sábado, marzo 24, 2007

El racionalista pensamiento del nunca entenderé.

Qué mamón suena el título ¿qué no queridos tres lectores? Si no suena mamón, quiere decir que algo anda mal y que la pastelié; ahora que si en efecto, suena mamón, ha cumplido su cometido.

Hace poco me pasó algo muy cajeto, algo que hace tiempo no pasaba: me puse a pensar.

Me puse a pensar en lo importante que es saber decir las cosas, saber confiar en la gente y saber explicar lo que uno siente.

Sé que esto tiene acá, matiz como de entrada de Emo-darketo-quesque-suicida, pero no lo es, aunque no niego, que ando medio disperso por una serie de pendejadas que han pasado últimamente en mi vida.

-El Autor.

PD: No espere mucho de esta entrada, probablemente sea más olvidable que la primera de este blog, no obstante, pienso redimirme con una parodia de Atomix. Ahora sí es promesa.



Metatoron’s Lounge Peresenta (nené):

Hable, por favor, hable.


La boca... tan bonita que es ¿a poco no? Pensemos en una boca sexy, una boca femenina, pequeña, con unos labios rojos carmesí, de ese tono de rojo que da la impresión que fue hecho con químicos extraídos de alguna manera de la pasión misma.

Con uno unos dientes blancos como una nube perdida en un cielo despejado de alguna carretera olvidada, y con una alineación casi perfecta, cuya falla en uno de los dientes es tan sutil que sólo resalta la perfección de todo lo demás.


Imagine esa boca, con esos labios y con esos dientes mordiéndolos, ¿a poco no nos hace pensar en algo hermoso? La boca puede ser hermosa, sin embargo, el “puede” expresa de manera implícita el “no puede”, y es cierto, imagine a un pordiosero sonriendo o a algún viejito chimuelo, esas no son bocas muy lindas que digamos.

Algo que es ley con las bocas es su versatilidad. La boca es versátil y no deja cabida a alguna imposibilidad, por ejemplo, imagine la boca que describí al pricipio dándo una mamadita... ¿a poco no se antoja? Hell Yeah! Ahi’stá, esa boca no sólo es bonita, también es recachonda y sabe bajar por el chesco, tres en una.

¿Sigue sin creerme? ‘Ire nomás, con la boca uno es capaz de:

  • Comer.
  • Cantar.
  • Morder.
  • Besar.
  • Escupir.
  • Sonreír.
  • Expresar.
  • Dar Placer. (¡Ajúa!)
  • Y de entre todos, el más importante... Hablar.


‘Sagüevo, lo más importante que puede hacer la boca es comunicar, algunos dirán que comer, pero a ver, dígame, ¿cómo va a comer si no puede decir que tiene hambre? ¿averdá’?

La capacidad comunicativa de la boca puede ser reemplazada por un lenguaje escrito, o de señas, sin embargo, la facilidad con la que uno puede decir algo tan simple como “vas y rechingas a tu madre no una, sino mil veces” es más cuando se usa la boca para hablar, que cuando usamos las manos para escribir o para hacer señas. Es más inténtelo, escriba la frase mientras alguien la dice, por muy bien ensayada que la tenga, el que habla terminará antes que usted. Ahora que intentar decir eso con señas, me cae que está cabrón.

Pareciera que hablar es la másmejor opción en materia de comunicación, no obstante, si bien se está diciendo una gran verdad, también se está diciendo algo relativamente falso.

“¿Achingá’?” Usted dirá.

Pero es la verdad, uno puede hablar -literalmente- maravillas, pero si uno no coordina lo que va a decir, cómo lo va a decir y porqué lo va a decir, la cosa ya valió.

Dicen que la base de la comunicación es “Emisor-mensaje-receptor” yo estoy en desacuerdo y lo he expresado varias veces en “La vida detrás del mostrador”.

La comunicación es un proceso casi o más complicado que la reproducción celular, y de igual manera, es tan sutil y automática en su desarrollo que uno no lo nota. Déjeme ejemplificar (de la mejor manera que pueda) lo que quiero decir para que no se haga más bola.



  • La comunicación no comienza con el emisor, comienza con un contexto o situación:
  • Una chica guapa sentada la banca de un parque relajándose.

  • Primer nivel de reacción:
  • Consiste en que el emisor se percate de que requiere dar un mensaje.

  • Primer nivel de selección:
  • Uno puede ir a hablar con ella, intentar llamar su atención para crear un contacto visual, o, de entre muchas otras, ignorarla. Vamos a elegir “intentar llamar su atención y crear un contacto visual”.
  • Segundo nivel de reacción y replanteamiento de contexto:
  • El emisor ya eligió una opción para comunicar, ahora necesita analizar la situación en la que se encuentra.

  • Tercer nivel de reacción y análisis del receptor:
  • ¿Cómo llamar la atención de la chica? ¿Cómo está sentada? ¿A qué clase social parece pertenecer? ¿Cuál será la manera más correcta para aproximarse?

  • Segundo nivel de selección en base al segundo nivel de reacción:
  • Se puede seleccionar, de entre muchas otras: Un contacto directo, un saludo, caer frente a ella, pedirle la hora, llegar con un regalo. Usaremos “un saludo”.

  • Segundo nivel de análisis del receptor:
  • Si está sentada en medio de la banca quiere decir que hay una posibilidad de que no espere a nadie, si está sentada en uno de los extremos es probable que esté acompañada, las opciones varían y se tienen se consideran en el segundo nivel de reacción. Supongamos que está sentada en medio para poder seguir con el ejercicio.

  • Tercer nivel de selección:
  • ¿Qué clase de saludo? Puede ser desde un simple, clásico y mundano “Hola” hasta un rebuscado y artificial “Muy buenas tardes tenga usted” Seleccionemos el “hola”.

  • Segundo nivel de replanteamiento de contexto:
  • ¿Cómo aproximarse? Aquí ya se comienza a pensar en la manera en la que nuestro mensaje pueda ser reforzado por la situación.

  • Cuarto nivel de selección:
  • Como se ejecutará el hola desde el lugar en el que el emisor se encuentra. Aquí se toma en cuenta lo que se eligió en el segundo nivel de selección, en este caso, “hola”, pero hay que retomar ese nivel para la ejecución del hola. Se puede gritar desde la localización actual, caminar lentamente, de manera sensual, correr y sentarse, así como muchas otras más. Seleccionemos caminar y decirle hola.

  • Primer nivel de ejecución:
  • Cabe mencionar que hasta este momento, el emisor no ha dado ningún mensaje de hecho en este primer nivel ejecución, lo que el emisor busca es una nueva reacción por parte del receptor, el cual podría estar ajeno hasta este momento de la existencia del emisor. En este primer nivel de ejecución el emisor ha pasado a través de una serie de selecciones, razonamientos y análisis que lo hacen pensar que es la mejor manera de actuar, en nuestro caso, el muchacho camina hacia la chica.

  • Variable A
  • La chica voltea y mira al sujeto.

  • Tercer nivel de replanteamiento del contexto.
  • El emisor del mensaje que no se ha dado se convierte momentáneamente en un receptor, como tal analiza la mirada que la chica le lanzó. Digamos que fue una mirada indiferente como la que le lanzaría a cualquier persona.

  • Primer nivel de selección en variable A
  • Se puede mirar de regreso, ver hacia otro lado incluso desviar el camino o acelerar el paso para dar el saludo, obviamente éstas son sólo algunas de las tantas opciones posibles. Seleccionemos mirar sutilmente hacia otro lado.

  • Variable A-1
  • La chica voltea a ver hacia otro lado.

  • Primer nivel de razonamiento en variable A
  • El emisor recibe nuevamente un mensaje, en este caso es una clara indiferencia, el razonamiento consiste en ver si la indiferencia es maligna o benigna. Es maligna si fue acompañada de una mueca de desapruebo por parte del receptor (momentáneamente es emisor), de ser así, se considera una variable B, en este caso, no existe, por lo tanto, regresamos al primer nivel de ejecución hasta que se está frente a la chica:

  • Primer nivel de comunicación:
  • El emisor dice “hola”.


Para quien le interese, al final de esta historia, tanto el emisor como el receptor acabaron en un café cercano al parque donde se conocieron, ahí discutieron sobre las nimiedades de la vida, después de un rato se cansaron de estar sentados, vieron que ya era muy tarde y ambos se fueron a sus respectivos hogares no sin antes intercambiar números telefónicos.

El punto aquí no es el destino de Emisor y Receptor, el punto es remarcar lo pinchemente cabrón y complejo que es decir un puto hola, desde decidirlo, o como yo lo digo, armarte de huevos, hasta ejecutarlo. Menudo desmadrito.

De antemano sé que no estoy descubriendo un hilo negro, de hecho estoy seguro de que algún filósofo alemán, griego o para mi mala suerte, gabacho, ya planteó algo parecido a esto; Tampoco pongo en duda que el planteamiento del filósofo/mercadólogo/publicista sea más completo, no obstante, lo que sí dudo es que sea tan pelado como el mío ¡´sagüebo!

¿Todo esto para qué nos sirve? ¿Para qué chingados me sirve haber leído todo esto?

¿La neta?

Yo creo que para nada, de hecho creo que me chuté un marco teórico bastante complejo nomás para ejemplificar una situación que para este momento resultará agüebante. Lo siento mucho queridos tres lectores.


La situación es la siguiente:

Cuando uno habla, uno dice ene cantidad de cosas, todas van de la mano de dos situaciones, a quién se lo digo y cómo se lo digo ¡aguas! Hay más razones y elementos a considerar en una conversación, pero estoy seguro de que si se chutó el rollote previo a esto, usted tiene más o menos una idea de estos elementos, asimismo, estoy seguro de que no quiere que los repita.

Perdón por divagar tanto, pero quiero dejar lo más claro posible este desmadre... ahora que lo pienso creo que lo estoy complicando más. Nuevamente, me disculpo queridos tres lectores.

La cosa (ahora sí) está así:

Yo siempre he intentado ser los más claro posible, decir las cosas como son y dejarme de mamadas. Hay gente a la que no le gusta “la claridad informativa”, por lo que he intentado matizar mis modos de hablar con humor, sarcasmo, cinismo, situaciones paródicas y referencias a cultura pop... igual sigo fracasando.

Hablar de manera directa es, en teoría, lo mejor... En teoría los sacerdotes no deben pecar y hay un montón a los que les gusta darle calorcito a los niños.

¿Qué pasa cuando uno expresa sus sentimientos de manera abierta y dice las cosas de manera directa y clara? En teoría, el receptor debería entender las cosas como son, pero no, ¡ni madres! El pinche receptor ya está tan viciado que pareciera que uno le está diciendo todo lo contrario.


Ejemplos, sobran, uno de los más memorables, fue protagonizado por la boggera Karina Almaraz. recuerdo que alguna vez le dije “no pongas nada de nuestra vida en tu blog por favor”. Mensaje claro, directo y sencillo ¿no? Pues no... ¿Qué creer que fue lo primero que hizo? ¡Ding-ding-ding! Adivinó, escribió una entrada de su novio El Autor.

No sé en qué idioma era necesario pedirle que mantuviera nuestras vidas fuera del Blog, pero creo que por lo menos español no era.


Ahora veamos un ejemplo muy polar en comparación con el previamente presentado:

Tal vez alguno de mis queridos tres lectores recuerde el infame video de Fantasías Miguelita, era uno en el que no bajaba de prostituta a una Cosplayer autonombrada Marsha Mallow.


Obviamente la chica se ofendió, me contactó y me pidió que lo quitara, del mismo modo (o sea obvio), yo le pregunté que porqué habría de quitar el video; sinceramente yo esperaba algo tipo “porque te voy a matar a ti y a tu familia si no lo quitas” o “porque si no lo haces te voy a hackear tu blog, tu cuenta de hotmail, tu cuenta de yahoo y tu cuenta de Lycos que no tienes”. Curiosamente sólo me dijo “por favor”.

Cheque usted los mensajes claves en ambos casos:
  • “Karina, no pongas nada de nuestra vida en tu blog por favor”.
  • “Autor, quita el video que hiciste de youtube por favor”.

Independientemente del “por favor”, ambos mensajes tienen varias constantes:
Son claros.
Son simples.
Son directos.

¿Entonces por qué uno resultó y el otro no? No lo sé, pero pareciera que día a día la gente entiende menos un mensaje directo.


Sigamos con otro análisis de casos:

Hace mucho tiempo, andaba tras los huesos de una chica llamada Faridée -no busque querido tecer lector, esta chica no es muy conocida en esto de los blogs-, esta mujer no sabe lo que es un mensaje claro.

Recuerdo que nuestras conversaciones solían estar plagadas (por parte de ella de cosas tipo: “es que me gustas, pero no sé”, “me gustaría ser tu novia, pero no sé”, “podríamos acabar como amantes”, “creo que es mejor quedar como amigos”.

Entiendo que las mujeres sean complicadas, pero una de dos, o soy muy pendejo, o de plano Farideé es particularmente más difícil de entender. En fin.

Una vez el buen Tony Zorro (perdón por no hacerle su banner, prometo hacerle uno a la brevedad) me invitó a su casa; un lugar bastante chido, el pedo es que me queda del otro lado del Distrito Federal y está más escondido que el cofre de Davy Jones.

Pero esa vez fui a su casa, más que nada porque ahí estaría Faridée. Antes de pasar a retirarme, platiqué con ella un gran total de unos 45 minutos en un lapso como de tres horas. Cuando me retiré pasó algo bien cotorro.

La neta yo tenía ganas de hablar con esta chica, pero sus cuates se la pasaba en el güir-güiri, cosa que está poca madre, digo, son sus cuates y tiene absolutamente todo el derecho de ir con ellos, pero cuando nos fuimos, le ofrecí llevarla a su casa.

De entrada, parecía llevar mucha prisa (primer mensaje que capté). Cuando me salí a esperarla en el coche, comenzó a platicar con sus cuates, entonces pensé “no tiene TANTA prisa”, por lo tanto me acerqué a preguntarle si se tardaría mucho, me respondió “no, ahorita voy”, esa frase se convirtió en una espera de media hora.

Cuando al fin llegó al coche, vino acompañada de otra chica y un tipo que nunca antes había visto, como es de imaginarse, me pidió que los aventara.

Aquí yo recuerdo perfectamente que saludé de buena manera a la chica (me parece que se llamaba Karen) y de la misma manera, está en mi memoria que al tipo lo saludé estrechando su mano y diciendo un sarcástico “David Marroquín, mucho gusto, ¿usted es...?” Creo que el tipo entendió el sarcasmo porque no me respondió.

La recta final de esta historia es cuando llegamos a Insurgentes; donde Faridée se bajó del auto encabronadísima; el tipo (que creo no estaba enojado) también se bajó, obviamente le pregunté a Faridée si no quería que la llevara a su casa y me respondió con un clásico “no, así está bien luego nos vemos” acto seguido se despidió de Karen a quien llevé un par de kilómetros más adelante.

Ahora sí, el final; éste es cuando dos días después, en los que no sé ni madres de Faridée, al fin la veo en el Messenger, por donde me dice “patan, majadero así como una serie de vasychingasatumadre en variados sabores y versiones” al preguntarle el porqué de haberme ganado esa serie de insultos me dice que es por la manera en la que la carrereé para entrar al coche y la forma en la que traté a sus amigos (plural).

No voy a culpar a nadie, pero analicemos el caso:

Una persona que da una serie de razonamientos crípticos y poco claros para definir el futuro ya sea amistoso o sentimental que quiere llevar con alguien no puede jactarse de saber comunicarse.

Con este perfil en mente, veamos que, así como es difícil entender los mensajes de ésta persona, es difícil comunicarse con ella, pues a pesar de la claridad detrás de “¿Te vas a tardar mucho” hubo -de manera implícita de mi parte para con ella- un insulto, aún cuando el emisor del mensaje esperó media hora a que el receptor llegara... ¡quien por cierto llegó con dos personas que no estaban invitadas a subirse a mi pinche coche!

Con esto puede entender claramente que alguien que tiene problemas para comunicar, también tiene problemas para ser comunicado.


Nuevamente, pongo un caso polar: Alma Eliza Juárez Lara A.K.A. Romina Power (visite su blog culero el botoncito está a la derecha).

Con ella comencé una relación amistosa basada en una atracción física mutua, aún recuerdo cuando me preguntó lo que me llamaba la atención de ella y yo respondí “Diría que tu físico, pero sonaría como un idiota, así que diré que es tu sonrisa”. El mensaje tiene cierto humor, pero es claro, lo que me gustó de esta chica fue su físico.

Muchos pensarían que ser tan directo no es sano, porque en efecto, aquellos que le dicen a una mujer que lo que más le gusta de la mencionada es su culo o el chicharrón están destinados a ser mandados a la mierda.

Curiosamente, esto no le desagradó a Alma y poco a poco, manteniendo una claridad y una directriz en nuestra comunicación llevamos una relación que lo único que tiene de malo es el pedo de la distancia que hay entre León (ella) y el D.F. (él).

Alma tiene la capacidad de decirme las cosas directamente, así como de entender un mensaje directo, sé que suena “degradante” resaltarlo como si fuera una cualidad, pero analícelo:

¿Cuándo fue la última vez que alguien le dijo algo directo y sin tapujos? Asimismo piénselo por un momento y respóndase esta otra pregunta ¿cuándo fue la última vez que alguien le entendió algo sin buscar un mensaje oculto en sus palabras?


Creo que no es tan degradante resaltar la capacidad de entender y hablar de manera directa, de hecho creo que es una virtud que poco a poco hemos perdido.


Conclusión (porque ya es muy tarde)

Señoras y señores, damas y caballeros, yo les propongo algo, eviten problemas, malinterpretaciones y aprenda a ser directo.

Tal vez los demás no lo sean con usted, pero me cae que si se es constante, en menos de un año, todo aquel con el que tenga un contacto comenzará a adoptar su manera de hablar sin tapujos. Verá como su vida se hace más pinche fácil.

Queridos tres lectores, por favor, aprendan dos cosas, Sí es afirmación y No es negación.


Uso correcto del Sí y del No:

¿Las uñas de los pies crecen?
Sí.

¿Comer chorrillo es bueno para la salud?
No.


Interpretación correcta del Sí y del No:

¿Las uñas de los pies crecen?
Sí.

-Aquí el sí sólo afirma y responde de una manera llana y directa el cuestionamiento planteado. En ningún momento sugiere que las uñas se puedan enterrar, o si éstas representan el mal que hay en la corrupta mente humana, de la misma manera, no quiere decir que las uñas sean un estorbo ni se da un planteamiento de su estructura molecular. Sólo afirma que las uñas crecen, sólo eso.


¿Comer chorrillo es bueno para la salud?
No.

-En esta oración se niega la posibilidad de que comer chorrillo sea bueno para la salud. En ningún momento dice que el chorrillo también se conoce como diarrea, cholula o popó líquida, tampoco exhorta al lector o escucha del enunciado a probarlo, del mismo modo, tampoco se enumera algún beneficio o daño detrás de su consumo. Sólo se niega que comer chorrillo sea bueno para la salud, sólo eso.


Practique mucho y sea más directo, ya para finalizar, le dejo un ejercicio más complicadito.



“Si no te gusta lo que lees, no lo leas y lárgate a otra página de Internet, hay muchas”.

-El Autor.


Ruvalcaba opina:

Verga... despúes de leer y tratar de entender tu rollo me dio un pinchi ataque de migraña. Te hubieras puesto a escribir derechos de Autor o algo más divertido cabrón, entiende que a nadie le interesa tu vida o lo que tengas que decir.

A ver si no se te arma la grande por andar mencionando a tus "quelites", ya ves que independientemente de que sepan o no comunicarse son harto argüenderas.

jueves, marzo 15, 2007

El Establo de México.

Hace poco, creo que el mes pasado vi en un Sanborns la revista Chilango. Con temor a sonar mamón (más), nunca he leído esa revista, no porque no viva en el D.F. o porque me sienta aludido por el nombre, es sólo que la publicación me da una hueva terrible; de hecho prefiero leer Atomix y cagarme de la risa con todo el humor involuntario que mes a mes, su grupo de finísimos colaboradores depositan en sus páginas.

Pero la publicación pedorra en cuestión es otra, es Chilango; y el punto es que vi en la portada un bullet que llamó mi atención.

“Chilangos vs Estado de México”

Lo primero que me llegó a la mente fue:

“Me cae que los de la revista Chilango la cagan, ¿por qué no pusieron el gentilicio a los del Estado de México? Todos sabemos perfectamente que es reses”.

-El Autor.


¡Órale! No ofenda.




Metatron’s Lounge Presenta:
Leche, broncas y el establo de México.


¿Qué es El Estado de México?

El estado de México puede definirse fácilmente como el monumento más grande a la crueldad, rusticidad y falta de cultura. Una gran extensión de tierra que día a día le rinde un homenaje a la barbarie.


El Estado de México no tiene nucleolo ni aparato de golgi.



No, no es cierto eso lo puse ‘namás pa’ prender a la banda. La neta de las netas es que El Estado de México es la cuna de la cultura.
  • La cultura de:
  • Chingar al prójimo.
  • Hablar cantado.
  • Crear tráfico en la capital.
  • Tirar basura.
  • Ser estúpidos.
  • Provocar accidentes los fines de semana.
  • Ingerir alcohol impertinentemente.
  • Chingar al prójimo.
  • Depender de la capital y no admitirlo.
  • Presumir que tienen un estadote.
  • Creer que un gran territorio hace un gran estado.
  • Idolatrar unas torres que no sirven para una chingada.
  • Hacer baches en El Periférico.
  • Chingar al prójimo.
  • Negar su realidad.
  • Contaminar El Periférico.
  • Darle poder a “Los Colonos”.
  • Creer ser de la Hi.
  • Autollamarse Satelucos sin importar en qué parte del Establo vivan.
  • Fomentar la idiotez entre sus adolescentes.
  • ... Y entre otras la cultura de chingar al prójimo.


Dios-OH-Dios... admito que todo lo antes listado no es, por ningún momento, cultura, pero ¿a poco no es gracioso pensar que lo es? Probablemente, el problema está en que los Mexiquenses (ahi’stá el gentilicio para el que se lo preguntaba), realmente creen que es cultura, y lo niegan, no obstante la practican.

Es como cuando un niño rompe un espejo y le preguntan si lo hizo. El pinche escuincle sabe perfectamente que lo quebró, pero dirá que no hasta la hartanza... o hasta que alguien le recete una serie de correctivos en cinturo-dosis.

El punto es que las Reses (gentilicio que en El Club de la Paja usamos para los ¿in?habitantes de El Establo de México) están muy, muy de la verga, lo saben y lo niegan; no sin antes lanzarle la culpa a los Defeños o Capitalinos (gentilicio correcto para aquellos que habitamos la gloriosa Ciudad de la Esperanza).

En un afán de seguir siendo la pura variedá’ y de hacernos de más y más amiguis, Ocio Crápula y Compañía le ofrece a sus queridos tres lectores, algunas de las cosas que odiamos del bululú ese conocido como el Estado de México.


Tráfico

¿Dónde está Waldo?
(Waldo es el policía de tránsito neurótico favorito del Establo)


Res (mexiquense) + Vehículo motorizado = Tráfico.

¿Sencillo no?

Si algún día estás atrapado en el tráfico, voltea a cualquier parte y verás unas placas del Estado de México, no hay pierde, esto es fácil de explicar. La gente del Establo de México no sabe manejar. ¡Dios Santo! Una niña de cinco años adicta al prozac que habla con sus Barbies mientras se masturba con una cruz tiene más posibilidades de llegar a algún lugar que un conductor mexiquense.



En primera, por algún extraño (y muy puto) motivo, el conductor promedio del Estado de México tiene la ilusoria, estúpida, insensata, mediocre y, hasta cierto punto risible idea de que puede hacer varias cosas mientras conduce.

Un conductor del Establo por lo general estará hablando por celular o en su defecto, un Nextel (al rato hablamos de la farolés), mientras habla volteará a ver a todos para que todos lo veamos hablar, acto seguido estará hablando con alguien del seguro porque muy probablemente ya le dio un tallón a algún prójimo. Lo cagado es que tras hablar con el del seguro volverá a su llamada anterior para decirle que un pinchi impertinente le dio un tayón. Luego le sangrará la lengua.

En el caso de los adolescentes... Por lo general tendrá el sonido de su automóvil tan, pero tan alto que pareciera que buscan una contusión en los oídos mientras escuchan música nigga – bling–bling – cantada – por – latinos – que – creen – ser – niggas – bling–bling, eso, o lo último de Los Cuarenta Principales.

Seguramente usted se estará preguntando algo tras haber leído el párrafo pasado:

No, no es qué música es peor (la música nigga o la programación de Los Cuarenta Principales) o por qué los adolescentes del Establo son tan pendejos, no, esas preguntas no tienen respuesta, lo que seguramente usted se cuestiona es “¿A poco los oídos se pueden contusionar?”


¿Qué? ¿Qué le suba al reggaetón?
¡No te oigo! ¡Deja le bajo a mi desmadre!


Obviamente, los becerritos del Establo suelen ponerse hasta las trancas con una facilidad sorprendente y lo saben, pero les vale verga. Suelen agarrar unas cogorzas (pedas, pal' que no sepa) tan antológicas antes de ponerse tras el volante que por un momento uno pensaría que estos chavales creen que el alcohol aumenta sus habilidades para conducir.


Cuando llegue el del seguro le decimos que fue culpa de Diosito ¿va?


Normalmente acaban estampados frente a algún muro de contención; con suerte estiran la pata, pero de sobrevivir, contarán “la anécdota de la pérdida total” como lo máximo que les ha pasado durante el resto de sus miserables y hormonalmente asimétricas vidas.

Otra constante de los conductores del Establo, ya sean adolescentes, adultos o señoras (ahorita hablamos de esas bestias satánicas), es que pareciera que no conocen las luces direccionales, ¡Santo culo de Keyra Agustina!, es casi inconcebible la manera en la que se pasan por el arco del triunfo una pinche luz.

Es en serio, si uno pone una direccional a la derecha, por lo menos siete pendejos te rebasarán por la derecha. Ahora, haciendo de lado que por la derecha, en teoría no se debería rebasar, la manera en la que aceleran estas pinches reses cuando ven una luz le da un gran sustento a dos de mis hipótesis.

  • La gente del estado de México simplemente no sabe manejar.
  • Los habitantes de este estado se alebrestan con las luces y tienen la necesidad de embestirlas, lo que comprueba que en efecto, tienen genes bovinos, ergo, son unas reses.


¡Mooo! ¡Luz direccional! ¡Mooo!
¡OLE!


Para resumir, los Mexiquenses NO ignoran las leyes de tráfico y los estándares de las buenas costumbres al volante. En serio, NO las ignoran, es más, estoy completamente seguro de el gobierno del Estado de México comienza a enseñarle a sus habitantes estas reglas desde el kínder hasta que en la secundaria ya las tienen más memorizadas que el valor de Pi.

No exagero y es que pensémoslo por un momento y veremos que ¡nadie puede ser tan pendejo al volante!, además, es simplemente imposible que sean tantos. ¡Por el amor de Dios!, la única manera de estar tan de la verga en cuestiones de conducción es que sepan perfectamente todas las leyes que rompen, lo incómodos que son y por supuesto, la cantidad de accidentes que pueden provocar, así por inercia me cae que es imposible que tanta gente sea tan estúpida.


Hay que admitir que por lo menos, los accidentes en el Establo son originales.


El transporte público del Estado de México es una mierda, así de pinchi directo, es una cagada de vaca, es más, me cae que los micros, los peceros y los guajoloteros del Establo se agarran muy buenos putazos con las cubanísimas guaguas en cuestión de cuál es más asquerosamente pinche, sin embargo, si lo pensamos un poco más a profundidad, me cae que la guagua es mejor, nomás por el hecho de que ahí le darías unos arrimacos a una cubana en vez de a una gorda jedionda (sí, con J).


¡'Ubale mi sangre, Arboledá', Vaie Dorao', Echegarai!
¡'Úbale-'úbale, todavía entran paraos'!


Por último (de lo que puedo recordar por el momento), lo que más me caga la madre de estado de México en cuanto a lo que uno puede encontrar en un automóvil, es
(léase con eco) “La señora en camionetota”, al grado que las considero mis enemigos naturales.

Es un hecho que una mujer al volante es un peligro constante, lo siento queridas tres lectoras, pero es la verdad, las mujeres y los automóviles se llevan tan bien como el cianuro y la gelatina de limón.


Primer registro del primer aparcamiento de la primera mujer que circuló por la carretera a Chiluca.


Las señoras en camionetotas son pendejísimas, no saben usar su vehículo; para una de estas madamas, la vuelta más sencillas se convierte en una maniobra de jodido 15 movimientos, son especialistas en dejar tallones y abolladuras en los supermercados, ir entre dos carriles y conducir pensando que uno lee sus mentes.


¡Cuidado Hombres X!
¡Esa señora está pensando en estacionarse en paralelo!


Sé que parece cruel, pero las ‘ñoras en camionetota son muy pinches peligrosas y cuando conducen a altas velocidades son comparable con los hombres bomba de Israel. Piénselo mi querido tercer lector, una señora con una camionetota a una velocidad alta puede chocar y hacer un desmadrototote, aunado a eso, estos especimenes del camino suele llevar a sus chilpayates.

Si la ñora en cuestión vale verga y se despanzurra contra algún muro de contención, lo más seguro es que se mate, se tuerza a los chamacos que la acompañan y tal vez a algún pobre pendejo que nomás pasaba por ahí. Igual que un bombardero suicida. La diferencia es que ésta es una bombardera pendeja.


¡Bó-li-ta! ¡Bó-li-ta!


Gente.

Adolescentes... ¿A poco no son genitales?
Los pubertos-POP-pulares- del Establo de México tienen varias constantes:

  • Son brutos como sólo una tabla puede ser bruta.
  • Las mujeres suelen estar buenísimas.
  • Los hombres suelen tener expresión de vulnerabilidad ante la vida.
  • Siempre andan de antro.
  • Obviamente, son -terriblemente- fresas.


Cheo: ¿Cómo dices que se llama eso Fefe?
Fefe: Creo que le dicen piso.
Todos: OHHH Piiisooo.


Los adolescentes del Establo de México sólo perpetúan la decadencia del estado. Visitar cualquier centro comercial se convierte en una lluvia de miradas y búsqueda de etiquetas en la ropa ajena. Sinceramente no lo entiendo, pero pareciera que los niños creen que viven en Rodeo Drive, en Orange County o Hollywood Boulevard, pero niños, ¡están equivocados!, viven en un pinche estado lleno de gente pinche.

Esto me lleva a subrayar algo importante, lo de la ilusión de vivir en un eterno capítulo de Melrose Place sólo aplica en los habitantes del sur del estado, aquellos que tienen cierto contacto con la luz y la sabiduría de la capital, porque todos los que viven más pa’rriba, más pal’ norte, pasando el monte puesn’, se preocupan más por cuidar la milpa y por aprender a leer y escribir. Curiosamente, esta gente es más civilizada y humana que aquella bola de indios que quieren sentirse capitalinos sólo porque viven cerca del D.F.



Ellas: ¡Nos encanta el sexo anal!
Ellos: ¡Qué bueno que tenemos amiguis con Strap-ons!


Los colonos

Los colonos, como su nombre lo indica, son personas que basan su vida en todo aquello que les dicta su colon, está un poco de más mencionarlo, pero estos muchachos suelen cagarla mucho, mucho, muuucho.


¡Mira Herman!
Ruth ya aprendió a taparse la nariz cada que haces vibrar el sillón.



Los colonos son aquellos que, según cuenta la leyenda, fueron expulsados de La Ciudad de México cuando se opusieron a la idea de la educación laica y al libre credo, originalmente se establecieron en las faldas de lo que ellos llamaron, La Sierra del Resorte, a la que le rendían tributo lanzándole vírgenes cada sábado.

Un día no pudieron darle su tributo a la sierra; ésta se enojo y lanzó jugo de tomate incandescente. Poco tiempo después, con la cola entre las patas, regresaron al D.F. se les dio un pequeño lugar en el norte y se les iluminó con sabiduría. De entrada, era un La Sierra del Resortevolcán y se llama Popocateptl, y en segunda, sacrificar vírgenes es estúpido. Al poco tiempo de ser iluminados se volvieron al catolicismo. Siguen siendo estúpidos hasta la fecha.

Fuera de guasa, los colonos, hasta donde yo sé, son todos aquellos que tienen un terreno o casa en la zona sur del Estado, esta élite no es más que un montón de nacos que creen que vivir incomunicados del mundo es la mejor manera de crecer.

Los colonos son los culpables de:

  • Que la zona sur se conozca como Ciudad Satélite.
  • De querer separar Ciudad Satélite del resto del estado.
  • Llenar de escuelas Lasallistas la zona sur.
  • Rajarse y ya no querer más escuelas.
  • Querer más universidades.
  • Ya no querer más universidades.
  • Evitar la creación de líneas de metro que unan el Estable con el D.F.
  • Quejarse porque no hay un buen sistema de transporte.
  • Evitar que se construyan zonas comerciales en la zona sur del Establo.
  • Exigir que el D.F. cree más fuentes de trabajo para esta bola de gorrones.
  • De autoensartarse constantemente.

Los colonos apestan, pero tienen dinero, tienen poder. Un ejemplo claro de cómo los colonos son estúpido es la idea de hacer de la zona sur un estado independiente... ¡Ja! Antes no lo quisieron hacer país.

Se nota que los que lo propusieron no tienen ni la más reputa idea de los desmadres políticos que se crearían de admitir su propuesta. Gracias a Dios alguien les puso un alto.



La flor más bella del Molinito.



Los Satelucos.


¡Admirad el monumento al concreto!



Seres pendejos con egos inflados, los satelucos son aquellos que viven en “Ciudad Satélite”. Por cierto, este nombre lo adquiere porque está alrededor del D.F. ¿no es lindo?, hasta para el nombre de su cuasi-estado dependen de la capital. ¡Pobres pendejos! Le doy la razón a Huevo cuando dijo: “Mi escroto rodea mis tanates y no por eso se quiere llamar Ciudad Escroto”.

Definir la zona de influencia sateluca, así como a los satelucos es complicado, pues, según tengo entendido, Ciudad Satélite es constituida por un pedacito de Naucalpan, uno de Valle Dorado, uno de Atizapán, uno de Santa Mónica, uno de Calacoaya, uno de Chiluca... y así continúa con varios tramos estratégicamente divididos por zonas marginales llenas de gente pobre que no es inn.

Volviendo con las comparaciones de Medio Oriente, los Satelucos son como los Kurdos. Según estos cuates, Kurdistán es un tramito de Armenia, uno de Turkia, uno de Irán, otro de Irak, un pedacito de Siria... Me cae que vez llamarse Ciudad Satélite deberían de considerar llamarse Satelistán.


Faroles.


¡Agua!
¡Viento!
¡Fuego!
¡Tierra!
¡Homosexulidad!
¡Grasa!
(Los nuevos planetarios son seres tristes)



Dentro de los Satelucos, hay una subespecie conocida como los faroles o “Los Chicos Azules”, de éste último apodo salen el de pitufos.

No es que Los Chicos Azules sean Panistas (aunque el Establo es uno de los pocos que Felipe Calderón e incluso Fox podría pesar con cierta seguridad de no ser apedreado como en la antigua Israel) lo que pasa es que a estos energúmenos les da por ir a un lugar conocido como “La Zona Azul” a darse arrancones y a realizas cuasi-carreras cuasi-clandestinas.

Como en buena película gringa de carreritas, es normal ver en este tipo de eventos a un montón de perras que se caen de buenas, así como coches que parecen salidos de Pimp my Ride.

La diferencia más clara entre los arrancones de la Zona Azul y los que vemos en Fast and the Furious es que aquí no hay dobles de carreras, así que los madrazos son dia’devis y los muertos no necesariamente son los villanos del filme. O participantes en la carrera.

Si los Pitufos no andan corriendo sus coches en La Zona Azul es normal verlos en las diferentes plazas del Establo presumiendo sus coches y hablando por un Nextel a todo volumen (de ahí lo de faroles). No está mal que lo hagan, digo si yo tuviera un auto como el de esos gorilones -disculpe usted que no dé detalles, pero no sé de automóviles- seguro que también andaría presumiéndolo, lo que yo no haría, y que estos infelices hacen de manera arbitraria, es poner música reggaetonera a todo lo que dan las bocinas mientras le presumo el motor de la nave a cuanto coche se me empareje.

Uno pensaría que eso de presumirle la máquina a todos coches que pasan es algo ligado con marcar territorio; usted sabe, para demostrarle a sus posibles competidores a lo que se van a enfrentar, pero ¡no!, los pitufos le presumen motor a cualquier cabrón que tenga la desgracia de estar junto a ellos, no importa que sea una Caribe, un Bocho, un Chevi o una Bicicleta Apache.


Duran, duran. Duran, duran...


Y retomando lo de la música... si usted va en su automóvil y escucha reggaetón a todo lo que da por alguna autopista, calle, callejón o fiordo drenado, voltee y mire las placas del automóvil, seguro viene del Establo de México. Si las placas no son del estado seguramente el dueño es un negro, la única raza que es CASI tan naca como las reses del Establo.


Las gatibuenas.

¿Quién dice que nomás los americanistas están de la súper verga?


El gentilicio correcto para las féminas del Establo sería Vacas, pero desde que éste fue tomado por cualquier mujer gorda de pocos escrúpulos, se tuvo que buscar algo ad’hoc para las daminas que viven en tan glorioso estado.

La definición correcta para estas morras es “Gatibuenas”, ¿la razón? ¡Simple!

Por algún motivo que no podemos asegurar, no obstante, se lo adjudicamos a alguna de las migraciones que se dieron lugar pasadita la revolución mexicana y a los matrimonios entre mexiquenses y bailarinas desnudistas; las chicas del Establo de México están, por lo general, muy buenas; obviamente hay excepciones que remarcan la regla (que a muchas no les ha de estar bajando en este momento), pero como ya dijimos, suelen estar en un estándar alto.

El pedo de las chicas del Establo es que, por su cercanía con el Distrito Federal, se cotizan más que una modelo húngara, pero vamos, es un precio que uno está dispuesto a pagar por la calidad de chuleta que se cargan las pedorras éstas. Pero al tratarlas un poco uno se da cuenta de una triste realidad. Las mujeres del Establo de México son gatísimas.

Tiene malos gustos, hablan como La Chupitos (o como una RBD que pal' caso es lo mismo) y para divertirse sólo piensan en antro o en pedas. Nosotros creemos que su necesidad por estar en antros se debe a que necesitan estar en un lugar donde nada las obligue a hablar, pero de hacerlo, tengan la seguridad de que nadie escuchará el montón de pendejadas que suelen escupir.

Por lo general la conversación de una chica del Establo se reduce a su último exnovio; con el que tronó hace tres días y lo conoció hace cinco en (¿a que no adivinas?) una peda. También hablan de los últimos accidentes automovilísticos en los que fueron partícipes o de las nimiedades de su vida en casa de papi.


La Continua migración.


Izquierda, reses del Establo.
Derecha, ciudadanos del D.F.


Habla con cualquier persona del Establo de México y te dirá que su estado es lo máximo, que es una maravilla y que el D.F. es una cagada, de hecho yo, que soy capitalino, siento que el D.F. es una cagada, ¡pero lo es gracias a las pinchis reses!

Todos los días, uno puede observar el fenómeno que he definido como el Eterno Éxodo; éste consiste en gente -reses- del Establo que van al D.F. a trabajar por las mañanas y reses que van de regreso a sus corrales por las noches.

En ambos casos, uno puede observar el fenómeno por el tráfico increíble que se crea sobre periférico o cualquier otra vía que tenga la mala suerte de soportar sus pezuñas. A todo esto yo pregunto, ¿por qué si el Establo es tan maravilloso sus reses tienen que venir a pastar a la capital?

La pregunta es realmente estúpida, no por su estructura, sino por su contexto, ya que todos los que hemos tenido que vivir cerca de este pinche lugar sabemos que no hay fuentes de trabajo en el Establo y todos los juniors que se han graduado de La Salle, la UVM, el Cristóbal Colón, el Colegio Alemán y cualquier otra pincho-escuela del Establo tienen que venir a las tierras bajas del D.F. a conseguir trabajo.

Me cae que si la mitad de las filosofías de las escuelas mencionadas -que por lo general tienen que ver con el futuro empresarial de sus egresados- se cumplieran, todos los estudiantes crearían fuentes de trabajo en su mugrosa tierra y dejarían en paz mi mugrosa tierra.

Estoy de acuerdo en que tal vez uno que otro egresado del Kiplin (¿qué escuela puede ser tomada en serio cuando su nombre es el mismo que el de una marca de bolsas para mujer?) haya creado alguna fuente de trabajo en el Establo; en serio que no lo pongo en duda, el pedo es que no todos los egresados lo hacen y por lo tanto, tengo que soportar sus pinches caras y las pinches placas de sus pinches coches en el Distrito.


En conclusión.

El Estado de México es una chingadera, es un lugar lleno de gente estúpida que no sabe respetar cosas simples como la moral y los buenos modales. Ya ni qué decir de las leyes, en Establo sólo se respeta la ley de la gravedad y me cae que hasta eso lo pongo en duda.


Foto tomada a las afueras de Chiluca.



Ruvalcaba lo acepta:

Admito que el viaje a Sinaloa estuvo rudo, pero no mames Deavid... me cae que sonarte todos los días el tráfico del Estado de México es más pinche que todos los pumpers y cosplayers del mundo.

Y tú, sí tú, tú que estás leyendo este texto y te sentiste aludido por la verdad depositada en cada una de estas palabras, no lo dudes y mándale un recadito a Deavid Author, él con gusto lo leerá y, si siente que tiene la cantidad exacta de humor involuntario lo publicará en éste, el capitalino Club de la Paja.
Y a otra cosa mariposa. Deavid se siente feliz y contento, porque este mes uno de los artículos que escribió para Maxim llegó a la portada. No lo dude más y vaya por su copia. En este mes en Maxim El Autor nos habla de los diez fenómenos más grandes de Internet y de cómo multiplicar tu dinero. No sea tacaño y compre Maxim.


Así como me gustan, encueradas.



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