martes, febrero 05, 2008

¿Alguien sabe?

Ya estoy hasta la madre de que mi blog abra ventanas de Mercado Libre o de cualquier-otra-chingadera.

Seamos honestos por un momento: si mi idea hubiera sido lucrar con este remedo de bitácora, hubiera puesto Ad-sense de Google® desde hace un chingo, pero ¡no! Soy un pendejo que todavía cree en una Internet sin censura, libre de supeditaciones corporativas que nublen la visión y objetivos de los contenido, que, ‘pa fácil se resume. Quiero escribir lo que mi tilín me dicte sin tener que rendirle cuentas a nadie.

Ahora bien, estos putos se están aprovechando de no sé qué pinche script para anunciar sus mierdas, pero, ¡la neta! ¿Alguien está interesado en pinches accesorios de celulares o en citas candentes tan reales como el Duende Bubulín?

Queridos Tres Lectores, si alguno de ustedes puede meterse al código fuente del blog y me sabe identificar qué vergas debo eliminar, por favor, no sea acá y dígame.

Es más, al que me diga qué volar le concedo elegir un tema, hablaré de lo que quiera en el estilo que quiera, léase una Crítica Criticable, Vida Detrás del Mostrador, Bala Perdida o simples y llanas ganas de chingarle la madre a alguien, ya sabe que para eso estamos ¡Ooots!.

-El Autor.


Ruvalcaba recalca:

¡Ooots!

martes, enero 29, 2008

La vida FRENTE al mostrador.

Metatron’s Lounge Presenta:
Directamente del puño y letra
(teclado y dedos)
de Deavid Author...


Hoy fue uno de esos días...

Uno de esos días en los que las cosas comienzan mal, mal, mal...

De'sos en los que la vida no quiere que uno viva la vida:


Para quien no lo haya notado (entiéndase, aquellos que no son afines a este blog y que no se han percatado de que Deavid Author es un sujeto, que, además de referirse a sí mismo en tercera persona, siente la necesidad de escribir todas sus anécdotas en forma de cuentos fantásticos y/o a través de varias personalidades... Y además, hace paréntesi larguísimos), soy excéntrico, mucho.

Una de mis -tantas- excentricidades consiste en que, a pesar de que odio el horario de verano (esa mamada de adelantar el reloj una hora en no-sé-qué-época-del-año), lo hago, pero me da hueva volver al horario normal, por lo que yo mantengo el horario de verano todo el año. En menos palabras, vivo una hora adelantado a los demás ¡qué extremo!

Otra de mis excentricidades consiste en que, a pesar de que he tenido la oportunidad de cambiar mi celular, nunca lo he hecho, tengo la misma empanada galáctica que compre en la prepa, pero, como se puede suponer, la chingadera ya está un poco putiada y uno de los detalles que tiene es que a veces ya no suena. Pero no hay pedal, como buen mexicano -que soy-, encontré la forma de arreglarlo, y es quitándole la pila, poniéndole un par de golpes técnicos (chingadazos), y volver a ponerle la pila.

¿Cómo carajos se conecta un celular jodido con un cambio de horario? Probablemente alguno de mis Queridos Tres Lectores, ya lo dedujo, pero, como sé que no todos tienen las habilidades de deducción de Sherlock Holmes, Batman, o ya para casos más tristes, Ace Ventura, aquí le pongo la respuesta.

Al quitarle la pila al celular, el reloj se resetea y se pone con respecto a la hora oficial Telcel, o lo que es lo mismo, me quita mi hora de adelanto. ¡Qué poco extremo!

El otro día, se me olvidó volver a ponerle mi hora (extrema) al celular, pero lo que no olvidé fue ponerle la misma alarma que pongo siempre para ir a trabajar.

Si consideramos que vivo una hora adelantado, eso quiere decir que también pongo mi alarma una hora adelantado, pero ¡Oh surprise! ¿Qué pasa cuando el horario vale pirula? Obviamente mi alarma también, lo que se resume a:

“Os jodéis o inepto como sólo vos y llegaréis tarde a vuestro trabajo por ser inepto como sólo vos”.

Así comenzó este día.

Por fortuna, a medio dormir me di cuenta de que había mucha luz en mi jacal, por lo que entre sueños me dije a mí mismo:

“Deavid, como que hay mucha luz de Dios en tu jacal”.

Algo, no sé qué, pero algo (pudo haber sido la luz de Dios que entraba en mi jacal) me hizo ver que, el reloj de la pared (el cual mantiene el horario de verano) marcaba la 10:00 am.

10:00 am...

10:00 am...

¡Fother Mucker! ¡10:00 Antes meridiano! ¡Eso quiere decir que son las 9:00!

Como pedo (que es la cosa más rápida que conozco después de la luz y la madera), activé el mecanismo de mi cama que la levanta para dejarme caer como resbaladilla a mis pantalones y corrí fuera de mi cuchitril.

Como el gas antes mencionado, salí a la calle (sí, sin bañarme, al fin y al cabo estoy emulando un pedo), busqué mi Da-Móvil donde suelo dejarlo, pero ¡Oh surprise! No estaba.


Okey... Okey... no hay por qué emputarte... ¡Digo!, no es la primera vez que los cabrones de por aquí se sienten dueños de la calle y hacen que se lleven tu nave al corralón. ¡Total! Ellos creen que cagas dinero... ¡Claro! El otro día traté de pagar una multa con un cerote y me mandaron al tanque 48 hora por unos cargos en contra de la moral que ni sabía que existían.


Para mi “fortuna” el corralón está a una cuadra de mi casa ¡Albricias! Pero ¡Oh surprise! Por más que busqué y busqué, no vi mi coche.


No te preocupes Deavid... lo más seguro es que lo tengan en un lugar especial por ser cliente frecuente, anda, ve a saludar al buen Fermín, al fin y al cabo ya te conoce, tal vez él sepa abrir la compuerta a la guarida VIP para aquellos ineptos como vos que suelen dejarse por un judío, un gasolinera o un putoide con un trapo.

Tras interrogar a Fermín (y regalarle dos cigarros, que no son de importancia en la historia, no obstante, caben ser resaltados por eso de que dicen que todo lo que tenga que ver con policías se puede arreglar con tabacos. Es cierto), me comentó que mi coche no estaba en el corralón. Mis ilusiones de una sala VIP se desmoronaron frente a él.

Tipo, ¿dónde está mi coche? Por un instante pensé que podría hacer una buena película con ese título, pero después de imaginar a un pobre pendejo buscando su coche por la ciudad y darme cuenta de que es algo muy sarro para ser llevado a la pantalla grande (ajá) decidí seguir con mi búsqueda.

Para este momento, ya era más tarde, lo que quiere decir, probables problemas en mi reluciente, reciente y ... algo-bueno-que-termine-en-ente, trabajo, por lo que me fui por la opción más saludable. Me acerqué al tío-de-seguridad-privada más cercano al lugar donde dejé mi coche y muy cortés (y afónico) le comenté a manera inquisidora:


- A ver hijo'etuchingadamadre...
- Mire joven.


Miré su cintura, no traía ni un garrote, proseguí.


- No me interrumpa cabrón, ayer dejé aquí estacionado mi coche, ¿dónde vergas está?


El “oficial” miró mi cinturón... me preocupó que me viera con tanto interés la entrepierna... Neta... pero supongo que algo; que quiero creer, fue miedo, (porque créame que no la traía parada), lo hizo ir a preguntarle al turno anterior si sabía algo de mi coche.

Usando mis capacidades de Ace Ventura deduzco que él acababa de llegar. ¿A poco no soy revergas para acá, ver cómo está el purrum?

Otro topil de seguridad privada llega y me informa que mi coche no había sido robado ni remolcado por la grúa. Alivio.

Lo que pasó es que en la madrugada, una troca se estampó contre mi fiel y metálico Rocinante y fue llevado a Ministerio Público. Nauseas.


Okey Dave, esto es algo que le pudo haber pasado a cualquiera... pero me pasó a mí... ¡Qué pedo! ¡Es acaso que en verdad les ofende que use tantas blasfemias! ¡Contestad dioses sumerios! ¡Deavid Author os lo comanda!

Hubo una pequeña brisa que, supongo, se debió más al cambio climático que a mi reto en contra de aquellos ídolos paganos. Me sentí bien, pero no mucho.

Tras una llamada a Satán (así llaman a mi jefe. Créame, si tuviera contacto con el Demonio, desde hace tiempo que hubiera buscado la manera de emborracharlo y así, orillarlo a que retirara a RBD de la faz de La Tierra), en la que le expliqué mi situación, fui a mi casa a buscar la póliza del seguro de mi coche.

La encontré.

¡Albricias!

Marqué el teléfono indicado.

¡Albricias!

Escuché: “Todos nuestros agentes están ocupados, favor de esperar”.

Tristeza.

Tras largo rato, una monita, que, al igual que con la tierra de origen del Quijote, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, me atendió.


- Buenos días.
- Buenas.
- ¿Está usted asegurado con Seguros GNP?
- No, de hecho estoy con El Águila, usted sabe, esa de la tele que protege a los conductores de bajo riesgo y que suena como mi tía.
- ¿Perdón?
- ¿Está usted familiarizada con el término “sarcasmo”?
- ... ¿Está usted asegurado con Seguros GNP?
- ... Sí.
- ¿En qué puedo ayudarle?
- Mire, lo que pasa es que al parecer, desmadraron mi coche.
- ¿Usted lo vio?
- No.
- ¿Entonces cómo sabe?
- Lo que pasa es que llegué a donde lo había estacionado, pero al ver que sólo había un montón de vidrios en su lugar, pensé que era muy descabellada la idea de la transmutación de materia.
- ¿Perdón?
- Me dijeron.
- ¿Quién le dijo?
- Un pajarito.
- ¿Perdón?
- Es que así le digo a los policías.
- ¿Se lo dijo un policía o un pajarito?


A pesar de lo tentado que estaba por seguir decidí no mortificarla más.


- No señorita, mire, lo que pasa es que me dijeron que mi coche fue destruído por otro más grande en el transcurso de la madrugada.
- O sea que usted no lo vió...
- Sabe, me encanta que una idea tan simple sea captada de un modo tan sencillo, en efecto, no lo ví.
- ¿Entonces cómo sabe?


Resiste... resiste...


- Porque me lo dijo un policía.
- ¿El pajarito?


Lo admito, tuvo estilo.


- Así es...
- O sea que no está donde lo había dejado.
- Así es...
- O sea que no sabe dónde está.
- La misma respuesta de hace un momento.
- ¿Perdón?
- No, no sé dónde está.
- ¿Y ya investigó?
- No, si hubiera investigado, podría darle respuestas diferentes a “así es”.
- Bueno, pues investigue y cuando sepa nos llama para que le mandemos un ajustador.
- ¿Alguna idea de dónde puedo comenzar con mi investigación?
- Sí, un corralón, gracias por elegir GNP. (cuelga)


Creo que tengo que dejar de ser tan sarcástico con mis respuestas, es verdad, en momentos como éstos medito y pienso que no es tan bueno.

Dejaré de ser sarcástico, me cae, y comenzaré en el momento en el que estos pendejos dejen de hacer preguntas estúpidas. Lo prometo.

Salí a la calle, con mi póliza en mano y paré a la primera patrulla que me topé, le pregunté si tenía una idea de “Tipo, ¿dónde está mi coche” y me mandó a la hermana colonia Pensil; un paraje turístico de la capital conocido por sus callejones al estilo Guanajuato pero que, en vez de historia, pululan con criminales.

Ya en el ministerio público, le pregunté al primer burócrata a ver si “Típo, sabía ¿dónde estaba mi coche?”, me señaló a una mujer que más que mujer parecía una especie de matrona rusa viviente que guardaba dentro de ella muchas otras mujeres rusas. Todas gordas.


- ¿Usted es del coche verde?
- Sí, me dicen el avispón, pero mi apelli...
- A ver, ¡déjese de tonterías! ¿Es o no es?


Okey, la gorda tiene carácter... hay que dejarse de mamadas... Sólo de algunas.


- Sí, soy yo.
- A ver... siéntese allí.


Ya sentado -allí-, me dejé llevar por el azaroso ritmo de las teclas que Obezóntar (palabra inventada por el master Balmori y que uso sin su consentimiento), presiona.


- A ver, usted.
- ¿Moi?
- ¡Usted no se haga el gracioso!
- No me hago... (pose heroica) Lo soy.
- Mire joven, no sé si su mamá lo aguanta, pero fíjese que yo no soy su mamá, así que aquí se me cuadra entendido.
- Tiene suerte señorita (pequeña risa), justo ayer me gradué de mi curso de cuadramiento.
- ¿Se va a seguir poniendo duro?
- (la miro, sonrío) No, no lo creo.
- Órale pues a ver, venga pa’cá a dar su declaración.
- Órale pues.


Tras otro rato en el que Obezóntar se dedico a teclear no-sé-qué...


- ¿Ya vio cómo quedó su coche?
- Noup.
- ¿En cuánto estima los daños?
- Esteee... no sé si se percató, pero le dije que no he visto mi coche, por lo tanto, no...
- ¡Aish! ¡Ya! ¡Ya! ¡Ya!... Usted es de esos que se sienten bien chistositos ¿verdad?
- ¿Ya nos conocíamos? Porque mire que soy muy bueno para record...
- Mire joven, salga por la puerta.
- Yo quería salir por la vent...
- (tono amenazador) Miiire joooven...
- Salgo por la puerta...
- ... Y allí a la sigue la calle y allí está su coche.


Muy a mi pesar, porque de verdad que quería usar la ventana, me vi forzado a salir por la puerta. Seguí la calle. Y “allí” estaba mi coche. Dolor.

¿Cómo describirlo? Veamos... digamos que mi coche era (del verbo lo sigue siendo, pero ahora en otra categoría) un Chevy Pop, pero, gracias a un cabrochingadazo, se convirtió en un Smart modelo chatarra.

La cajuela se metió más o menos a la altura del asiento de atrás y el cobre más o menos a la altura del piloto. Un buen madrazo como vulgarmente dicen por ahí. ¡Ash!

El coche, a medio desvalijar me llenó de sentimientos, vamos... ese coche era la onda, me había llevado a muchos lados, me había sacado de muchos pedos y ¡claro! Me había hecho gastar en multas, corralones y refacciones, pero ¡conunaverga! Era coche, mío de mí y su único pecado fue estar estacionado a las 3:00 de la mañana en Lomas de Sotelo.

Tomo mi celular y marco al seguro, después de todo, “Tipo ¡he encontrado mi auto!”.

Escucho: “Todos nuestros agentes están ocupados, favor de esperar”.

Tristeza.

Tras largo rato, un monito, que, al igual que con la tierra de origen del Quijote, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, me atiende.


- Buenos días.
- Quiobo.
- ¿Está usted asegurado con Seguros GNP?
- Sí y le llamo porque tengo una duda ¿Qué quiere decir GNP?
- ¿Perdón?
- Olvídelo, sí, estoy asegurado con GNP.
- Bzzzñmejjjennn ssssñññññzzzzsssmmmmeej...
- ¿Guat?


Se corta la llamada.


Vuelvo a tomar mi celular y marco al seguro.

Escucho: “Todos nuestros agentes están ocupados, favor de esperar”.

Tristeza.


Tras largo rato, el mismo monito, que, al igual que con la tierra de origen del Quijote, “de cuyo nombre no quiero acordarme”, me atiende.


- Buenos días.
- ¡Qué pasó pendejo!
- ¿Está usted asegurado con Seguros GNP?
- Err... te acabo de insultar.
- ¿Está usted asegurado con Seguros GNP?
- Santo cielo... han tomado tu alma... Sí, estoy asegurado con GNP.
- ¿En qué puedo ayudarle?
- Mi coche está hecho mierda frente a un ministerio público, dame dinero.


Tras intercambiar varios números de pólizas, casos, lugares, placas y demás; al fin, el tipo de la aseguradora decide mandarme a un ajustador, que, contrariamente a lo que quisiera imaginar, no era un caballero con una lanzota en montado en un caballo de batalla, usted sabe, por eso de las justas.

Tuve que pasar a un segundo round con Obezóntar.


- ¿’Tons qué Man’to? ¿Cuánto le hechas a tus daños?
- No sabría decirte man’ta, para eso le pago al seguro, para que ellos digan números.
- Uuuuta... ¿‘Pus qué? ¿Es tu coche o el del seguro?
- Fíjese que podría responderle con el sarcasmo que me ha estado caracterizando, pero temo que, como buen burócrata que tan honorablemente se nota que es usted, lo tome de manera literal y me quiera ensartar, haciendo un claro hincapié en que lo último que deseo es ser ensartado por cualquiera de los aquí presentes.
- ¿Qué?
- Ahorita que llegue el ajustador que él le diga de a cómo nos toca.
- Órale... yo nomás decía para acelerar esto ¿no?
- Sí, supongo que todo lo que usted hace lleva un estridente ritmo.
- ¿Qué?
- Gracias por su preocupancia.
- Nooo... si yo no me preocupo, ire (señala a un tipo con la frente llena de cortadas) ése’s el que le dio en la maraca a su coche.


El tipo me observa como si yo lo estuviera deteniendo... honestamente me sentí mal por él. Es obvio que por el irreparable daño que le hizo a mi coche, el sujeto tiene problemas de índole personal contra objetos inanimados y/o inertes. Supuse que ver las carnes de Obezóntar era una tortura enorme.

Decidí saludarlo.


- Quiobo mano.
- Psss... ¿Qué pasó?


¡’Sálaverga! ¿Qué pedo con el Ministerio Público? ¿De cuando a acá le dan a los detenidos mezcal “Azote del Norte”?


- Chale... son bien tardados ¿verdad?
- Este... sí... oye... errr... ¿venías tomado?
- Psss... la neta sí...
- ¿Azote del norte?
- ¿Qué pasó banda?
- Nada, nada...
- Oye banda... psss... ¿Cómo quedó tu coche?
- Digamos que convertiste mi Chevy en un Smart.
- ¿Cómo?
- Lo convertiste en un montón de chatarra.
- ¿Cómo?
- Tú, manejar, tú chocar, rum-rum, mi coche, ¡PUM!
- Óoorale... ¿no pues o sea que sí lo dejé mal?
- Sí... lo dejaste mal.
- Chaaale... qué mal.
- Muy mal. Oye, tengo que ir a ver si... este... si venden Coca-cola en una tienda.
- Sale, yo aquí me quedo.


Bien lo dijo Bretón, México es un país surrealista, este tipo de conversaciones parecieran sacadas de lo más profundo de mi culo, pero no es así, son sacadas de lo más profundo de mi memoria, y eso, sí está del culo.

Pasó un rato y al fin llegó el ajustador, y como ya había mencionado antes, no llegó en un corcel. Llego en un Chevy.

Me preguntó cómo estuvo el pedo.

Le conté.

Me preguntó donde estaba mi coche.

Le Mostré.

Al ver lo que quedó de mi nave hizo “¡Ssss!”

Le secundé.

Me pidió que llenara y firmara unas madres.

Las llené y firmé.

Y así... pasó todo el día. Me preguntaron mi versión, me preguntaron dónde estaba mi coche, todos hicieron “¡Sss!”. Más tarde llegaron los padres del zopenco que desmadró mi nave, me preguntaron mi versión, me hicieron que les mostrara mi coche, hicieron “¡Sss!”. Y así...

Todo mi día se perdió por culpa de un pendejo. De uno cuya vendeta personal contra los objetos inanimados fue animada por el chupe... ¡Puta madre! Si tomas no manejes, ¡No mames!

Hoy fue uno de esos días, el pedo empezó a las 9:00 am y terminó a las 10:00 pm, claro está que, entre los padres, el ajustador, los peritos, el remolque, mi tímida y fortuita acción de salvar lo poco que quedaba dentro de mi coche y los kilos de “¡Sss!” mi día se fue a la mierda.

No es mamada Queridos Tres Lectores, pero aquellos que me conocen saben que, desde hace años que no me pongo borracho, asimismo, aquellos que me tienen la mala suerte de tratarme en persona, saben que yo no necesito del chupe para pasármela bien.

No espero que todos sean como yo, ¡Dios! ¡Qué horror!, pero sí entiendan algo, el alcohol y el (a petición de varios) el volante no se llevan bien. Neta.

Si algo ha de quedar de esta historia, que sea lo siguiente:

Toma y maneja, pártete la madre o mátate, pero por favor, no lo hagas contra mi propiedad.

-El Autor.


PD: Sabía que había prometido una cosa de unas chavas, pero creo que esto merecía un momento del blog. La próxima ya es la güena.

lunes, enero 07, 2008

Unas palabras de El Autor.

Ya, chinga ¡ya!, me cae que ya voy a actualizar; pero entiendan algo mis Queridos Tres Lectores: No quiero romper las reglas que yo mismo me había impuesto cuando se me ocurrió hacer este blog.

¿De qué reglas estoy hablando? De unas muy simples que, de seguirlas todos, tendríamos una blogósfera con menos “Bu-jú mi vida apesta” y más líneas graciosas tipo “Tu estupidez es tal que de seguro puede provocar cáncer” (frase 100% creada por mí. Gracias).


Dígame Querido Tercer Lector, ¿para qué sirve que yo le cuente los pormenores de mi vida? ¡La neta! ¿Para que sienta simpatía/lástima/identificación por mi persona. ¡Ni madres!

Primera gran regla.
Minimizar las anécdotas personales.


Honestamente, sé que no soy un esperpento como muchos otros bloggeros (saludos al 90% de mis links), pero tampoco soy un modelo, entonces, ¿para qué vergas voy a poner fotos personales?

Segunda gran regla.
Cero fotos mías, de mi casa, juguetes, juegos, familia, amigos y su puta madre (no hay necesidad de balconear a su progenitora).


Muchos dicen que un blog no necesita cuidado, a fin de cuentas, es un pedo personal y cada quien sabe lo que pone.
Estoy de acuerdo, pero ¡por Dios! Saquemos algo de provecho de esta “pérdida de tiempo” y, si bien, vamos a usar la blasfemia a cada rato, procuremos tenerle respeto al lenguaje, por lo menos en las reglas de acentuación y de gramática.


Tercera gran regla.
Leer cada post antes de publicarlo para evitar el mayor número posible de faltas ortográficas.


A veces es necesario el apoyo visual, por ahí alguien dijo que una imagen dice más que mil palabras, en ese caso, una imagen me ahorra un dolor de dedos. Pero si vamos a usar fotitos, por lo menos que sean cotorras, o ya de jodido, dibujos hechos por los crápulas que hacen el blog (gracias a Warchief Fito).
Créalo o no, es por respeto a mis Queridos Tres Lectores, me gusta que se note que estamos haciendo lo posible por hacer un blog divertido y trabajado.


Cuarta gran regla.
Trabajar en los apoyos visuales, si bien nadie nos paga por hacerlo, queremos que ustedes sientan, y sepan que no por ser gratis, el blog tiene que ser una mierda hecha con recortes de prensa.


Si queremos decir algo, lo decimos, si no queremos, pues lo callamos, pero no dejamos cosas a medias... bueno, una vez lo hicimos, pero gracias a Guluth, no pasó a mayores y es un post por ahí perdido que nadie pela.

Quinta gran regla.
No somos crípticos, si vamos a hablar de algo, procuraremos que se pueda entender por todos, ¡monja con piojos! Los blogs crípticos son popó...


No somos dueños de la razón absoluta, pero nos gustaría serlo, usted sabe, para poder hacerle saber que es un pendejo y que no nos lo pueda refutar, es bien padre.

Sexta gran regla.
Argumentos papá, si vamos a entrar en controversia, tratamos de exponer nuestros puntos de manera clara, de tal manera que los putitos que no comparten nuestra opinión se ensarten y coman pirula. ¡’Sagüebo!


Procuramos darle un matiz gracioso a este blog, pero lo admitimos, la neta es que a veces nos chutamos chistes más pinches sarros que los recitados por Arturo García Tenorio cuando interpretaba a La Ignorancia en Corre-GC-Corre. Es difícil ser chistoso.

Séptima gran regla.
Ser graciosos...
¡Toing! ¡KAPUT! ¡Boink!
Está cabrón, me cae.


Escribir como todos escriben es una mamada, ámonos pues, es como si la neta no pudiéramos hacer un esfuerzo por ser diferentes, y... ¡por los oscuros coños de siete afroamericanas! Hacemos lo que podemos para ponerle tantita crema a estos tacos.

Octava gran regla.
Tener un estilo definido, de tal manera que nuestros Queridos Tres Lectores sepan que lo que ven fue escrito por los muchachos de Ocio, Crápula y Compañía.


La realidad a veces supera a la ficción, y a veces el pendejismo de ese Colado Cuarto Lector es simplemente asombroso. Tratamos de evitar que la gente se confunda y para hacerlo, hay que ser claros.


Novena gran regla.
Definir cuando hablamos en broma y cuando hablamos en serio. Me cae que lo intentamos, pero hay veces en las que los pinchis libaneses que viven en el piso de arriba bajan a nuestro departamento y nos mean mientras escribimos.
Es muy difícil definir cuando estamos hablando en serio y cuando lo hacemos de broma mientras nos limpiamos orina de los ojos.


Tenemos que alimentarnos, la nutrición es parte importante para que podamos seguir dándole duro a la escribida.

Décima y última gran regla.
(La más importante)
Mulder se la come.


Que no se lea como un pretexto, porque me cae que no tenemos uno, ¡caray! Nos sorprende que nos sigan visitando, que nos sigan dejando recados y que sigan agregándome (léase: Deavid Author) al Messenger para pedir más actualizaciones.

Tenemos qué hacer algo, tenemos que hacer que El Club de la Paja regrese, ¿a poco no? Nomás también agarre el pedo y fíjese en las reglas que nos hemos puesto. Verá que no es tan fácil hacer un pinche post para este congal.

Pero nos cae de madres... ¡Me cae de madres que esto vuelve a ponerse bueno!, así escriba un chingo de pendejadas antes de regresar a aquellas glorias en las que éste era uno de los blogs más visitados de México... OC&C regresa porque regresa... Después de todo, por algo le puse El Club de la Paja.

Y antes de que lo olvide, la razón por la que quiero que el blog regrese es porque le debo algo importante (me vale violar mi primera gran regla).

He obtenido un muy buen trabajo, y fue por este blog que lo obtuve, así pues, con singular cariños, respetos y devociones, puedo decirle a todos ustedes que decían que este blog sólo me traería problemas, me cerraría puertas y me quitaría amigos que tenían razón.


He tenido problemas... con ustedes.
Me han cerrado muchas puertas... ustedes.
He perdido amigos... sí, ustedes.

Así que, como dije antes, con todo el respeto que me merecen.

¡Vayan y chinguen a su madre! ¿Cómo la ven?, Me la pelan, bola de putos.

De todo corazón les deseo que nunca, pero nunca de los nuncas dependan de mí, porque créanme culeros, el día que necesiten algo del buen Deavid Author, los voy a mandar a la verga de la misma manera en la que ustedes de mandaron a ser violado por un negro.

Por cierto, opino que Gamers y SIN apestan a miados con leche, un día las he de diseccionar con el mismo gusto con el que diseccioné Atomix. Ustedes saben, por mero gusto personal.

-El Autor.

PD: ¡Viva la familia!


Ruvalcaba se emociona:

Voy a ser honesto con usted jefe... Ya le había perdido la fe, neta.

Me da un chingo de gusto que regrese y ¡caray!, sé que volverá a ser el buen rompe madres que solía ser por ahí de estas fechas hace dos años, no sé porqué, pero algo en mi calva me dice que me volveré a sentir orgulloso de ser parte de El Club de la Paja.

Y Queridos Tres Lectores de Deavid Author y sus crapulosos cuatachos, vayan buscando a sus amigas, porque la siguiente entrada está dedicada a todas aquellas que no tienen... diría que pene... pero hoy en día hay cada cosa... Para las damas, ya, pa' pronto.

Y nomás porque estoy bien contento y motivado, les doy chance de ver un video de mi desastrosa carrera de solista... Eso sí, qué buenas perras me "banguié". Nomás no se calienten, este video se va con la próxima actualización.

martes, noviembre 27, 2007

Los gordos caen. Los héroes prevalecen.

Ah Youtube... Placebo tan usado por el bloggero huevón. Ocio, Crápula y Compañía no podía ser la excepción.

Sin embargo, a usted que es un Querido Tercer Lector que lleva rato visitándonos le puede constar que rara, pero muy rara vez usamos este medio para darle llenadero a la falta creativa de El Autor.


Pero ¡caray! Hay veces en las que es necesario compartir y ¿por qué no? Difundir piezas del séptimo arte en su modalidad casera al estilo ¡Ay Caramba!


Todos recordamos la caída al río de aguas puercas de este chanchito. El video le ganó a Edgar fama y creo que fortuna (a razón de un comercial de galletas). Y sí, con el corazón en la mano, del modo más respetuoso y sincero podemos afirmar que es bien cotorro ver la desgracia de un niño obeso ¿a poco no?


Pero ¿qué pasa cuando el que cae ya es famoso? ¿Deja de ser divertido? ¡Ni madres!


La diferencia entre estos dos personajes es que, mientras uno hace berrinche por el sapotazo, el otro mantiene el cool y el misticismo sin importar el daño en su ego, su cuello y su quijada.

-El Autor.

PD: Vea la versión extendida y no se ría, no sea culero.

viernes, noviembre 23, 2007

Embajadores de vulgaria.

¡Ajua, ajua, ajua!

-El Autor.


Ruvalcaba de pone acá:

¡Pinchi Autor!
¿Eso es todo lo que vas a decir después de tanto tiempo de ausencia?
¡Vales pistroche!



Deavid Author canaliza la crítica
de Ruvalcaba de una manera positiva:


¡Vete a la mierda mocho testabola!
Recuerda quien es el que firma tus cheques... Es mi amigo.




Ante la insipiente, vehemente y poco coherente explicación de El Autor; unas palabras del Staff de OC&C:

Antes que nada, todos los que estamos detrás de Ocio Crápula y Compañía queremos pedirle una copiosa disculpa a nuestros Queridos Tres Lectores. Si bien es muy cierto que hemos estado un tanto ocupados (en particular el remedo de dirigente que tenemos y ustedes conocen como Deavid Author) , también es cierto que hemos tirado la hueva de manera excesiva.

Sin embargo, y no es por excusarnos, de un tiempo para acá se han creado nuevas bitácoras y blogs que le han dado la vuelta a éste. Nuevos talentos que han sabido entreteneros y llenar de podredumbre las mentes de los débiles así como de un nuevo pensamientos a las abiertas.

Bien por ustedes muchachos. El Club de la Paja le agradece a los nuevos agregados a la blogósfera por llenar el ínfimo espacio que este blog pudiera haber dejado. Hemos de leerlos y de hacer nuevos banners, pero esa, es una historia que seguiremos otro día.

Gracias.

-El Autor.
-Metatron.
-Warchief Fito.
-Sandra Schultz.
-Justin Wraith.
-Ruvalcaba.
-Alexa Gramática.



Metatron’s Lounge presenta:
“Críticas Criticables”
Pipirisnais.

Desde que Deavid obligó al resto de sus crapulosos cuatachos a entrar a (inicia comercial) La Universidad del Valle de México, Campus Lomas Verdes (termina comercial), el grupo se ha enfrentado a la palabra naco más seguido que de costumbre.

No es que nos asustemos por la palabra, ¡carajo! Ni siquiera nos ofendemos, pero resulta de interés el cómo la usan en nuestra contra estos hijos de su repinchísima madre, a los que, por cierto, no les guardamos rencor alguno... Hijos de su repinchísima madre... Putos.


¿Es normal que por comer Conchas Bimbo untadas de frijoles refritos sea una razón para que nos llamen nacos?

¿Llegar cantando o tarareando melodías de Chichi Peralta da pie?

¿De plano será porque Deavid usa tenis MIKE?

O ya... ¿Será porque cada que pasa una chica de buen ver (que es muy común en la UVM) Justin les tira un beso seguido de un “en tu raja”?


Nosotros sentimos que son meras calumnias, pues la verdad es la siguiente:

Las conchas con frijoles saben bien sabrosas, particularmente en la merienda, Chichi Peralta nos recuerda “coquetiarlas más”, los tenis MIKE son más baratos que los IVIKE y creemos que Justin no tiene la culpa de que las chicas de la UVM estén ricas como las conchas y nos inciten a querer embarrarles y, de paso, arrepunjarles los frijoles.

Okey... tal vez sí somos nacos, pero o sea, en palabras fresas, ¿qué pedo con la vida de los nacos? ¡Ash!


Origen machín.

Como siempre, nos chutamos una investigación acá, de catego, de’sas que usted, Querido Tercer Lector se merece. Entramos a Wikipedia.

Según esta página que nos ha salvado de leer un sinfín de libros, la palabra naco tiene tres posibles orígenes:


Del náhuatl “nacohuatl” que quiere decir “de algún lugar”. Verbigracia. “Estado de México Nacotl” quiere decir “Del Estado de México”.

Chinaco, que es como se le llama al género masculino de China desde antes que Mao se pusiera pendejo con el mundo occidental. Para ser un poco más exactos, desde la época de la colonia.

La contracción de las primeras sílabas de “Nacido Corriente”.


Supongamos que en efecto, la palabreja esta tiene un origen con cierta tendencia etimológica, supongamos nomás. El vocablo es usado, generalmente, de manera despectiva por parte de la clase alta para con la baja, jactándose, claro está, del escaso poder adquisitivo de los de abajo que conlleva a un nivel cultural igualmente pobre.

En palabras más hoscas: Los pinches fresas le cargan la pila a los jodidos diciéndoles nacos. Punto.

Todo esto no es algo de qué extrañarnos, pues de cierto modo, y muy con su estilo, Marx lo dice a lo largo de su obra, estudio, bibliografía o como le quiera llamar al rollo mareador de este hombre, que pendejo, no era ni tantio.

Asegún Charlie Marx la cosa sería más o menos así:

  • Patrón.
  • Varo=Educación=Cultura=Fresa.
  • Proletariado.
  • Deudas=Fletarse=Especialización=Ignorancia=Naco.


Puto el que lo lea.

La educación juega un papel reti’mportantioso en "el proceso de anacamiento", o por lo menos, es lo que nos da a entender -de una manera por demás pretenciosa por parte de la interpretación de El Autor-, Marx, sin embargo, si nos vamos por el origen cuasietimológico de la palabra, hay factores geográficos a considerar, o pa’ pronto, dónde naciste.

Cierto es que, los asentamientos de los diferentes grupos demográficos y, consecuentemente, sociales influyen en el desarrollo del individuo, vamos, aquellos que nacen en una colonia popular no pintan para volverse luminarias en el campo teórico-filosófico-cultural, si bien les va figurarían en el cómico-mágico-musical.

La educación, es importante y para nuestra mala suerte, en México, el sistema educativo está de la vil verga (com’on grillo de la UNAM espero tu mejor golpe). Las escuelas oficiales apestan, tanto por la capacidad docente de los tichers como por la manera en la que se le insita a los chavos a "comer libros".

Ahora bien, no sé si se siga manejando, pero recuerdo que en mis épocas de primaria, si un chamaco no hacía la tarea o se ponía de desmadroso el profe tenía el poder de ponerle en su madre, de hecho, había padres que así lo pedían: “Si mi'jo no le hace caso, agárrele sus chingadazos”, y créame, el mairo sabía dar catorrazos.

¿La ecuación tiene que entrar a vergazos? Lo dudo, entra a quien le interese que le entre (¡Ea, ea! Hablamos de educación... Pinchi alburero) y el interés que el sistema educativo despierta en los alumnos es prácticamente nulo.

A ver, dígame usted ¿qué pasa cuando un profesor te pide copiar un libro unidad por unidad? ¿Cree que es la manera correcta para que el alumno aprenda lo que el plan de estudios contempla? ¡Ni madres! Si acaso mejorará su caligrafía y eso lo pongo en cuestión, lo que sí es un hecho es que los estudiantes aprenderán a escribir en automático y a pasar las letras de las páginas de un libro a las de un cuaderno. ¡Qué padre! Gracias a Dios que hay un montón de chamba como capturistas. ¡Ajá!

Sólo he contemplado la primaria, porque mire nomás que una vez que entramos a la secundaria y las hormonas hacen lo suyo, los alumnos, que de por sí son apáticos y huevones, se vuelven más desinteresados que una esponja marina.

Por el otro lado, tenemos a los padres que, con varo o con sacrificios, logran meter/colar a sus hijos a una escuela de paga, que si bien es una guardería glorificada, también tiene un plan de estudios y unos métodos pedagógicos más chidos que lo presentado en las de gobierno. Duele, pero es la puritita verdá'.

Esto da como resultado que los jóvenes, al crecer se vuelvan -todavía más- elitistas y que a la primera provocación, comiencen a diseccionar su sociedad.

Emos, darketos, nerds, putos, putas, punketos, metalosos, otakus, frikis, culturosos, jotitos, pamboleros, gamers y por supuesto, de entre el largo etcétera, fresas y nacos.

Esto me lleva a decir que el naco no nace, se hace.


Como nalga de princesa.

Si la escuela no te forma un criterio ¿tons qué coños negros lo va a hacer? Aquí hay de tres sopas: La familia, la sociedad, la tele.

  • Si la familia es de’sas que junto al póster de Bruce Lee (forzosamente de Operación Dragón) tiene uno de Cuaúhtemoc Blanco o de del Espaiderman de las Chivas ya estamos jodidos.
  • Si la sociedad sólo habla de lo que pasó en La Fea más Bella, del último resultado de la liguilla y los pleitos de los famosos.... Lo siento ‘suetjart’, pero estámos jodidos.
  • Si la tele se encarga de hacerte un aficionado que vive la intensidad del futbol, sólo pasa repeticiones de La Fea más Bella, escándalos de los famosos, un montón de Chavo del Ocho y las locuras del presidente legítimo, o del que no quiere dejar de serlo porque no quiere quitarse las botas en los aeropuertos ¿Qué crees? Yup... We are jodid.

Sin embargo, aquí hay una posible salvación.

A todos nos interesan los chismes de las estrellas ¿a poco no?... no te hagas... Bien que ahí estabas sufriendo por la -literalmente- verguiza que le ponderaron a Fabiruchis.

A todos nos interesan las peripecias de los muchachos del (léase con al son del “El Médico Brujo”) PRI-PAN-PRD.

Y ni qué decir de los hitazos de Televisa ¡Por Dios! ¡Bolaños es un genio! Qué genio... es... es... “Comedikrón” El Dios de la comedia. Y a nosotros nos encanta el sarcasmo.

La salvación consiste en que tanto los fresas, como los nacos son susceptibles a los rayos catódicos, por lo tanto y en un momento dado, los primeros pueden ser iguales o peores que los segundos gracias a la caja idiota.


Así soy ¿y qué?

Para los fresas, ser naco es sinónimo de pobreza y vulgaridad, para los crapulosos es la carencia de un pensamiento crítico.

Un naco no se define por su poder adquisitivo (lo siento mucho Marx), ni por su lugar de nacimiento (lo siento mucho... ehhh... uhh... ¿Wikipedia?) Un naco se define por su incapacidad para entender sistemas contextuales de comunicación.

En palabras simples: Si a un individuo se le dice a otro algo como “Quihúbolas mi chingón” en una cafetería o algún centro de comunión genérico, y el primero se siente ofendido, es porque no comprende un contexto simple de camaradería. El naco, en este caso es el ofendido.

Ahora que si repetimos el acto en un fiesta de gala con dignatarios japoneses y bengalíes (es que viera usted que los bengalíes son tan sensibles) pues el naco es el que llega a saludar.

La comprensión del contexto es el que define al naco. Pero ¿quién soy yo para decirlo? Sólo soy un pinche naco.



¡NALGAS-PALO-PITO!

Ríase, aquí le pongo unos piropos nacos (cortesía de Francisco Versace) para que, por lado, se quite el mal sabor de boca de este texto tan serio y falto de gracia y al mismo tiempo, vea la creatividad que los “so called” nacos, tienen. Infinitamente mayor a la de un fresilla estirado. ¡Sa’güebo!


• Apachurro, mojo y no me despeino.
• ¡Ay preciosa, te la mamo y te la dejo pelona!
• Bendita la tuerca del "rin" de la llanta del camión que trajo el cemento donde estas parada, monumento.
• "Chichoco", me estrello.
• Con esa pepa haz de "mear" champaña.
• Con esa torta, ni frijoles pido.
• Con esas tortas y una "fanta", hasta mi pajarito canta.
• Con esas tortas, no me alcanza para los "chescos".
• Con ese "culo", lléname la boca de "pedos" que quiero morir gediondo mamacita.
• Con ese par de tortas y un licuado atravieso el desierto.
• Con tantos topes y yo sin amortiguadores.
• Con tu chorrillo me hago un sope y con tu regla le echo salsa.
• Con tu regla y mi crayola, ¡qué castillo te diseño!
• Chaparrita cuerpo de uva, ya llegó tu vino blanco.
• Chaparrita de alpaca si no me das el de hacer chis, dame el de hacer caca.
• Chiquitita, si eres virgen te la mamo hincado.
• ¿De qué juguetería te escapaste muñeca?
• Dime cómo se llama tu ginecólogo para irle a chupar los dedos.
• Dime cuándo es tu regla para vaciarla en un condón y hacerme unos tacos de moronga.
• Dime dónde fuiste a "mear" para ir a revolcarme.
• ¿En nalgota ocasión nos hemos visto?
• ¡En esa cola sí me formo!
• En esa cola, yo no me formo, yo me meto.
• En ese bolillo, sí embarro mi mantequilla.
• En esta noche tan fría, yo te ofrezco mi estufa, no tiene pilas ni cables, pero igualmente se enchufa.
• ¡Epa!, si esa es la cola, cómo estará la película.
• Eres como el chile verde, picante pero bien sabroso.
• Eres como el espinazo, pelón pero bien sabroso.
• Eres como la tuna verde, que el buey que la muerde se espina el hocico.
• Eres un camión con atracción delantera.
• Esos labios bigotones, te los mamo con todo y calzones.
• Flaca, tírame un hueso.
• Gordita, nos vemos en el comal.
• ¿Jugamos a la basurita?, tú te tiras al suelo y yo te recojo.
• Los ángeles no tendrán espalda, ¡pero que cola, Dios mío!
• Mamacita, vamos a peinar a la zorra.
• ¡Mamacita: chupo, mamo, ensarto, reviro, babeo, coso, descoso, estrujo, lavo, plancho y cuido niños a domiciliooo!
• Mamacita dime donde "cagas" para irme a revolcar un rato.
• Mamacita estás tan buena que te comería con todo y ropa, aunque pasara un mes "cagando" trapos.
• Mamacita, dame el Pie de Pelos.
• Mamacita, dichoso el clavo que ponche esas llantitas.
• Mamacita, dime quién es tu ginecólogo para irle a chupar los dedos.
• ¡Mamacita, me hago un sope con tu chorrillo!
• Mamacita, tú con esas curvas y yo sin frenos.
• Mamacita, dime qué hace marinela pa´que los bombones caminen.
• Mamacita vamos a estacionar el trailer.
• Mamacita, vamos a jugar a escribir una carta, tú eres el papel y yo te chorréo con mi tinta.
• Mamacita, con ese "culo" te invito a "cagar" a mi casa.
• Mamita con ese "culito" has de "cagar" bombones.
• Morena color de llanta, aquí está tu rin cromado.
• Me como tu "caca" con tal de verte "cagar".
• Me gustaría ser agua podrida para estar todo el día en tu zanja.
• Me gustaría ser baldosa, para poder verte la "cosa".
• Me gustaría ser heladero para lamerte sin parar.
• Me vuelve loco el movimiento de tus labios cuando corres los cien metros con vallas.
• Mi amor te bajo la regla a chupetones y "chin-chin" si escupo.
• Mi reina no se enoje con el chiquito, yo lo consuelo.
• Mi reina, qué lindas tetas para jugar al boliche.
• Mira nomás tanta carne y yo "chimuelo".
• Mucho jamón para este par de huevitos.
• Nena corazón de alambre, cásate conmigo y nos morimos de hambre.
• Nena, eso no es un pavito, es una granja.
• No me importan tus nalgas, no me importan tus senos, pues teniendo buenas las nalgas, lo demás es lo de menos.
• No muevas tanto la cuna que se vomita el niño.
• No tengo pelos en la lengua y me encantaría que lo comprobaras.
• Oye chula, ¿qué tu papá ya es grande?
• Papalo pa´l taco.
• Para calentar ese bombón nada mas hace falta mi varita.
• Préstala pa' no chambear.
• Préstame tu "cótex", para hacerme un té de amor.
• ¿Qué "chichocas" no te quitan la licencia?
• ¿Qué "nalgotras" ocasiones no nos habíamos visto ?
• ¿Qué te-tás creyendo?
• ¿Qué comen los pajaritos, masita?
• Qué harta carne y yo en vigilia.
• "¡Qué lindas patitas de marfil!" (piropo para las mujeres de piel blanca).
• Quién fuera bizco para verte dos veces.
• Quién fuera bolsa de mano para andar de tu brazo.
• Quién fuera mecánico para meterle mano a esa máquina.
• Quién fuera mosca para comerse tu "caca".
• Quién fuera reloj para ser dueño de tu tiempo.
• Quisiera ser aguacate para untarme en tus tortas.
• Quisiera ser ardilla para comerte, bellota.
• Quisiera ser azucar para endulzarte las toronjas.
• Quisiera ser cuervo para picarte la mazorca.
• Quisiera ser frijol para embarrarme en tu tlacoyo.
• Quisiera ser lagaña para estar en tus ojos preciosa.
• Quisiera ser ostión para acostarme con Concha.
• Quisiera ser pirata, no por el oro ni la plata, sino por el tesorao que traes entre las patas.
• Quisiera ser sardina para oler como tu vagina.
• Quisiera ser Tarzán para perderme en esa jungla.
• Quisiera ser vampiro para bajarte la regla a chupetones.
• Reinita diosa del Olimpo...
• Señor Naranjo: ¡qué buenas están sus chaparritas!
• Si así son todas las negruras, me abono a la obscuridad.
• Si tu regla fuera vino, ¡qué "pedota" me pondría!
• Si tus nalgas fueran sartén, ahí estrellaba yo mis huevos.
• Si tus pelos fueran lija, ya tendría la lengua plana.
• Si tus piernas son las vías, cómo estará la estación.
• Te abriría un boquete para robarme ese tesoro.
• Te la mamo mamacita para que te salgan pelitos.
• Te lo mamo después de "mear" y si escupo pierdo.
• Te la mamo hincado pa'que veas que soy creyente.
• Te la mamo meando pa'que me sepa a tepache.
• Tira ese y hacemos otro mejor (piropo para mujeres que están preñadas).
• "Tons" qué mi reina, ¿a qué hora sales al pan?
• "Tons" qué mi reina, ¿vamos a matar el oso a puñaladas?
• Tu padre ha de ser un escultor famoso para haber hecho ese monumento de mujer "quéres".
• Tus nalgas en mi churro.
• Usted de rojo y yo con este antojo.
• Vamos a meter a el diablo en el infierno mi reina
• ¡Vamos a ponerle mayonesa al camarón!
• Yo sí le echo mayonesa a tu telera.
• Yo sí me como tu caca en un bolillo, preciosa.
• Yo sí me hago un té con tu caballo.


Y por último, mi muy-más-rete-favorita de todos los tiempos:

¡Préstala pa' payasiar!