miércoles, noviembre 30, 2005

Para morir.

Damas y caballeros, queridos tres lectores míos, a razón de la reestructuración que le estoy dando a éste, El Club de la paja, se me ocurrió poner nuevas secciones. Los que más o menos conocen cómo funciona esta mamada de blog, ya habrán visto dos nuevas, A través de los ojos del Autor” y “Reseñas Sañosas”.

Los que me conocen saben que soy harto dadivoso, ¿qué puedo hacer?, es mi naturaleza, y pa’ que no digan que no pienso en ustedes les tengo algo que seguró les podría servir a uno que otro para evitar pasar una pena en una velada.

-El Autor.


Metatron’s Lounge Presenta:

“Pelicúlos”
DOOM




Dirige:
Andrezel Bartkowiak quien alguna vez hizo “Romeo Must Die” una película remotamente buena que se puede conseguir en el área de remates de cualquier Mix-up o Sanborns

Guión:
Dave Callaham y Wesley Strick. Mientras que el primero es mundialmente desconocido, Wesley ha participado en otras 13 películas, creo que la más famosa es The Saint y eso porque sale Val Kilmer.

Actúan:
Rosamund Pike, una chava dos-tres sabrosa (no se la negaría) que la hizo de Miranda Frost en Die Another Day.

Karl Urban, actor que se caracteriza por hacer papeles secundones, tal vez lo recuerdes como Kirill en Bourne Supremacy o de Vaako en The Chronicles of Riddick.

The Rock, luchador glorificado que decidió dejar de “partirse la madre” en un cuadrilátero y prefirió que se la partieran los críticos de las películas donde actúa. Desde mi particular punto de vista, su mejor papel ha sido del de Elliot Wilhelm en Be Cool y eso porque es una mofa de él mismo.


-Dios mío ¿qué es eso en el suelo?
-Creo que es su carrera Sarge...
-Y eso que todavía no comienza el rodaje de Johnny Bravo.


Preludio:

Dejemos un punto clarísimo. Las películas basadas en juegos de video APESTAN, así de pinche rápido. No existe una, ni una sola película basada en un videojuego que valga la pena.

Muchos podrían objetar tal declaración, pero antes de que lo hagan, piensen un poco y escarben en su dañada memoria ¿qué película basada en algo que haya salido de una consola está buena?

¿Morta Kombat?
Okey, te recuerdo el incisivo tema de la película MOOORTAL KOOOMBAT! Tú - tu - tu - tu - tu - tú - tú - tu - tú - tu - tu - tu - tu - MOOORTAL KOOOMBAT! Tutú - tutú - tutú - tutu…

¿Tomb Raider?
Angelina Jolie está buena ¿y qué?, ni aunque fueras Brad Pitt y te la estuvieras pisando podrías decir que su actuación es buena. Por el amor de Dios, sólo de recordar la parte donde congela el tiempo y nomás para agregarle “drama” a la escena Lara se corta la mano con una navaja CONGELADA en el espacio temporal me dan los hibbies-yibbies.

¿Final Fantasy?
Los espíritus en nosotros salvarán a nuestra madre Tierra, que por cierto está contaminada por espíritus malignos extraterrestres y acaba de ser cañoneada desde el espacio exterior. Sí, se ve muy bonita, pero igual Jennifer Love-Hewitt y hasta donde yo sé, no es una gran actriz.

¿Alone in the Dark?
Uwe Boll ¿Tengo que decir algo más para dejar claro que esto es un churro? ¡Sí! Uwe Boll, dirigiendo a Tara Reid.

¿Resident Evil?
Chance y lo más decente que se ha hecho, pero de todos modos es un fiasco, no importa cuanto chicharrón y nalga marina suelte Milla Jovovich, después de todo, SIEMPRE LO HACE.

¿Street Fighter?
Creo que sólo Super Mario BROS puede competir contra este bodrio.


Si quiere que sus disparos sean mecos, use la Magna-Cum-Gum.


Los filmes basados en juegos apestan, y en casos aislados como Resident Evil y tal vez Advent Children, la cosa no está tan mal, no obstante, si el que ve la película no es conocedor del tema como (estadística al chilazo) el 90% de las personas que van al cine, probablemente no entienda ni un carajo.

Por lo menos a mí me consta, cuando el pana Lemus vio Resident Evil Apocalypse, le tuve que explicar en chinga la historia de Resident Evil II y para que medio entendiera la razón por la que Resident Evil CODE: VerónicaMilla podría avergonzar a Neo con sus acrobacias.


Creo que ya haz tenido tiempo para recordarlo perra.
¡Dónde escondiste nuestros chocolates!



La saña:

Tal vez el error más grande, sin embargo, lo más lógico para que la cinta pegue, es NO basar el guión directamente con el argumento o historia del juego.

La idea de que sólo los fanáticos de un juego vean y entiendan la película, seguramente es un gran freno a la hora de hacer una adaptación cinematográfica, pero ¡con una chingada!, ¿a poco la trama de DOOM 3 (que es en la que remotísimamente se basa la película), donde un Marine salva una estación espacial en Marte de unas criaturas infernales sólo la captarían los fanáticos del juego? Llámenme optimista, pero creo que todos podríamos entender ese concepto.

El guión de Doom están tan apegado al juego, como un pedo sonoro está apegado a una cortesía en una fiesta de gala en el palacio de Buckingham.

Se supone que en la película, unos fulanos encuentran un portal antiguo (va bien), que sirve de ruta directa entre La Tierra y Marte (sigue bien), unos paleontólogos dirigen una excavación en el planeta rojo donde encuentran restos de seres extraños (todo cool). En el año dos mil veintitantos, una serie de anomalías se reportan en Marte (chidillo), mandan a un grupo de soldados a investigar (obvio pero no hay quejas), al parecer unos experimentos genéticos se han salido de control (¡ADIOS Dorothy!, ya no estás en Kansas).

A partir del momento en el que dicen que todo se debe a unos experimentos genéticos, uno, como fanático del juego, mienta madres, pero aún así, le tiene fe a la película. Pero cuando los seres extraños resultan ser una mezcla de zombis con aliens, que sólo buscan a personas malvadas para contagiarlas de su maldad nomás porque sí, todo, pero absolutamente todo lo que podía salvarse se hunde en la total y absoluta mierda, mierda infernal, mierda satánica, mierda holliwoodense.


¿No lo sabías?, los marines del futuro se relajan con competencias de miradas.


Aunado a que la historia apesta, el guión es por demás reiterativo, ejemplo:


Escena 20

The Kid: Sarge, tenemos que seguir la misión.

Sarge: Voy detrás de ti Kid.


Escena 37

Sarge: Soldados, tenemos que seguir la misión.

Todos: Por supuesto Sarge


Escena 99

Ripper: ¡Sarge!

Sarge: Lo sé, seguiremos la misión.


Escena 123

Sarge: ...

Pareja sentada detrás de mí: Sí dice que tiene que seguir con la misión me largo de la sala.

Sarge: ¡Sigamos con la misión marines!

Pareja sentada detrás de mí: Vámonos a la chingada, te dije que mejor viéramos Chicken Little.


-¡Sarge!... la misión, ¡cumpla la misión!
-¿Aburrir al público?



En cuanto actuaciones... Dios santo... ¡es The Rock!, si uno no se creía sus “madrazos” en el cuadrilátero, mucho menos va a creer que es un Sargento a cargo de una misión, es como ver a Alfoso Zayas (¡soplas!) de Almirante de un portaviones en una película basada en algún libro de Tom Clancy.


Y el Oscar al momento más alburero es para...
DOOM, y la escena en la que el pelón agarra la pistolota.



Y para cerrar con broche de caca la película, tenemos una increíble escena en primera persona que simula al juego de video. Al parecer los productores no pensaron muy bien la resultante de ésta, puesto que es una escena a través de los ojos de alguien, con un punto de perspectiva en constante movimiento, el cual por cierto, es rápido, en una sala oscura y proyectada en una pantalla Wide Screen. Nomás porque no había comido palomitas no vomité, pero me cae que desde Blair Witch Project no me había mareado tanto con un encuadre pitorro.

Doom es una película que tienes que evitar a como de lugar, si piensas ir con tu novia, prepárate para que te mande a la chingada, si vas con tus amigos, puedes estar seguro de que no te hablaran en un buen rato, y si vas solo, lo más seguro es que tu cerebro decida comenzar una huelga.


¡Soplas!


Por otro lado, si eres un valiente como yo, y decide ir a verla, MENTALÍZATE, imagina que vas a ver un cortometraje mexicano sobre el debacle cultural del albur en las zonas conurbanas a La Lagunilla, o sea, una sexy-comedia de ficheras con Carmen Salinas como máxima estrella del Triboli, tal vez así la disfrutes un poquito. Por cierto, no te preocupes por gritar a todo pulmón “¡esto es una mamada!”, lo más seguro es que las otras cuatro personas en la sala viendo la película concuerden contigo.


Stephen Hawkins, you are my beee-otch!


Delavergámetro.

No es peor que:

Taxi, pero aquí por lo menos salen viejas bien buenas en vestiditos entallados.



Tampoco es más mala que:

House of the Dead, pero eso es porque NINGUNA película puede ser más mala.



Podríamos decir que:

Ahí se va con Cabin Fever, nomás que en vez de adolescente topless y niños karatekas aquí hay mutantes y balazos.



Ruvalcaba Opina:

¡Hey culero!, se supone que iríamos a verla esta semana... cúlero.

martes, noviembre 29, 2005

Tres juegos tres.

Siempre me ha cagado la navidad, sí, soy un Grinch, ¿qué pedo?

Fuera del constante cinismo, falsedad, arrogancia, presunción y pretensión (entre otras cosas muchas) que conlleva la época de Santa Closes y muñecos de nieve de plástico, así como el intenso rito a la tortura y muerte lenta de los bosques (véase tener un pino que se está secando como adorno en la sala), hay que admitir algo. Hay grandes ofertas. ¡Hell yeah!

-El Autor.



Metatron’s Lounge presenta:


“A través de los ojos del Autor”
Juegos fáciles.


Yo no sabía, de hecho dudo que usted, mi segundo lector (el videojugador), lo supiera, pero por estas fechas, Wal-Mart trae juegos quedados y los remata a 190 lucas y los pone en una cajota en medio de la sección de electrónicos.

(léase con tono lento por favor) OBVIAMENTE (siga leyendo normalmente), hay un chingo de juegos basura que están más enfocados a un grupo étnico que a un público consumidor.

Esto lo digo porque respóndame usted, ¿quién en su sano juicio va a comprar un juego donde el objetivo es chulear un coche?, o pior, ¿un juego donde pones a competir tu coche chuleado contra otro coche chuleado y ver cuál rebota más gracias a sus suspensiones turbo-cargadas?, ¿a ver?, ¿quién?, ¿quién? Sólo un nigga.


Antes de seguir, dejemos claras dos cosas, en primera no soy racista, y en segunda, un negro y un nigga son cosas diferentes.

Mientras que un nigga ya está hundido en el mar que él mismo ha creado con su enfermiso gusto por cualquier cosa dorada (bling-bling), el negro todavía puede salvarse y convertirse en mano de obra barata, un pastor cristiano y aquellos realmente chingones, en corredores en la NFL.


Volviendo al punto, de entre toda la basura que había en la cajota, me topé con varios títulos buenos y a pesar de que en este momento las finanzas no están de lo mejor, me lancé a comprar tres.

De entre lo rescatable había:








Algo llamó mi atención en la caja. Fue que por ahí, perdido en ésta, había un Shadow of the Colossus, según yo, esta mierda es nueva, pero ahí estaba, en la pinche caja de remates. Valiéndome verga el agua y el pan que iba a comprar me hice de este juego junto con Beyond Good and Evil y Morrowind, a continuación, queridos tres lectores, tres reseñas de tres juegos de una manera un poco diferente a lo que ya estamos acostumbrados.


Metatron’s Lounge presenta:

Antes de seguir leyendo toma en cuenta que esto es mi pinche opinión, si no concuerdas conmigo estás invitado a dejarme un comentario bajo la advertencia de que es muy, muy, muy, pero muy, muy, muy, harto-requete-muy probable que te mande a la chingada.

“Reseñas Sañosas”




Beyond Good and Evil


En pocas palabras:
Jade es una reportera y descubre un complot del gobierno y los medios de comunicación. Por algún motivo, que hasta el momento desconozco, tiene que ver directamente con ella y con los niños-mutantes-animales-de-granja con los que vive.


Lo bueno:

Cómo se juega.
Controlar a Jade es fácil y rara vez se torna frustrante. Si tan sólo así fuera con todas las mujeres...

Los gráficos.
Simples como los chistes de pedos, pero igual de cumplidores. No hay modelos con un chingueroputamadral de polígonos, ni texturas súper definidas, pero lo que vez es bueno.

Las voces.
A cada ratito te están hablando para cualquier pendejada, afortunadamente Jade también lo hace y tiene una voz re-cachonda.

La cámara fotográfica.
Se supone que Jade es reportera y se vale de su camarita para tomar fotos de varias pendejadas, curiosamente, esto normalmente cagaría la madre, pero en Beyond Good and Evil supieron hacelo divertido y rara vez resulta difícil tomar fotos.


Lo malo:

Pinche historia.
De entrada parece no tener trasfondo, de repente todo comienza de putazo y nisiquiera te dicen agua va. Durante los primeros veinte minutos de juego me pregunté por qué y qué estaba madreándome, si no fuera porque había leído muchísimas reseñas buenas de este juego lo hubiera mandado a la rechingada.

Maldito puerco.
Por algún extraño motivo, el compañero de aventuras de Jade es un cerdo humanoide, el cual es simpático pero en extremo pendejo. Cuando se sueltan los madrazos, el cerdo en cuestión también se lanza, pero como el sistema de putazos es de cuerpo a cuerpo, fácilmente le puedes recetar un vergazo al marrano.

Maldito puerco (de nuevo).
Si se muere el pinche cerdo tu también vales queque. Las cuatro veces que he muerto ha sido por culpa del porcino.

¿Por qué mapotas?
Sí, Grand Theft Auto 3 vino a darle una nueva vista a los juegos con su ciudad grandotota llena de personas y edificios, sí, hay gente a la que le gusta, pero NO, no a todos nos gusta tener que navegar a través de un mundote buscando un pretexto para avanzar en la historia, ¿cuándo aprenderán que eso sólo funciona en los juegos del hombre araña?

Pa’ pronto:
No me arrepiento de haber comprado Beyond Good and Evil, no esperaba mucho y recibí un chingo, de hecho me alegro de al fin haberlo conseguido por un precio tan accesible. Si alguno de mis queridos tres lectores es jugador y tiene 200 machacantes libres debería considerar comprarlo.



Shadow of the Colossus



En pocas palabras:
A un fulanito se le petatió su vieja y la lleva a un templo raro donde unas voces; que me recuerdan a Fidel Velásquez cuando ya estaba entregando el equipo (tanto en tono como en dicción), le dicen que con su espada (que quine sabe de dónde chingados sacó), puede matar a unos colosos para revivir a su quelite.

Lo bueno:

Está ‘divertidón’.
En el blog de Papacha (cheque usted mis ligas), había leído que este juego era un orgasmo mental, que era la verga en tiritas y los jotitos que la recogían en el mismo paquete. Pero olvidé que Papacha (con todo el respeto que le tengo), se deja llevar fácilmente por las expectativas y que este sujeto es el mismo que me dijo que Mario Sunshine y The Bouncer eran unas chingonerías.

Como mi verga.
Los colosos están harto grandotes y al principio impactan, pero luego les tomas cariño y aprendes a manejarlos.

La música de tu madre.
En cuanto a música no puedo quejarme, cuando hay (cada que te estás puteando a un coloso), está poca madre, eso que ni qué.


Lo Malo:

Duelen los ojos.
Las imágenes en alto contraste del juego se ven bien los primeros treinta minutos, después de eso te das cuenta de que tu televisión es muy grande, tu cuarto está mal iluminado y que según el instructivo deberías estar más alejado de la pantalla.

Salta.
Sí, el monito salta, pero los cuadros de animación también y se nota a cada rato, no llega a niveles polares de molestia, pero de que caga la madre, caga y mucho.

¡Cabrón, levántate!
Aquí no entiendo algo: se supone que el monito que trepa por las patas de los colosos para partirles la madre, no necesita más que estar un rato agachado para recuperar su energía, eso suena ilógico, pero en el mundo fantástico seguramente es muy normal. Mi inhabilidad de comprensión salta cuando el monito en cuestión se cae desde un lugar alto y se tarda varios segundos en levantarse.

O sea, ¿con agacharse se puede reponer de un mega putazo, una dislocación de férula, un trauma craneal y cáncer de próstata, pero si se cae de tres o cuatro metros de altura se queda en el suelo doliéndose como si le acabara de explotar el páncreas?


Ángulos del culo.
La cámara juega un papel decisivo en la dificultad de Shadow of the Colossus, con frecuencia te encontrarás viendo el interior de una pared, el pie del monito principal en gran angular y por supuesto, alguna toma poco práctica de la cabeza del coloso mientras tu estás en el área del cheto colgado de su taparrabos (los modelos de los colosos no están TAN detallados).

Lento como la quincena.
Escalar a un coloso es divertido con los tres primeros, después ya valiste mierda. Encontrar el punto debil de las bestias y llegar a éste es como tragarse noventa tacos de tripas, te dará asco cada vez que tengas que repetir.

El tiempo está de tu lado.
Buscar a los monigotes para madreártelos puede ser una labor que te tomará un chingo de tiempo. Pongámoslo así: Los colosos son grandotes, muy pinches enormes y están escondidos en un gigantesco valle, imagínate de qué tamaño el el valle donde se pueden esconder criaturas del tamaño de la torre de PEMEX.

Pa’ Pronto:
De haber jugado Shadow of the Colossus, antes no lo hubiera comprado. Habría admitido que está bueno, que el concepto es interesante, que los colosos están rete grandotes y que la música está chida, pero no lo hubiera comprado. Pero, ¿de qué me quejo?, por un error de cajas me costó 200 pesos.



The Elder Scroll III: MORROWIND


En pocas palabras:
Es la secuela de... ¿Elder Scroll II?

Lo bueno:

Platino.
El Platinum Hits (el que venden en Wal-Mart) trae las dos expansiones de la versión de PC.

Largo.
Creo que el juego es largo...

Largo.
Creo que el juego es largo... mmm... eso ya lo dije... este... puedes interactuar con prácticamente todo tu entorno.


Lo malo:

Con las patas.
Pinches gráficos están piterísimos, las viejas parecen hombres y los hombres parecen hombres más feos.

Grande.
Las distancias entre cada pueblo son tan pasadas de verga que a la mitad del camino comenzarás a tararear el tema de Rebelde en un fortuito afán de romper con el tedio.

Seguramente está chingón...
Pero todavía no lo he visto.

Pa’ Pronto:
Obilongo, un cuate de Xbox LIVE me dijo que este juego estaba rechingón, yo lo tuve que comenzar tres veces porque durante la primera hora no puedes salvar. Por cierto, creo que lo tengo que comenzar de nuevo porque me quedé atrapado en un pinche bug. Sinceramente no lo recomiendo ni tantito.


Ruvalcaba opina:

“Cantidad en vez de calidad”, creo que eso aplica en los juegos que compraste y en tus últimas entradas.

lunes, noviembre 28, 2005

Hogar diabético hogar.


Sin niños ni vecinos, hasta parece tranquilo.


Salvo mi infancia, la cual viví en una casa llena de tíos y tías que estaban superando la adolescencia y dedicaban la mayor parte de su tiempo culpándome a mí o a mis hermanos de cuanta pendejada pasara en la casa de mi difunto abuelo, siempre he vivido en conjuntos departamentales.

Curiosamente, mis tíos, ahora adultos casados y con hijos, son excelentes padres y madres, y no podía ser para menos. Cabrones de mierda, entrenaron a todo mecate conmigo y mis hermanos.

Pero retomando el punto. A excepción de mi infancia, que yo considero haber pasado en una pesadilla de Tarantino tras ver muchas películas de Buñuel, siempre he vivido en departamentos.

Hoy vivo en un hermoso conjunto cerrado en Lomas de Sotelo, quienes conocen el rumbo tal vez lo ubiquen como los departamentos mamilondos que están frente a una gasolinera. Sinceramente no me quejo, el lugar está bien ubicado, hay un Seven-Eleven que vende chupe las 24 horas (así como otros productos de canasta básica), hay un Wal-Mart a más o menos 20 minutos, que también está abierto las 24 horas, no obstante, éste deja de vender chupirul a las 11:00 pm, pero vale verga, es un buen lugar para comprar una película en DVD o un juego cuando tengo insomnio.

Con una gasolinera frente a la casa, nunca hay pedos porel combustible, o como en una etapa de mi vida de conductor desprevenido, no hay problemas con el aceite, ni el anticongelante (no entraré en detalles, puto horror).

Pero nada, absolutamente nada en la verde Tierra de Dios es perfecto (ni Dios mismo, para muestra está el pájaro Dodó y Jorge Ortiz de Pinedo) y mi hogar está lejos de serlo, todo esto gracias a los vecinos.

-El Autor.


Metatron’s Lounge Presenta:

"A través de los ojos del Autor"
Mis amigables vecinos, los pinches arañas.


Casi nunca hablo con mis vecinos, si acaso un “buenos días, tardes, noches”, según la hora, a veces lo digo en alemán nomás para ver sus caras de pendejos al no saber si los insulté o los saludé. Lo sé, es una mamada, pero me divierte.

Mis vecinos son raros, o tal vez eso es lo que a mí me parece (que en mi inmundito es más que suficiente), y cada uno tiene su nombre clave, pero es lo veremos más adelante.

Procuro no entablar conversación con ellos, después de tantos años de vivir en departamentos he aprendido que hablar con la gente que, de cierto modo, comparte el piso con uno es tan buena idea como golpear una vaca en la India.

Una de las pocas personas con las que he compartido más de un saludo, es una vecina de esas que se ve que vivieron la revolución mexicana en todo su esplendor, de esas a las que su madre le dijo “no veas a los rivolucionarios a los jiotes porque ti embarazan” y que al parecer no le hizo mucho caso.

El nombre clave es esta vecina es La Jarocha. Más que nada porque tiene un acento entre juglar de la Alameda (o sea un mariachi medio briago) y AMLO, una de sus cualidades mutantes es la de hablar hasta por los putos codos, no sé cómo vergas los hace, pero un buenos días lo puede convertir en un extenso debate sobre mi vida familiar. Ejemplo:

La Jarocha: ‘Uenoj díaj joven.

Deavid: (molesto) Guten Morgen.

La Jarocha: ¿Qué dijo joven?

Deavid: (frustrado porque no funcionó su patética táctica para evadir cualquier tipo de contacto con su vecina) Buenos días.

La Jarocha: Ahhh... ‘uenoj díaj joven, ¿cómo le vah?

Deavid: Bien... todo bien (acelera el paso) luego nos vemos vecina, tengo prisa.


(Deavid camina en chinga y más o menos cuando hay cinco cuerpos de distancia entre Deavid y la vecina...)


La Jarocha: ¿Cómo ‘ta ju mamá?

Deavid: (se detiene) Bien... oigan, en serio, tengo prisa...

La Jarocha: Jí, no je preocupe... oiga... nunca hay nadie en ju cájah ¿verda'?

Deavid: No, procuramos alejarnos de las bestias de Satanás desde temprano.

La Jarocha: Hay joven, cómo jerá... ¿por qué nunca hay nadie en ju cájah?

Deavid: El sarcasmo no la afecta ¿verdad señora?

La Jarocha: ¿El jarcájmoh?

Deavid: Olvídelo, oiga, en serio llevo prisa...

La Jarocha: Y yo aquí quitándole el tiempo... (se ríe como la bruja que es)

Deavid: De hecho...

La Jarocha: Ahhh que la juventú’ d'iora... jiémpreh de príjah... ¿verda'?

Deavid: Señora, por si no lo había notado, yo soy joven, ergo, tengo prisa.

La Jarocha: Jí, ándele, váyase con cuidado, ya ve que hay harto loco en la cálle... hay... Dioj lo cuide de tódaj éjaj cójaj que andan por'ahí... como en laj notíjiaj... válgame el creador... tenga cuidado joven... hay mucho mal allá’fuera.

Deavid: Hay mucho mal aquí adentro... (corre)


Afortunadamente para mí, la única cruz que cargo, en cuanto a relación intervecinal directa, es con La Jarocha, los demás casi o nunca han tenido que entablar una relación conmigo, no obstante, cuando lo han hecho, se han convertido en hechos anecdóticos.


El siguiente sujeto clave es El Señor Narinas. Este tipo es el que justamente debajo de mi departamento y mi hermano fue el que le puso el mote en honor a Doug Narinas (un personaje de caricaturas que sale en Nickelodeon).

Narinas es un sujeto callado y al parecer, chicoteado por su esposa y sus dos hijos. Hasta el momento en el que tuve que hablar con él sobre algo serio me caía bien, ahora sólo cuento los días para que se venda su departamento y se largue de una vez por todas.

(suena el timbre de la casa de Deavid)

Deavid: ¿Quién es?

Narinas: Soy su vecino, el señor Raúl.

Deavid: ¿Raúl?, ¿cuál Raúl?

Narinas: El de abajo.

Deavid: (a sí mismo) Ahhh, Narinas (a Narinas), permítame un momento, voy.


(Deavid abre la puerta y Narinas está acompañado por una mujer y un hombre de pinta de pocos amigos.)


Deavid: Sí dígame, ¿qué se le ofrece vecino?

Gorila macho: Venimos en nombr de la Procuradora Federal de la República (muestra una ‘charola’), tenemos ésta demanda para usted.

Deavid: ¡Qué vergas!, (a narinas) ¿me está demandado?, ¿por qué?

Gorila hembra: Mi cliente no hablará con usted, ¿podemos pasar?

Deavid: ¡Ni madres!, pásele a la chingada, ¿por qué me está demandando?

Gorila macho: No hay necesidad de usar palabras altisonantes...

Deavid: ¡La verga ya va al Kinder!, estoy en mi casa y aquí hablo como me venga en gana.

Gorila hembra: (cuchichea con gorila macho) Tiene razón señor Marroquín, ¿podemos pasar?

Deavid: No, no puede pasar, ¿por qué vergas me está demandando? (rápidamente hace memoria para tratar de recordad si alguna vez había orinado en la puerta de su vecino y no fue así).

Gorila hembra: Mire señor Marroquín, básicamente el señor Raúl aquí presente lo está demandando por negligencia.

Deavid: ¡Achingá...!

Gorila hembra: Sí, el techo del baño de su vecino muestra serias muestras de penetración de humedad y tiene pruebas de que es porque su tubería está dañada.

Deavid: ¡Pruebas!, ¿qué tipo de pruebas?

Gorila hembra: El señor Raúl llamó a su plomero para abrir el techo de su baño y tiene fotografías de su tubería rota (saca unas fotos).

Deavid: (tras mirar las fotos un momento) ¿Y no podría ser que éste pendejo las haya roto mientras hacía su puto ‘bujero para sacar estas mamadas?

Gorila hembra: Imposible, el señor Raúl y su plomero fueron muy cuidadosos, como sea, aquí está su demanda, tiene treinta días para arreglar su tubería y el techo del señor Raúl, de lo contrario irán a la corte (los tres se dan la media vuelta y se largan).

Deavid: ¿Qué mierda...?

Pinche Narinas, me obligó a pagar su pendejada y para acabarla de chingar, tuve que abrir el piso de mi baño y arreglar una tubería que estaba rota (curiosamente) por el lado de mi vecino. Hijo de puta, yo creo que pensó que vive en Estados Unidos donde puede demandarme porque ya no lo éxito cuando me espía desde la azotea.

Como sea, me desquité, durante tres semanas estuve vaciando un galón de amoniaco en el desagüe de la bañera, era divertido verlo salir cada mañana con los ojos rojos cuan pacheco.


El penúltimo vecino con el que he tenido el horror de conversar es “Vivo-solo-prurruuum”, este bastardo, afortunadamente para mí, rentaba el departamento donde vivía y ya se largó, pero no mamar, los dos meses que compartió en la comunidad fueron inolvidables.

Lo que más nos molestaba a todos acerca de Vivo-solo-prurruuum, era que, por algún extraño motivo, el cual yo le adjudico a la adoración de alguna deidad pagana, salía cada dos horas (durante las 24 horas que tiene el día y no es mamada) a presumir el motor de su Mustang modelo ochenta y algo.

Pinche chingadera, hacía más ruido que un obeso en una fábrica de papas fritas, y el cabrón de su dueño, no conforme con el escándalo que hacía su mierda por sí sola, pisaba el acelerador durante interminables minutos. Para acabarla de chingar, el hijo de perra tenía su cajón de estacionamiento justo debajo de mi ventana.

Uno está acá, contento soñando con el tatuaje puerco de Rox, o el chicharrón de Puppe, cuando ¡PURRUUUUM! Hijo de perra.

(4:30 am Unidad habitacional Lomas de Sotelo)

Deavid: (con una sonrisa más falsa que los senos de Pamela Anderson) ¡Buenos días vecino!

El coche de Vivo-solo-prurruuum: ¡BROOOM!

Deavid: (levantando la voz) Dije... ¡buenos días vecino!

El coche de Vivo-solo-prurruuum: ¡BROOOOOOOOOM!, ¡BROOOM!, ¡BROOOOOOM!

Deavid: (se acerca y toca la ventana del coche de Vivo-solo-prurruuum) ¡Oiga!

Vivo-solo-prurruuum: (para el coche) Por favor, no toque mi auto.

Deavid: (procurando ser tan diplomático como un sueño interrumpido por el coche de un idiota se lo permite) ¿Sabe qué hora es?

Vivo-solo-prurruuum: No, ¿qué hora es?

Deavid: (manteniendo la calma) Son las 4:35 de la mañana, hay gente aquí que quiere dormir.

Vivo-solo-prurruuum: Por lo que veo usted no es uno de ellos.

Deavid: (a sí mismo) Touché... (a Vivo-solo-prurruuum) mire vecino, no sé por qué tiene que hacer esto todos los días, pero ya estoy cansado de escuchar...

Vivo-solo-prurruuum: Ay... no me moleste, no es el primero que se queja...

Deavid: ¿En serio?, ¿y le vale verga?

Vivo-solo-prurruuum: Pues sí... yo estoy pagando mi renta y mi mantenimiento, así que puedo hacer lo que quiera.

Deavid: ¿Eso incluye despertarnos a todos con su triturador de madera rodante?

Vivo-solo-prurruuum: (pequeña risa burlona) Pues sí... este coche es mi vida y me gusta estar con él.

Deavid: ¿Sabe?, yo también pago mi mantenimiento, ¿eso quiere decir que puedo hacer lo que quiera?

Vivo-solo-prurruuum: Por mí píquese el ano (vuelve a prender su coche y a acelerar como loco).

Admito que el cinismo de Vivo-solo-prurruuum, por poco me vence, pero dos días después del incidente, el cabrón dejó de hacer ruido con su chingadera.

Sepa Dios y la bola quién habrá sido, pero alguien tuvo el detalle de salir a las 3:00 am al patio, quitar cuatro adoquines del camino, meterlos en una mochila, subir hasta la azotea y desde ahí arrojarlos hacia el auto de Vivo-solo-prurruuum, juto con una pala y una antena descompuesta que se topó en lo alto del edificio.

Una semana después de este bizarrísimo incidente, Vivo-solo-prurruuum se mudó.


Por último, está La Vecina, una chica bastante simpática que trabaja en el café que está junto a mí casa. Ella no tiene un tema de conversación culero, tampoco me ha demandado por pendejadas, y hasta donde sé, no tiene un auto. De hecho no sé nada de ella, sólo que trabaja en el café de al lado, que a veces sale con un tipo y que por más que quiero no me armo de valor para invitarla a salir... este... por eso me cae mal... sí, por eso... ¡cállense!


Ruvalcaba opina:

A veces tu vida es más bizarra que tus cuentos, me cae. Por cierto, pinche Jarocha, sé a lo que te refieres...

Momento inspiroso

He llegado a una conclusión muy dura, pero cierta:

“Intentar crear algo para un blog no es fácil y no es agradecido, muchos menos recompensado.”

-El Autor.


Casi todas las personas que conozco con blogs se dedican a tirar mierda de su diario acontecer, ¡y no los juzgo!, están en todo el derecho de escribir lo que les venga en gana, así como de meterse cualquier objeto por la cavidad corporal que sienta más conveniente.

Mi punto en todo esto es el siguiente: Siempre he intentado salirme del contexto clásico del blog:

Mi mamá no me quiere, snif-snif.
Mi pareja me mandó a la mierda, búuu-hu-hú.
Odio mi vida y escucho cosas metalosas, soy malo-malo-chico-malo.
Soy intelectualoso y tú no. Lero-lero-candelero.

Hasta el momento, me he esforzado mucho por crear pendejadas, casi, pero no del todo, enteramente diferentes a lo que uno normalmente lee en un blog. Historias, cuentos, cuasi-novelas, pensamientos tarugos y otros experimentos literarios (no me juzgue querido tercer lector, así se llaman) con cierta carga sarcástica y reflexiva, pero son pocas las personas que lo aprecia (búuu-hu-hú).

Ante el poco aprecio por las idioteces que escribo para caerles en gracia a ustedes, mis queridos tres lectores, he decidido mandar todo a la mierda, estoy cansado de pensar historias, crear personajes e inyectarle esfuerzo a mis entradas. No más.

A partir de este momento, he de escribir una verdadera bitácora llena de tarugadas y altibajos personales, no quería, pero al parecer es lo que gusta.

Antes de cerrar esto dejemos un par de puntos claros.

¿Me gusta que me lean?
¡Por supuesto que me gusta!

¿Le doy importancia a los comentarios que me dejan?
Sinceramente, muy pocas veces.

¿Habrás más actualizaciones?
Definitivamente sí.

¿Serán interesantes?
Lo dudo mucho.

¿Serán divertidas?
Lo intentaré, pero no prometo absolutamente nada.

¿Seguirán los cuentos de “La Vida Detrás del Mostrador”, “Derechos de Autor”, “Las Infames Balas Perdidas”, Etcétera?
Sí, pero no serán cada tercer día.

¿Mulder se la come?
Sí y mucho.

Queridos tres lectores, sean bienvenidos a mi vida, espero que les guste tanto como a mí.


Ruvalcaba opina:

Respetado Autor, en lo que a mí corresponde, haz lo que quieras, mientras me pagues por mi imagen y mis sabias palabras, puedes hablar del caos que vives en la cola de las tortillas.

jueves, noviembre 17, 2005

¡Órale culeros!

Qué pinche suerte tienen cabrones. Por única vez (en este año), tendrán la oportunidad de mentarle la madre a El Autor así como a varios integrantes de El Club de la Paja y Mulderselacome en vivo.

Sí, como usted lo leyó,nomás tiene que ir el 17 de diciembre a "La Faena" un "bar-cantina-quesque-restorán" en Venustiano Carranza #49 en el centro histórico de la hermosa y gris capital de México.



Por cierto, el motivo de este cambio en la rutina rasca-huele-de-genitales del honorable Ocio, Crápula y compañía se debe a una junta de bloggeros de fin de año, así que si usted tiene blog y quiere promover este evento de proporciones bíblicas no sea mierda y ponga la propaganda en su bitácora (que seguramente no es tan chingona como ésta).


Como última reunión bloggera del año, el consejo de Ocio, Crápula y Compañía. El Autor, el Metatron y sus cuatachos tienen las siguientes actividades programadas ('sagüevo):


Charlas de la SEFE ESMAIN:
  • Cómo hacer un blog rete-pachangoso-jacarandoso.
  • La variable femenina en la popularidad de un blog.
  • Tu puta madre y tu pinche padre en el rol protagónico de una bitácora.
  • Soy fusil ¿y qué? (cómo vivir con la presión de ser un humano sin originalidad)

Metatron's Lounge Presenta:
  • La verdadera vida detrás del mostrador.
  • El Autor y sus desventuras sexuales.
  • Cómo hacerse una buena paja, o lo que es lo mismo, escribir mucho sin decir ni madres.

Ruvalcaba el hombre:
  • Sus pensamientos.
  • Sus canciones.
  • Sus técnicas para el camino del Zen.
  • Su codo cuando te la mienta.

*Alguna o todas las actividades pueden ser canceladas sin previo aviso. Se chingan.

Así que ya saben bola de culeros, no falten a esta madre y promuévala o se les va a caer el cheto. Me cae.


-El Autor.


PD: Fanáticos de Plaqueta, agárrense la entrepierna, si van a suplicarle a su blog seguramente irá para complacer todas sus fantasías. Cabe mencionar que el grupie genérico de Plaqueta además de nerd es puto y nunca le diría nada, así que con verla e imaginar muchas cosas en el baño seguro se darán por bien servidos. ¡Soplas!

miércoles, noviembre 09, 2005

Charlie y la fábrica de pendejos.


¿Quieres ser mi Oompa Loompa?


La idea de esta entrada ya se venía cocinando desde hace un buen rato, pero fue hasta hoy, que durante un concienzudo análisis de las costumbres populares mexicanas en materia de literatura (me puse a ver los libros más vendidos de un Vips), que decidí de una buena vez a hablar de este fulanito tan simpático que nos recuerda al burócrata que nos impide avanzar de manera ágil en la fila de la comisión del agua, ya sea por su look o por sus acciones, ahí usted elija.

Lord de la contracultura, Maestro del Neo-Oscurantismo, Conservador de las Promociones y Promotor del Conservadurismo, mi (léase con ritmo de famosa rola de Depeche Mode) ‘Personal Anti-Jesus’: Carlos Cuauhtémoc Sánchez.

-El Autor.


Metatron’s Lounge Presenta:

“Crítica Criticable”
Un pedo desesperado.


Tanta tela de donde cortar... Dios-oh-Dios, hablar de este hombre, de este... Catedrático especializado en Alta Dirección de Empresas y Ciencias Exactas es complicado.

Pongámoslo de la siguiente manera, Carlos Cuauhtémoc Sánchez me cae tan mal, su obra se me hace tan mediocre y su aportación cultural (si es que se le pueden llamar así a sus patrañas) tan embrutecedora, que es como tener, a los siete años, un pase que te permita abrir, jugar y quedarte con cualquier chingadera que exista en la Juguetería más grande del mundo. Simplemente no sabes por dónde empezar.

Valiéndome grandísima verga, he de comenzar con:


“Por qué yo (David Marroquín, alias El Autor), que soy un ser individual, amado y querido por mi familia y Dios (a pesar de ser agnóstico), que he sufrido y he salido de grandes penurias, que me esfuerzo día con día para ser mejor y realizarme como ser humano a un nivel espiritual, sentimental, físico y psicológico, cree que Carlos Cuauhtémoc Sánchez es un comerciante de la buena voluntad de un pueblo en necesidad y un hijo de la chingada que en otras épocas merecería ser crucificado no sin antes ser expuesto a una chusma iracunda que se dedique a lanzarle heces fecales y piedras en la plaza del pueblo”.


En mi muy particular caso, creo que Carlos Cuauhtémoc Sánchez, o Charlie (para ahorrarnos su trabalenguas de nombre), es un hombre que se ganó mi respeto y lo perdió en el mismo día.

Primeramente, me ganó cuando supe que él, un Mexicano y paisano chilango, era (sigue siendo) el escritor más leído de América Latina. Pinche orgullo que sentí, hasta me dije a mis cortos 13 años (que fue cuando me enjaretaron su segundo libro La Juventud en Extasis): “No mames, pinche Marruko (así me decían en la secundaria), qué chingón, los mexicanos somos la verga”.

Pero rápidamente perdí el respeto que le tenía, cuando leí los primeros tres capítulos de la obra antes mencionada.

Afortunadamente para mí, asiduo lector de la Playboy, Penthouse, Hustler y Club (finísimas publicaciones porno que además de una recreativa lectura, me ofrecieron innumerables chaquetas), tuve un punto de comparación que me quitara la venda de los ojos, este idiota sólo disfraza la pornografía con palabras bonitas... no mamar... ¿por eso es el más leído?, de haber sabido lo hago yo.

Si comparamos La Juventud en Éxtasis con las cartas de los lectores de Hustler, podemos ver que prácticamente son lo mismo, la única verdadera diferencia entre la literatura ofrecida por la revista porno y el libro de Charlie es (además de las fotitos candentes) el lenguaje.

Mientras que en Hustler se usan frases como “Me salieron cortadas en la verga”, en La Juventud se usan otras “Tengo llagas en el pene”. La única gran diferencia es que este tipo usa palabras más políticamente correctas para narrar su pornografía disfrazada de novela romántica con matices de triller pasional, lo que me lleva a otro de los motivos por los que detesto a este tipo.

Según sus fanáticos (que son un chingo y no dudo que vengan a chingarme la madre), este hombre escribe literatura de superación personal... sí claro, y Derechos de Autor es el principio de un nuevo ismo. No obstante, en su página personal, el hombre escribe un nuevo género literario llamado Ficción Fusión, según esto porque (cito):


“... Carlos Cuauhtémoc Sánchez establece un trabajo de montaje en diversos niveles a la hora de construir su más reciente novela. A pesar de ser una ficción, se ciñe de forma estricta a una realidad histórica concreta; no es posible ubicarlo como un relato realista, pues reivindica su derecho a utilizar la imaginación para crear mundos y personajes imaginarios; tampoco es una fábula puesto que carece de moralejas explícitas, y finalmente aunque tiene una mayor similitud con la parábola, su extensión y contenido rebasan los límites del género.

Carlos Cuauhtémoc Sánchez logra fusionar en un mismo molde diversos géneros, que en el mundo anglosajón se les denomina bajo el genérico nombre de fiction; esto entonces constituye una aportación personal del autor, a través de la fusión, o hibridación de géneros y el uso libérrimo de la fantasía. A tal combinación se le podría denominar como fiction fusion (ficción fusión), un nuevo género en el que se modifican todos los elementos de una historia determinada (época, personajes y circunstancias) sin alterar la esencia de lo sucedido ni del mensaje. Es justamente esta alteración del contexto, pero no del contenido, lo que le otorga al lector una participación más activa en el proceso de lectura, lo que convierte a esta actividad en una auténtica recreación de la obra...”



Órale, qué retechingón es este hombre y qué pendejo soy yo, de no mamar, y yo que pensaba que Dan Brown, Tom Clancy, Gary Jennings (entre un chinguero más), eran autores visionarios, no, me cae que soy un pinche pendejo, el amo chinguetas para fusionar elementos reales e históricos con fumadas ficticias es Charlie.

Cabe destacar que en su página sólo leemos cosas que un emprendedor, líder de chocolate pondría, o sea, puras lamidas de zonas erógenas (particularmente culo y cheto), por lo tanto, creer la bola de barrabasadas que hay en esa página con respecto a la obra de este suertudo Licenciado en Ingeniería, es tan fiable como creerle a un borracho cuando te dice que puedes volar si te tomas dos tequilas.


Apendejando a la bola.

No me debería importar, pero por algún motivo, me incomoda el sólo hecho de pensar que este “redactor de cuentos que sólo son una recopilación de autores hilados por una anécdota babosa”, tenga un mercado lo suficientemente amplio como para ser denominado “El Autor más leído de América Latina”, pensarlo me provoca una sensación de vacío tremenda.

“Basta con examinar las listas de libros con grandes tirajes, para darnos cuenta de lo que podemos esperar. Los autores de mayor éxito son, hoy por hoy y sin duda alguna, personas como Carlos Cuauhtémoc Sánchez, encuadrable dentro de la llamada literatura de superación personal.

Claro que es justo reconocer que su triunfo es en gran medida un producto de la situación económica y social de crisis que atraviesa dramáticamente nuestra patria. Las obras de un Cuauhtémoc Sánchez, de un valor literario muy discutible según entendidos en los terrenos de la lingüística y las artes del buen decir, obedecen a una necesidad psicológica imperiosa: buscar desesperadamente la esperanza en un mundo que pinta cada vez más negro por la polarización extrema de clases; donde se ve que habrá cada vez más pobres y menos ricos comparativamente. La gente está buscando una nueva fe congruente con nuestro tiempo, en substitución de las creencias tradicionales, que a ratos parecen pasadas de moda. Los libros de este señor, con su estilo sensiblero, pseudo religioso, que echa mano de una mezcla de conceptos del cristianismo, del budismo, de filosofías exóticas y hasta del ocultismo, responden a esa necesidad del público, al que se conduce hacia una forma disimulada de conformismo, no de verdadera superación. De lo que tratan las obras de este autor es de imponer tranquilidad a las grandes masas de población, mediante el recurso manejado ampliamente de proponer que quien posee paz espiritual es más rico, verdaderamente, que aquel ser que nada en oro pero naufraga en la incertidumbre existencial.

Tal vez soy demasiado suspicaz, pero siento que su política de apaciguamiento resulta muy conveniente para quienes gobiernan nuestro país y que, por ese motivo, hasta se le entregó a Carlos Cuauhtémoc Sanchez el Premio Nacional de la Juventud, otorgado por el presidente de los Estados Unidos Mexicanos, cuando tenía sólo 21 años de edad, por su primer libro: Sheccid, al cual basta echarle una mirada muy superficial para apreciar que carece de lo que tradicionalmente se ha entendido como méritos literarios”.


-Rubén Pizano (Razón y Palabra)


Para aquellos que fueron muy huevones como para leer este extracto del reportaje de Rubén Pizano, se los pongo en pocas palabras.

Charlie se aprovecha de la situación que vive nuestro país para vender sus sedantes mentales. Nos presenta un hermoso panorama de superación, no obstante, se ahorra el trabajo de darnos un argumento contundente para llegar a éste. Lo que es lo mismo, nos parafrasea con mensajes harto-optimistas para que desviemos la atención de nuestros problemas reales. Algo así como tomar Pepto-Bismol para curar el cáncer.

Retomando el tema de la mamada del nuevo género literario (ficción fusión), yo propongo uno mejor, “Placebo en letritas”.

Curiosamente, incluso en esto, Charlie no es original, pues el placebo en letritas ya existe. Poner a un personaje en una situación adversa, ya sea sentimental, monetaria, romántica, física, social, etcétera, y salir de esta con palmas y platillo ya había sido usado, en los cuentitos de “Así soy ¿y qué?” y "Sensacional del Traileros", comics famosos por sus protagonistas, que sin importar cuan asquerosamente gordos, prietos, peludos o fodongos sean, siempre acaban cogiéndose a una vieja buenísima, y viéndole la cara al esposo pendejo y millonario al que por cierto, ya no se le para.


Sensual... un movimiento sexy...

Curioso es el hecho de que la temática sexual y relaciones de pareja siempre salgan a flote en los cuentos de Charlie. Ciertamente, el sexo vende, pero el sexo, entre triunfadores, más (basta con ver el video de Pamela y Tommy Lee).

No obstante, algo tremendamente contradictorio en las varias mamadas que redacta Carlos, es que el sexo es una herramienta para hacer chamacos, en caso contrario, ya valiste grandísima mierda, pues Dios se enoja con los protagónicos por andar juntando ‘pipis’ sin un matrimonio de por medio y lo contradictorio está en que es su principal arma de ventas.

No es que esté en contra de la monogamia, al contrario, la fomento, pero no que no mame este pendejo. Los protagonistas de sus “Metáforas-ultra-largas”, están entre los 22 y 25 años de edad, díganme pendejo, pero creo que a esa edad, uno puede pensar en el matrimonio, no obstante, no podría mantenerlo ni a chingadazos.


“En la superficie está Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Con él, todos aquellos que desearían volver a una época de represión y reglamentación sexual; figuras del disimulo, el ocultamiento y la intolerancia. Personas para quienes la crítica y la sospecha son lugares vedados, la libre elección, libertinaje, y la libertad de expresión una afrenta. Yacen en la cresta de una ola cuyos remolinos subacuáticos podrían rastrearse hasta fines del siglo XVIII hasta las raíces mismas del conservadurismo.”

-Manuel Gullén (etcétera)


Tal vez el coeficiente intelectual del lector (y recomendador) promedio de Charlie no alcance a ver el mensaje escondido en las obras de su autor favorito...


“PORFAVOR LEANLO ES UNA NOVELA PARA REFLEXIONAR SOBRE NUESTRA VIDA EN LA JUVENTUD POR SIERTO SI ALGUIEN SAVE CUANTOS LIBROS TIENE ESTE AUTOR AGRADECERE MUCHO QUIEN PUEDA MANDARME UNA RELACION DE TODAS SUS OBRAS GRACIAS”

-gaviota_0319@hotmail.com


“Es una excelente novela de superacion para la familia, y sobre todo para la paraja. Los padres pueden aprender que sus hijos valen mas de lo que ellos creen. LEANLA, A MI ME AYUDO A ENTENTER MUCHAS COSAS DE LA VIDA CONYUGAL”

-Adriana Zuniga (quiero creer que ese su apellido)


“es un libro chevere tien de todo para los jovenes ps pero el finale s muy abierto y sucio pero el contenido es lo q vale”

-aderly_11w@hotmail.com


... y quienes más allá de tener una ortografía notoriamente lisiada, tienen un gran problema de estima, un problema que los arrincona a leer la sarta de pendejadas de un cabrón que no da un espermatozoide por ellos, al contrario.

Si analizamos la obra de este grandísimo merolico de la literatura, podemos ver claramente que lo mencionado por Manuel Guillen es clarísimo. Charlie promueve la prohibición del sexo prematrimonial y fomenta el casorio entre parejas que quieren disfrutar de darle gusto al gusto, lo cual, si lo vemos de una manera más directa y objetiva saldrá algo más o menos así:


Fulano de 24 conoce a fulana 23.

Fulano quiere cogerse a fulana.

Fulana le dice que no.

Fulano le dice que nomás la puntita.

Fulana acepta la idea de nomás la puntita.

Fulano y fulana se van a un motel.

Fulano se pone a pensar como Charlie.

Fulano se da cuenta de que es un pecado.

Fulano le pide matrimonio a fulana.

Fulana se ríe encabronadamente.

Fulano le dice que es en serio.

Fulana se ríe más cabrón todavía.

Fulano le dice que lo leyó en un libro de Charlie.

Fulana lo medita.

Fulana recuerda que también leyó un libro de ese pendejo.

Fulana dice que sí.

Fulano y fulana se casan en dos meses.

Fulano y fulana no tienen ni madres de dinero.

Fulano y fulana se van a Cuernavaca de Luna de miel.

Fulano y fulana cogen como si no existiera el infierno.

Fulano consigue un trabajo pedorro porque ya no tiene para su carrera.

Fulano y fulana regresan a la realidad.

Fulano y fulana no tienen dinero ni para comprar velas.

Fulano y fulana entran en depresión.

Fulano embaraza a fulana y deja la universidad.

Fulano y fulana ahorran un chingo de varo.

Se lo gastan en su aniversario en un VIPS donde compran un libro de Charlie que les dice que con amor todo saldrá poca madre.


La realidad en la historia de fulano y fulana es claro, y muestra a la perfección las intenciones del más grande mercenario de la buena voluntad que ha conocido nuestro país. “Mientras más gente jodida y retrógrada exista, más libros se me venderán”.

Y en el caso de que usted piense que cualquier puede llegar hasta el matrimonio a puras chaquetas, se la pela:


(Hablando de La Juventud en Éxtasis) ...1) nunca escuché un comentario favorable de este texto proveniente de una persona digna de respeto, y 2) yo un día estaba de ocioso en un Aurrerá y me puse a hojear el librillo. La sección que leí advertía a los adolescentes sobre los peligros de masturbarse. Qué estupidez. Decirle a un adolescente que no se masturbe es como prohibirle a un viejito el uso del bastón o los dientes postizos.”

-Lino Evgueni Coria Mendoza (Ingeniero)


Dentro de lo conservador, oscurantista y por supuesto, retrogrado que es este (ya nefasto) individuo, es su aberración ante los homosexuales.

Okey, aquí he de admitir que no soy un fanático del chile ajeno, pero hasta ahora, todos los homosexuales que he conocido (que son un chingo), no han intentado arrimarme el moñoñongo, ni me han mascoteado ni mucho menos se me han puesto pendejos porque yo nos los saludo de beso (a las lesbianas sí).

Charlie considera que la homosexualidad es una enfermedad y como tal, puede ser curable, y que todos los gays (que todavía no están en terapia) son una sarta de cabrones que sólo están buscando a jóvenes tipo Ricardo Tapia (Robin en el Batman de Adam West), que se dejen manipular para convertirlos (o contagiarlos si hablamos en términos médicos como Carlos) al lado oscuro de la sexualidad.


Chucho está cantando ya.

El colmo dentro de los colmos, no conforme con ser un profeta del placebo literario, Carlos remata su posición retrógrada escudándose con Jesús Cristo. Que no mame, esta arma es la más pinche vieja de todas, no obstante, admito que sigue siendo muy efectiva.

Al escudarse en Chucho, Charlie se asegura de que todos sus detractores sean una bola de paganos. Dado que no solamente están en contra de sus patrañas y gritos desesperados, sino que ahora, también están en contra de los mandatos de nuestro salvador.

Esto está de la mierda, pues se ahorra kilos y kilos argumentos. Vamos pues, es como un afroamericano que te dice racista porque le dijiste que no te pareció que esté a favor de la guerra en Irak, o una mujer que te dice machista sólo porque no dejas que se meta adelante de ti en una fila para el cine.

Regresando al tema de la religión, Charlie no sólo se escuda con ésta, sino que a través de algo tan comercial y políticamente correcto como el cristianismo, se mofa de otras religiones, poniéndolas en un plano secundario, y ¿por qué no?, las expone como un sendero equívoco para la realización del ser humano como individuo.


Pedazo del folleto de su último seminario


Me gustaría saber la opinión de un islamista respecto a esta foto, pero más me gustaría ver a un islamista partiéndole la madre a este pendejo por insultar su religión, sin embargo, lo que más me gustaría, es fotografiar dicha madriza desde tantos ángulos diferentes, que me permitieran hacer una secuencia en “bullet-time”.

Es muy curioso que los libros de Charlie, que están tan apegados a seguir una doctrina religiosa como el cristianismo, sean considerados como se superación personal, dado que, hasta donde Dios me dio a entender, la meta final de la superación personal es: “forjar individuos tan autosuficientes que no dependan de un apoyo externo”.


¡Supérelo!

Desafortunadamente, leer La Juventud en Éxtasis, o ¿Quién se robó mi Queso? en todo caso, no nos hará mejores seres humanos, de hecho no nos brindará ningún soporte real en algo tan laborioso como es la auto superación, si acaso, nos dará una o dos pautas (cuando mucho), en algún problema específico, y ese caso sólo será si el libro presenta un escenario remotamente similar al que estamos viviendo en el momento en el que lo leemos.

Claro está, que por el otro lado de la moneda, sí hay quien se supera con estos libros, y es su autor, un cabrón que; como ya he dicho en varias ocasiones a través de este texto; sólo se aprovecha de una necesidad general y desgraciadamente, creciente en nuestro país, ya sea la falta de atención familiar, la falta de varo, o en todo caso, la falta de una fe, sin embargo, la realidad es otra.

Si usted nació pendejo, muy probablemente morirá pendejo, hágase a la idea.


“... En mis tiempos, los que estaban de moda eran los de Carlos Cuauhtémoc Sánchez. Yo tenía unos amigos tan mensos que se inscribían en una estafa llamada el Congreso Nacional de la Juventud. En uno de estos congresos, invitaron a este señor como conferencista estrella. Su plática, según me contaron, sirvió nomás para hacerse publicidad y encajarles sus libruchos a los pobres adolescentes sin personalidad...”

-Lino Evgueni Coria Mendoza (Ingeniero)


A final de cuentas es muy fácil resaltar la amplia gama de faltas que Carlos Cuauhtémoc Sánchez tiene como autor, comunicador y líder de opinión, de hecho estoy segurísimo de que me faltaron un chingueroputamadral por abarcar, pero creo que final de cuentas todo se puede resumir en cuatro sencillos puntos.

1. Sabe vender sus productos.
2. Sabe vender su imagen.
3. Sabe vender su reputación.
4. Es una piruja.


Gracias.


Ruvalcaba te la canta directo:

Si eres un fanático de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, déjanos un recadito, confía en nosotros, El Autor, el Metatron, sus queridos tres lectores y todos sus cuatachos sabremos responderte como te mereces.
¡No lo olvide!, estos banners son gratis y mejorarán la imagen de su sitio.