete del suelo, le quita el polvo y cordialmente se lo entrega a El Autor.

- ¿Ya, ya eres mi empleado?

- Literalmente hasta el fin de la eternidad.

- ¿Esto es algo gay?

- No muchacho, hay muchas cosas que todavía no comprender-tú.

- ¿Cómo tu velocidad?

- Por ejemplo...

- Podríamos comenzar por eso, a ver, explícame.

- Dios... - Metatron pone su brazo en el hombro de Deavid y lo jala para ir hacia su departamento - esto va para largo... necesitaremos tequila, mucho tequila.

- No tengo tequila...

- No te preocupes, en el paquete hay, vamos para que te cuente.

El Autor agita la caja, pero suena vacía, de hecho pareciera que no hay nada dentro, pero hoy están pasando cosas muy raras, probablemente será mejor no tratar de entenderlas, menos si alguien, como este sujeto que se hace llamar Metatron Rickman, puede explicarlas.

- Vamos jefe, estoy a su disposición, pero no me gustar perder mi día en un pasillo oscuro.

- ¿Qué hay de Filemón?

- No te preocupes, en un rato no se acordará de nada.

Los dos suben las escaleras al segundo piso, Metatron sabe que hay algo extraño en El Autor, pero éste todavía no sabe lo que es la rareza, así como tampoco sabe, que hoy, será un día de lo más cotidiano a comparación de lo que están a punto de vivir.



Ruvalcaba te recuerda:
Si quieres leer lo que sigue pícale aquí.

Deavid's rant I

Okey, la cosa es simple, la gente fresa apesta, ¿por qué no pueden respetar a otro ser humano y tratarlo como un igual?, ¿creen que son superiores?, ¿por qué vergas son tan prejuiciosos?, me caga los huevos y me embarra la verga ver cómo piden, no, no piden, exigen que no los discriminemos y los tratemos bien cuando ellos, al primer descuido, nos tratan como basura.

Los fresas son una contaminación, son odiosos y no saben lo que es el respeto, y mira que para que un pendejo malhablado, malpensado, sarcástico y amargado como yo diga que ellos no saben lo que es el respeto, está cabrón, muy cabrón.

Pinche gente, espero equivocarme al decir esto, pero los fresas, todos, absolutamente todos, son una mierda y no merecen estar en contacto con las personas que conformamos una sociedad, me cae de madres que la mejor opción para estos seres es aislarse aun hermoso paraíso lleno de antros, "gente bien" y cabezas huecas donde puedan burlarse de la gente que todavía creemos en la humanidad, porque me cae que cuando ese paraíso sea creado, yo me burlaré de todos su habitantes.

-Deavid Author.


PD: Huevo, tenías razón, Alejandra es intragable, es más, es tan castrosa que exhorto a mis queridos tres lectores de este club de la paja a que chingue como más les guste a esta mujer, su correo es alejandramatic@hotmail.com agréguenla a sus listas, moléstenla, es más, si conocen sitios de encuentros o listas de Spam, pongan su correo, que aprenda a respetar por las malas, o por lo menos que sepa que con El Autor, es mejor lleva la cosa en paz, por cierto, si no te interesa ayudar en la causa de molestar a alguien, ahórrate tus comentarios.

Un fresita podrá tener carro, cara, culo y lana, pero nunca, nunca tendrá poder con convocatoria, ¡vamos crapulosos!

martes, agosto 02, 2005

El juego de Uwe Boll


Brindemos por mi pendejismo ¿ja?

¿Quién vergas es Uwe Boll? Este pendejo con cara de pendejo, se hace llamar director de cine, pero en realidad es un pendejo al que, erróneamente, le prestaron una cámara cinematográfica, grabó a algún niño mientras caía de un columpio y su grabación causó un poco de gracia. Desde entonces cree que hace películas, pero no, hace pendejadas, porque es un pendejo.

Probablemente las peores películas que se han hecho en nuestra era cinematográfica han sido dirigidas por este remedo de idiota. Uwe Boll es el nuevo Ed Wood.

Algo que en lo personal me molesta de Uwe Boll, es que hace películas basadas en juegos de video, y seamos honestos: este tipo de películas ya son muy churras por sí mismas; a esta churrería, agreguémosle el toque Boll, el cual consiste en cambiar el contexto original de la historia en cuestión por algo completamente incoherente, contratar actores con el carisma de una patata y usar efectos especiales de mediados del siglo pasado con harto Bullet-Time hecho con cámara al hombro y un camarógrafo que parece, tiene el mal de San Vito.

¿Qué tenemos como resultado?

Muchos pensarían que de esta mortal combinación puede salir algo como La venganza de los nacos, La venida del Vampiro Teporocho, La Pulquería 2, o alguna otra mierda estelarizara por Alfonso Zayas, pero no, esas por lo menos tienen acá, chi-chi y culo-shot, las mierdas de Uwe boll ni eso, ¡no mames!, ¡ni eso!

Hasta el momento Boll ha hecho dos películas basadas en juegos de video, y Dios (¿por qué nos abandonas?) no son pinches, no son culeras, no están pedorras, es más, ni siquiera se ganan el adjetivo de malas... están... están... son... no mames, por primera vez me quedo sin palabras para describir algo; pa’ que te des una idea, las películas de Super Mario Bros, Final Fantasy y Mortal Kombat Annihilation están rechingonas a comparación, no exagero.

Al parecer, Uwe no se conformó con deformar, destruir y violar analmente con un tubo de PVC las licencias de House of the Dead y Alone in the Dark, el cabrón ya está postproduciendo Bloodrayne, está filmando Dungeon Siege y ya anunció que próximamente dirigirá Hunter: The Reckoning, Fear Effect y Far Cry, ¡hijo de puta!, mejor ponte a filmar a tu puta madre mientras se la coge el cartero, ¡deja los juegos de video en paz!

Pasando a otro orden de ideas, a través de los años, he aprendido a burlarme de mi mismo cuando algo sale mal, eso me ayuda a mantener un poco de humor en mi vida, y si consideramos que a cada rato me pasan chingaderas, pues entonces eso quiere decir que soy re-sonriente, es por eso que, inspirado en algo que leí en los tableros de Internet Movie Database, les traigo a ustedes un juego.

-Deavid Author.


Metatron’s Lounge presenta:

Kiss my Bolls Uwe


Reglas del juego:

  • -Primeramente piensa en algún juego de video de preferencia uno conocido.
  • -Busca a actores que pudieran interpretar el papel de los protagonistas, no importa quien sea, Uwe Boll tiene dinero.
  • -Analiza el contexto o la historia del juego y modifícalo lo suficiente para que sólo mantenga algunos elementos de la versión original, con uno ya la hiciste.
  • -Métele la cuchara hasta por el ano, no tengas miedo de destruir la franquicia que elegiste, de hecho, si sientes que lo haces, vas por buen camino.
  • -Escribe una sinopsis.
  • -Si quieres escribe un Tagline de alguna revista, periódico o programa de TV a la que le pagaron millones por hablar bien de tu bodrio.
  • -Ríete del resultado y reza porque todo se quede sólo en tu cabecita loca, porque Uwe Boll es tan estúpido, que tu idea, por increíblemente absurda, putrefacta o pendeja que pueda sonar, es una maravilla para Uwe.


Ejemplos directamente de la mente de Deavid Author:

Pacman.

Pacman – Jack Black
Ms. Pacman – Angelina Jolie
Pinky – Christina Ricci
Blinky – Bruce Campbell
Inky – Tim Allen
Clyde – Andy Dick

Sinopsis:
Joe Sander (Jack Black), es un empleado en una compañía de pretzels donde se encarga de empacarlos, de ahí que todos lo conocen como el Pacman (el empaquetador). Su vida es monótona, nunca ha sido promovido y todos los días; mientras come gomitas color amarillo camino a casa sus pensamientos se enfocan en Lucille (Angelina Jolie), su supervisora, su señorita Pacman.

Un día, algo extraño pasa en la fábrica de Pretzels, su jefa (Christina Ricci), sus dos asesores (Bruce Campbell y Tim mallen) y su mejor amigo, Clyde (Andy Dick), caen a en una de las prensas y mueren, la fábrica cierra.

Pacman tiene que regresar por lo único valioso en su vida, una foto de Lucille que atesora en su casillero. Pero la fábrica está embrujada y los espíritus de su jefa, sus asesores y su amigo Clyde lo persiguen en lo que parece ser un laberinto sin fin.

“Prepárate para acción sin límites, romance y comedia, en el filme más divertido del verano”

-La columna de videojuegos de El Universal


SSX

Zoe Payne – Bif Naked
Eddie Wachowski –David Arquette
Patricia Velasquez – Eva Mendez
Brodi Ford – Billy Zane
Elise Riggs – Elisha Cuthbert
Psymon Stark – Hugh Jackman
Moby Jones – André 3000
Kaori Nishidaki – Devon Aoki
Mac Fraser – Jason Biggs

Sinopsis:
¡El torneo más extreme está a punto de comenzar!, ¿crees tener lo que se necesita? Únete a las aventuras del grupo más intrépido de patinadores en tabla sobre nieve y su búsqueda por la victoria, la amistad y la acción extrema.

Pero no todo es normal, en este torneo están pasando cosas muy extrañas, dos de los participantes, Moby Jones (André 3000) y Kaori (Devon Aoki), han desaparecido, y no sólo eso, en todos los lugares a donde va el tour SSX, se registran ataques de extraños mutantes zombis. La única manera para saber quién está detrás de esto es ganando el torneo, pero ¿quién llegara a la meta? ¡Averígualo!

Dirigido por Uwe Boll (House of the Dead, Alone in the Dark y Pacman), SSX es la película que habías estado esperando toda tu vida, filmada en grandiosos escenarios naturales como el Popocateptl, Los Pirineos y Los Alpes, no puedes perderte esta película.

“As cool as ice”

-1up.com


Metal Gear

Solid Snake – Kurt Russell
Gray Fox – Dolph Lundgren
Big Boss – Sean Connery
Psycho Mantis – Marilyn Manson
Evil Scientist – Matthew Broderick

El mundo está en peligro, un malvado científico (Matthew Broderick) ha creado el arma más peligrosa en la historia de la humanidad, Psycho Mantis (Marilyn Manson), un ser capaz de leer el pensamiento de cualquier persona y controlarlo a su voluntad, esta situación arrastra a los jefes de estado más importantes a una junta donde deciden liberar a sus mejores hombres, unos soldados genéticamente modificados para que no puedan ser manipulados mentalmente “Los Infantes Terribles”. Solid Snake (Kurt Russell) y Gray Fox (Dolph Lundgren), quienes comandados por Big Boss (Sean Connery) vivirán la última aventura para salvar a la humanidad.

“Mejor que el juego, vale cada centavo que pagues por el boleto de cine, no puedo esperar a que salga el DVD”

-Algún colaborador de Atomix


Devil May Cry

Dante – Ashton Kutcher
Vergil – Seann William Scott
Lady – Julia Volkova
Darkblack – Rupert Everett

En un mundo post-apocalíptico, los demonios han tomado la tierra de los mortales y sólo dos hombres se interponen entre el dominio total del señor de la maldad DarkBlack (Rupert Everett) y la supervivencia de los humanos: Dante (Ashton Kutcher), quien junto con su hermano Vergil (Seann William Scott), buscan al amo de la maldad.

Pero a Dante y a Vergil no les interesa la humanidad, ellos son hijos de un amor pagano entre un humano y un demonio, lo que ellos en verdad quieren es encontrar a su hermana perdida, una misteriosa mujer conocida sólo como Lady (Julia Volkova), si salvan a los humanos mientras los hacen bien, si no lo logran, no les importa. Ya no tienen nada que perder.

Acción sin límites, espadas filosas, disparos por todos lados y un par de sujetos que siempre mantienen la calma, esto y más harán que el mismo diablo se ponga a llorar.

“Matrix Revolutionated”

-E


Street Fighter

Colonel William F. Guile – Jean-Claude Van Damme
Gen. M. Bison – Raul Julia
Chun-Li – Zang Ming-Na
Ken Masters – Damian Chapa
Cammy – Kylie Minogue
Dr. Dhalsim – Roshan Seth
Ryu – Byron Mann
Victor Sagat – Wes Studi

El maléfico dictador, M. Bison (Raul Julia), quiere apoderarse del mundo y crear al soldado perfecto, para esto ha raptado al genio hindú Dhalsim (Roshan Seth), pero el mundo no debe temer, porque el coronel Guile (Jean-Claude Van Damme) le está siguiendo la pista, quien junto con Cammy (Kylie Minogue), detendrán a este terrible villano.

“Un momento, esta mierda ya salió y no la hizo Uwe Boll... no mames, ¿qué le pasa al mundo?”



-Ruvalcaba

lunes, agosto 01, 2005

Kerido diario

Pinche El Autor, se pasa de pendejo, el muy hijo de su pinche cola me puso a organizar el desmadre que hay en el ático, no mame, soy su portavoz, no soy su pinche gata.

Como bien me dijo alguna vez Dios, para toda acción hay una reacción, y para las acciones malas, siempre hay un castigo. Mientras estaba levantando unas cajas con antigüedades barrocas, me topé con algo muy interesante, el diario que El Autor llevaba en la secundaria. Por un momento dudé en leerlo, pero seamos honestos, un pendejo tan engreído seguro tiene un pasado turbio, tras leer dos páginas no me quedó duda alguna.

-Metatron.



Metatron’s Lounge presenta:

Los años maravillosos.



México D.F. a martes 14 de febrero de 1995

kerido diario:

hoy fue un dia muy complicado, fijate ke intete llegarle a karen, pero otra ves me dio miedo, creo ke no estoy hecho para esto. como te ayer te dije, hable con carlos y el me dijo ke alguien le dijo ke karen dijo ke yo le gusto, entonces porke no me ha dicho nada, chaleeee ke poka madre, o sea, no entiendo, porke no llega y me dice lo ke siente??????????.......... pus a ver ke pasa hoy volvi a comprarle una torta de tamal y la acompañe a su casa, espero ke entienda mis señales........ chale, mañana dan las califas del examen de español y no estudie ni madres........ a ver como me va


México D.F. a miercoles 15 de febrero de 1995

kerido diario:

pinche maestra de español es una perra culera hija de su puta madre, me trono la culera de mierda, ke no mame, no se vale, nomas porke me fayo una mamada de la asentuacion pinche vieja mamona............. la neta es ke esas mamadad de la asentuasion es pura mamada nadie usa asentos, y la neta cuando yo sea mas grande yo me kiero dedicar a otra cosa, nose algo de computacion alo mejor me dedico a hacer juegos de video, algo como el estret faigter, ese juego es la verga.

ablando de eso, hoy hable con karen mientras estaba jugando en la farmacia kiere ke mañana nos vallamos de pinta, aaaaaaaaaaaaa hueeeeeeeeeevo mañana por fin besare a una vieja.... sera dificil?


México D.F. a jueves 16 de febrero de 1995

kerido diario:

puta vida no mames esta de la mierda hoy fue el peor dia de mi vida.............. le vole una lana a mi jefa para irnos de pinta a chapultepec, nos kedamos de ver en las fuentes a las 8 y media pero cuando llego la pinche karen llego con un cabron, su pinche novia ke va en la prepa........ ke no mame.......... es una mamada.......... nomas me invito para ke les pagara los cigarros ke no mameeeeeeee............ carlos me choreo ke mamada..............

por si fuera poco mi mama se dio cuenta de ke le falto el varo y el hijo de la seora de las kesadillas rajó con su jefa y ahora tambien sabe ke me fui de pinta.......... ya vali verga............. pinche karen ella tiene la culpa..........


México D.F. a viernes 17 de febrero de 1995

kerido diario:

hoy no tengo mucho ke hacer, pinche tarea me da hueva y me castigaron mi super nintendo, estoy aburrido y me siento mal........... pinche karen, creo ke nunca mas le voy a volver a hablar.......... pinche vieja pendeja....... ke tiene ese pendejo ke yo no??????? me lleva la chingada......... no tengo ganas de decir nada y no voy a hacer nada...........

ESTOY ABURRIDO ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! ! !
pinches viejas son mas pedos de lo ke imaginava...... chale............... le voy a hablar a milan aver si el me da un consejo...............


México D.F. a domingo 20 de febrero de 1995

Kerido diario:

el fin semana hable con el milan, ese wey es a toda madre.................. me dijo ke hablara con karen y es lo ke hice pero me mando a la verga............. chale, ademas estoy a punto de reprobar español y si trueno ya bali verga.............. no mames................. pinche maestra mi tiene tirria................. eso es lo ke pasa................. sabes ke diario???????????? me doy cuenta de algo.......... las viejas nomas lastiman............ la pinche maestra no me entiende y karen tampoco......... y la neta me vale verga............ ya estoy hasta la madre de ke no maduren y yo voy a dar el primer paso voy a dejar de escribir en un cuaderno esperando ke algo mejore....... es una mamada........... ala verga..........


México D.F. jueves 24 de noviembre de 1998

Querido Diario:

¿Qué pedo pinche Diario?, no mamar.... te leo y me doy pena... ¿en verdad estaba tan pendejo hace tres años?, ¡ja!, la neta es que sigo siendo el mismo pendejo pero ahora ya medio me aprendí un par de reglas gramaticales.

Es muy cagado tomarte de nuevo, leer todas las mamadas que escribía cuando mi asimetría hormonal me tenía en sus garras y nuevamente escribir algo, es como saludar a un viejo amigo.

Hablando de viejos amigos,
hoy voy a acompañar a Milan a celebrar a casa de su familia, pobre cabrón, ha cambiado tanto... ya casi no habla, a veces es tan callado que me da miedo imaginar lo que está pensando.

En fin querido Diario, nomás pasaba para saludar y ahora sí, decirte adiós, no, no te preocupes, no te voy a quemar ni nada por el estilo, sólo te voy a esconder, no me gustaría que alguien leyera mi pasado.

Por cierto, espero que no te enojes, pero seguiré documentando mi pasado en una madre que se llama Blog, más o menos se hace lo mismo que aquí, pero es en Internet y la gente lee lo que pasa, dudo que alguien lea mi bitácora, pero creo que es un buen experimento.

Hasta luego querido Diario.

-El Autor.

PD: ¿Cómo ves mi nuevo seudónimo?, ‘catchy’ ¿no?




MAXIMUS IDIOTICUS

Pocas palabras para ideas pobres. Este pensamiento es muy cierto, dado que mucha gente tiende a adornar sus mediocres pensamientos con un sinfín de palabras rimbombantes o ideas que desvían la atención del tema principal para que, tarde o temprano, tras un desfile de anécdotas babosas, sea retomado, analizado y posteriormente rematado con una conclusión laxada por los comentarios.

De cierto modo creo que no debería criticar a aquellos que lo hacen, o por lo menos, no a quienes lo hacen gratis. Digo, mis comentarios no son más que eso, un montón de ideas llenas de orgullo, rabia y resentimiento, hiladas por humor particularmente visceral y situaciones absurdas. Esto me hace sentir triste, sí, tan triste que comienzan a compararme con una hiena cada que menciono el tema.

-El Autor

‘As usual’ Lo que estás a punto de leer es pura mentira, nada de lo que está escrito es verdad, lo cual me sirve para escudarme mientras me burlo de mis antiguos jefes y compañeros de trabajo. Todo es un reflejo de las frustraciones del autor que todavía no supera la cancelación del show de Lalo y Lagrimita, ¡Qué Payasos! y Corre GC Corre.


Ruvalcaba opina:

¡Verga!, eres un culero Metatron
Hay historias de terror que merecen quedarse en el olvido.

Ayúdame a ayudarnos

Estoy cansado queridos tres lectores. Es bien sabido que me gustan los juegos de video, de hecho es un vicio que hasta la fecha no he podido superar, de hecho algunas veces, sólo algunas, me da hueva ir por cigarros mientras juego, ahí dese’usté una idea de hasta dónde llega mi gusto por estas madrinotas.

En algún momento de mi vida, me alegré mucho de saber que la gente de EGM (la edición estadounidense) había creado un portal para nosotros los fanáticos del botonazo, donde podríamos ponernos en contacto, intercambiar opiniones, juegos y convivir, este portal es conocido hoy en día como 1UP.com.

Uno de los tantos servicios que el portal brinda es blogguear, pero aquí es donde la cosa se pone mal. El servicio de blog de 1UP no reconoce acentos ni “ñ”, supongo que la gente del lugar piensa que todos aquellos que hablamos español no contamos, eso o simplemente les valemos madre. Por ahí un grupo de tarados "descubrió" cómo poner acentos y eñes, pero para hacerlo hay que indicar el código html de las letras acentuadas, lo que es un joda, sobre todo para cabrones como yo que escribimos un cabronal, yo soy gamer, soy latino y quiero escribir sin necesidad de poner códigos, ¿es mucho pedir?

El motivo de este post es para exhortar a toda la comunidad blogguera, a mis queridos tres lectores y en particular a los gamers a que pongan esta banderita en sus blogs, si no tienen blogs, no hay pedo, convenzan a sus amigos que sí tienen bitácora para que la pongan.




Tal vez no logre nada, pero ¡qué demonios!, por lo menos no me quedé con los brazos cruzados.

El código para poner la banderita es el siguiente:

<img src="http://www.geocities.com/deavid_fun/1up.jpg">

-Deavid Author.


PD: Gracias a Antwan por hacer el loguito (http://mutenet.blogspot.com/).
¡No lo olvide!, estos banners son gratis y mejorarán la imagen de su sitio.