jueves, marzo 15, 2007

El Establo de México.

Hace poco, creo que el mes pasado vi en un Sanborns la revista Chilango. Con temor a sonar mamón (más), nunca he leído esa revista, no porque no viva en el D.F. o porque me sienta aludido por el nombre, es sólo que la publicación me da una hueva terrible; de hecho prefiero leer Atomix y cagarme de la risa con todo el humor involuntario que mes a mes, su grupo de finísimos colaboradores depositan en sus páginas.

Pero la publicación pedorra en cuestión es otra, es Chilango; y el punto es que vi en la portada un bullet que llamó mi atención.

“Chilangos vs Estado de México”

Lo primero que me llegó a la mente fue:

“Me cae que los de la revista Chilango la cagan, ¿por qué no pusieron el gentilicio a los del Estado de México? Todos sabemos perfectamente que es reses”.

-El Autor.


¡Órale! No ofenda.




Metatron’s Lounge Presenta:
Leche, broncas y el establo de México.


¿Qué es El Estado de México?

El estado de México puede definirse fácilmente como el monumento más grande a la crueldad, rusticidad y falta de cultura. Una gran extensión de tierra que día a día le rinde un homenaje a la barbarie.


El Estado de México no tiene nucleolo ni aparato de golgi.



No, no es cierto eso lo puse ‘namás pa’ prender a la banda. La neta de las netas es que El Estado de México es la cuna de la cultura.
  • La cultura de:
  • Chingar al prójimo.
  • Hablar cantado.
  • Crear tráfico en la capital.
  • Tirar basura.
  • Ser estúpidos.
  • Provocar accidentes los fines de semana.
  • Ingerir alcohol impertinentemente.
  • Chingar al prójimo.
  • Depender de la capital y no admitirlo.
  • Presumir que tienen un estadote.
  • Creer que un gran territorio hace un gran estado.
  • Idolatrar unas torres que no sirven para una chingada.
  • Hacer baches en El Periférico.
  • Chingar al prójimo.
  • Negar su realidad.
  • Contaminar El Periférico.
  • Darle poder a “Los Colonos”.
  • Creer ser de la Hi.
  • Autollamarse Satelucos sin importar en qué parte del Establo vivan.
  • Fomentar la idiotez entre sus adolescentes.
  • ... Y entre otras la cultura de chingar al prójimo.


Dios-OH-Dios... admito que todo lo antes listado no es, por ningún momento, cultura, pero ¿a poco no es gracioso pensar que lo es? Probablemente, el problema está en que los Mexiquenses (ahi’stá el gentilicio para el que se lo preguntaba), realmente creen que es cultura, y lo niegan, no obstante la practican.

Es como cuando un niño rompe un espejo y le preguntan si lo hizo. El pinche escuincle sabe perfectamente que lo quebró, pero dirá que no hasta la hartanza... o hasta que alguien le recete una serie de correctivos en cinturo-dosis.

El punto es que las Reses (gentilicio que en El Club de la Paja usamos para los ¿in?habitantes de El Establo de México) están muy, muy de la verga, lo saben y lo niegan; no sin antes lanzarle la culpa a los Defeños o Capitalinos (gentilicio correcto para aquellos que habitamos la gloriosa Ciudad de la Esperanza).

En un afán de seguir siendo la pura variedá’ y de hacernos de más y más amiguis, Ocio Crápula y Compañía le ofrece a sus queridos tres lectores, algunas de las cosas que odiamos del bululú ese conocido como el Estado de México.


Tráfico

¿Dónde está Waldo?
(Waldo es el policía de tránsito neurótico favorito del Establo)


Res (mexiquense) + Vehículo motorizado = Tráfico.

¿Sencillo no?

Si algún día estás atrapado en el tráfico, voltea a cualquier parte y verás unas placas del Estado de México, no hay pierde, esto es fácil de explicar. La gente del Establo de México no sabe manejar. ¡Dios Santo! Una niña de cinco años adicta al prozac que habla con sus Barbies mientras se masturba con una cruz tiene más posibilidades de llegar a algún lugar que un conductor mexiquense.



En primera, por algún extraño (y muy puto) motivo, el conductor promedio del Estado de México tiene la ilusoria, estúpida, insensata, mediocre y, hasta cierto punto risible idea de que puede hacer varias cosas mientras conduce.

Un conductor del Establo por lo general estará hablando por celular o en su defecto, un Nextel (al rato hablamos de la farolés), mientras habla volteará a ver a todos para que todos lo veamos hablar, acto seguido estará hablando con alguien del seguro porque muy probablemente ya le dio un tallón a algún prójimo. Lo cagado es que tras hablar con el del seguro volverá a su llamada anterior para decirle que un pinchi impertinente le dio un tayón. Luego le sangrará la lengua.

En el caso de los adolescentes... Por lo general tendrá el sonido de su automóvil tan, pero tan alto que pareciera que buscan una contusión en los oídos mientras escuchan música nigga – bling–bling – cantada – por – latinos – que – creen – ser – niggas – bling–bling, eso, o lo último de Los Cuarenta Principales.

Seguramente usted se estará preguntando algo tras haber leído el párrafo pasado:

No, no es qué música es peor (la música nigga o la programación de Los Cuarenta Principales) o por qué los adolescentes del Establo son tan pendejos, no, esas preguntas no tienen respuesta, lo que seguramente usted se cuestiona es “¿A poco los oídos se pueden contusionar?”


¿Qué? ¿Qué le suba al reggaetón?
¡No te oigo! ¡Deja le bajo a mi desmadre!


Obviamente, los becerritos del Establo suelen ponerse hasta las trancas con una facilidad sorprendente y lo saben, pero les vale verga. Suelen agarrar unas cogorzas (pedas, pal' que no sepa) tan antológicas antes de ponerse tras el volante que por un momento uno pensaría que estos chavales creen que el alcohol aumenta sus habilidades para conducir.


Cuando llegue el del seguro le decimos que fue culpa de Diosito ¿va?


Normalmente acaban estampados frente a algún muro de contención; con suerte estiran la pata, pero de sobrevivir, contarán “la anécdota de la pérdida total” como lo máximo que les ha pasado durante el resto de sus miserables y hormonalmente asimétricas vidas.

Otra constante de los conductores del Establo, ya sean adolescentes, adultos o señoras (ahorita hablamos de esas bestias satánicas), es que pareciera que no conocen las luces direccionales, ¡Santo culo de Keyra Agustina!, es casi inconcebible la manera en la que se pasan por el arco del triunfo una pinche luz.

Es en serio, si uno pone una direccional a la derecha, por lo menos siete pendejos te rebasarán por la derecha. Ahora, haciendo de lado que por la derecha, en teoría no se debería rebasar, la manera en la que aceleran estas pinches reses cuando ven una luz le da un gran sustento a dos de mis hipótesis.

  • La gente del estado de México simplemente no sabe manejar.
  • Los habitantes de este estado se alebrestan con las luces y tienen la necesidad de embestirlas, lo que comprueba que en efecto, tienen genes bovinos, ergo, son unas reses.


¡Mooo! ¡Luz direccional! ¡Mooo!
¡OLE!


Para resumir, los Mexiquenses NO ignoran las leyes de tráfico y los estándares de las buenas costumbres al volante. En serio, NO las ignoran, es más, estoy completamente seguro de el gobierno del Estado de México comienza a enseñarle a sus habitantes estas reglas desde el kínder hasta que en la secundaria ya las tienen más memorizadas que el valor de Pi.

No exagero y es que pensémoslo por un momento y veremos que ¡nadie puede ser tan pendejo al volante!, además, es simplemente imposible que sean tantos. ¡Por el amor de Dios!, la única manera de estar tan de la verga en cuestiones de conducción es que sepan perfectamente todas las leyes que rompen, lo incómodos que son y por supuesto, la cantidad de accidentes que pueden provocar, así por inercia me cae que es imposible que tanta gente sea tan estúpida.


Hay que admitir que por lo menos, los accidentes en el Establo son originales.


El transporte público del Estado de México es una mierda, así de pinchi directo, es una cagada de vaca, es más, me cae que los micros, los peceros y los guajoloteros del Establo se agarran muy buenos putazos con las cubanísimas guaguas en cuestión de cuál es más asquerosamente pinche, sin embargo, si lo pensamos un poco más a profundidad, me cae que la guagua es mejor, nomás por el hecho de que ahí le darías unos arrimacos a una cubana en vez de a una gorda jedionda (sí, con J).


¡'Ubale mi sangre, Arboledá', Vaie Dorao', Echegarai!
¡'Úbale-'úbale, todavía entran paraos'!


Por último (de lo que puedo recordar por el momento), lo que más me caga la madre de estado de México en cuanto a lo que uno puede encontrar en un automóvil, es
(léase con eco) “La señora en camionetota”, al grado que las considero mis enemigos naturales.

Es un hecho que una mujer al volante es un peligro constante, lo siento queridas tres lectoras, pero es la verdad, las mujeres y los automóviles se llevan tan bien como el cianuro y la gelatina de limón.


Primer registro del primer aparcamiento de la primera mujer que circuló por la carretera a Chiluca.


Las señoras en camionetotas son pendejísimas, no saben usar su vehículo; para una de estas madamas, la vuelta más sencillas se convierte en una maniobra de jodido 15 movimientos, son especialistas en dejar tallones y abolladuras en los supermercados, ir entre dos carriles y conducir pensando que uno lee sus mentes.


¡Cuidado Hombres X!
¡Esa señora está pensando en estacionarse en paralelo!


Sé que parece cruel, pero las ‘ñoras en camionetota son muy pinches peligrosas y cuando conducen a altas velocidades son comparable con los hombres bomba de Israel. Piénselo mi querido tercer lector, una señora con una camionetota a una velocidad alta puede chocar y hacer un desmadrototote, aunado a eso, estos especimenes del camino suele llevar a sus chilpayates.

Si la ñora en cuestión vale verga y se despanzurra contra algún muro de contención, lo más seguro es que se mate, se tuerza a los chamacos que la acompañan y tal vez a algún pobre pendejo que nomás pasaba por ahí. Igual que un bombardero suicida. La diferencia es que ésta es una bombardera pendeja.


¡Bó-li-ta! ¡Bó-li-ta!


Gente.

Adolescentes... ¿A poco no son genitales?
Los pubertos-POP-pulares- del Establo de México tienen varias constantes:

  • Son brutos como sólo una tabla puede ser bruta.
  • Las mujeres suelen estar buenísimas.
  • Los hombres suelen tener expresión de vulnerabilidad ante la vida.
  • Siempre andan de antro.
  • Obviamente, son -terriblemente- fresas.


Cheo: ¿Cómo dices que se llama eso Fefe?
Fefe: Creo que le dicen piso.
Todos: OHHH Piiisooo.


Los adolescentes del Establo de México sólo perpetúan la decadencia del estado. Visitar cualquier centro comercial se convierte en una lluvia de miradas y búsqueda de etiquetas en la ropa ajena. Sinceramente no lo entiendo, pero pareciera que los niños creen que viven en Rodeo Drive, en Orange County o Hollywood Boulevard, pero niños, ¡están equivocados!, viven en un pinche estado lleno de gente pinche.

Esto me lleva a subrayar algo importante, lo de la ilusión de vivir en un eterno capítulo de Melrose Place sólo aplica en los habitantes del sur del estado, aquellos que tienen cierto contacto con la luz y la sabiduría de la capital, porque todos los que viven más pa’rriba, más pal’ norte, pasando el monte puesn’, se preocupan más por cuidar la milpa y por aprender a leer y escribir. Curiosamente, esta gente es más civilizada y humana que aquella bola de indios que quieren sentirse capitalinos sólo porque viven cerca del D.F.



Ellas: ¡Nos encanta el sexo anal!
Ellos: ¡Qué bueno que tenemos amiguis con Strap-ons!


Los colonos

Los colonos, como su nombre lo indica, son personas que basan su vida en todo aquello que les dicta su colon, está un poco de más mencionarlo, pero estos muchachos suelen cagarla mucho, mucho, muuucho.


¡Mira Herman!
Ruth ya aprendió a taparse la nariz cada que haces vibrar el sillón.



Los colonos son aquellos que, según cuenta la leyenda, fueron expulsados de La Ciudad de México cuando se opusieron a la idea de la educación laica y al libre credo, originalmente se establecieron en las faldas de lo que ellos llamaron, La Sierra del Resorte, a la que le rendían tributo lanzándole vírgenes cada sábado.

Un día no pudieron darle su tributo a la sierra; ésta se enojo y lanzó jugo de tomate incandescente. Poco tiempo después, con la cola entre las patas, regresaron al D.F. se les dio un pequeño lugar en el norte y se les iluminó con sabiduría. De entrada, era un La Sierra del Resortevolcán y se llama Popocateptl, y en segunda, sacrificar vírgenes es estúpido. Al poco tiempo de ser iluminados se volvieron al catolicismo. Siguen siendo estúpidos hasta la fecha.

Fuera de guasa, los colonos, hasta donde yo sé, son todos aquellos que tienen un terreno o casa en la zona sur del Estado, esta élite no es más que un montón de nacos que creen que vivir incomunicados del mundo es la mejor manera de crecer.

Los colonos son los culpables de:

  • Que la zona sur se conozca como Ciudad Satélite.
  • De querer separar Ciudad Satélite del resto del estado.
  • Llenar de escuelas Lasallistas la zona sur.
  • Rajarse y ya no querer más escuelas.
  • Querer más universidades.
  • Ya no querer más universidades.
  • Evitar la creación de líneas de metro que unan el Estable con el D.F.
  • Quejarse porque no hay un buen sistema de transporte.
  • Evitar que se construyan zonas comerciales en la zona sur del Establo.
  • Exigir que el D.F. cree más fuentes de trabajo para esta bola de gorrones.
  • De autoensartarse constantemente.

Los colonos apestan, pero tienen dinero, tienen poder. Un ejemplo claro de cómo los colonos son estúpido es la idea de hacer de la zona sur un estado independiente... ¡Ja! Antes no lo quisieron hacer país.

Se nota que los que lo propusieron no tienen ni la más reputa idea de los desmadres políticos que se crearían de admitir su propuesta. Gracias a Dios alguien les puso un alto.



La flor más bella del Molinito.



Los Satelucos.


¡Admirad el monumento al concreto!



Seres pendejos con egos inflados, los satelucos son aquellos que viven en “Ciudad Satélite”. Por cierto, este nombre lo adquiere porque está alrededor del D.F. ¿no es lindo?, hasta para el nombre de su cuasi-estado dependen de la capital. ¡Pobres pendejos! Le doy la razón a Huevo cuando dijo: “Mi escroto rodea mis tanates y no por eso se quiere llamar Ciudad Escroto”.

Definir la zona de influencia sateluca, así como a los satelucos es complicado, pues, según tengo entendido, Ciudad Satélite es constituida por un pedacito de Naucalpan, uno de Valle Dorado, uno de Atizapán, uno de Santa Mónica, uno de Calacoaya, uno de Chiluca... y así continúa con varios tramos estratégicamente divididos por zonas marginales llenas de gente pobre que no es inn.

Volviendo con las comparaciones de Medio Oriente, los Satelucos son como los Kurdos. Según estos cuates, Kurdistán es un tramito de Armenia, uno de Turkia, uno de Irán, otro de Irak, un pedacito de Siria... Me cae que vez llamarse Ciudad Satélite deberían de considerar llamarse Satelistán.


Faroles.


¡Agua!
¡Viento!
¡Fuego!
¡Tierra!
¡Homosexulidad!
¡Grasa!
(Los nuevos planetarios son seres tristes)



Dentro de los Satelucos, hay una subespecie conocida como los faroles o “Los Chicos Azules”, de éste último apodo salen el de pitufos.

No es que Los Chicos Azules sean Panistas (aunque el Establo es uno de los pocos que Felipe Calderón e incluso Fox podría pesar con cierta seguridad de no ser apedreado como en la antigua Israel) lo que pasa es que a estos energúmenos les da por ir a un lugar conocido como “La Zona Azul” a darse arrancones y a realizas cuasi-carreras cuasi-clandestinas.

Como en buena película gringa de carreritas, es normal ver en este tipo de eventos a un montón de perras que se caen de buenas, así como coches que parecen salidos de Pimp my Ride.

La diferencia más clara entre los arrancones de la Zona Azul y los que vemos en Fast and the Furious es que aquí no hay dobles de carreras, así que los madrazos son dia’devis y los muertos no necesariamente son los villanos del filme. O participantes en la carrera.

Si los Pitufos no andan corriendo sus coches en La Zona Azul es normal verlos en las diferentes plazas del Establo presumiendo sus coches y hablando por un Nextel a todo volumen (de ahí lo de faroles). No está mal que lo hagan, digo si yo tuviera un auto como el de esos gorilones -disculpe usted que no dé detalles, pero no sé de automóviles- seguro que también andaría presumiéndolo, lo que yo no haría, y que estos infelices hacen de manera arbitraria, es poner música reggaetonera a todo lo que dan las bocinas mientras le presumo el motor de la nave a cuanto coche se me empareje.

Uno pensaría que eso de presumirle la máquina a todos coches que pasan es algo ligado con marcar territorio; usted sabe, para demostrarle a sus posibles competidores a lo que se van a enfrentar, pero ¡no!, los pitufos le presumen motor a cualquier cabrón que tenga la desgracia de estar junto a ellos, no importa que sea una Caribe, un Bocho, un Chevi o una Bicicleta Apache.


Duran, duran. Duran, duran...


Y retomando lo de la música... si usted va en su automóvil y escucha reggaetón a todo lo que da por alguna autopista, calle, callejón o fiordo drenado, voltee y mire las placas del automóvil, seguro viene del Establo de México. Si las placas no son del estado seguramente el dueño es un negro, la única raza que es CASI tan naca como las reses del Establo.


Las gatibuenas.

¿Quién dice que nomás los americanistas están de la súper verga?


El gentilicio correcto para las féminas del Establo sería Vacas, pero desde que éste fue tomado por cualquier mujer gorda de pocos escrúpulos, se tuvo que buscar algo ad’hoc para las daminas que viven en tan glorioso estado.

La definición correcta para estas morras es “Gatibuenas”, ¿la razón? ¡Simple!

Por algún motivo que no podemos asegurar, no obstante, se lo adjudicamos a alguna de las migraciones que se dieron lugar pasadita la revolución mexicana y a los matrimonios entre mexiquenses y bailarinas desnudistas; las chicas del Establo de México están, por lo general, muy buenas; obviamente hay excepciones que remarcan la regla (que a muchas no les ha de estar bajando en este momento), pero como ya dijimos, suelen estar en un estándar alto.

El pedo de las chicas del Establo es que, por su cercanía con el Distrito Federal, se cotizan más que una modelo húngara, pero vamos, es un precio que uno está dispuesto a pagar por la calidad de chuleta que se cargan las pedorras éstas. Pero al tratarlas un poco uno se da cuenta de una triste realidad. Las mujeres del Establo de México son gatísimas.

Tiene malos gustos, hablan como La Chupitos (o como una RBD que pal' caso es lo mismo) y para divertirse sólo piensan en antro o en pedas. Nosotros creemos que su necesidad por estar en antros se debe a que necesitan estar en un lugar donde nada las obligue a hablar, pero de hacerlo, tengan la seguridad de que nadie escuchará el montón de pendejadas que suelen escupir.

Por lo general la conversación de una chica del Establo se reduce a su último exnovio; con el que tronó hace tres días y lo conoció hace cinco en (¿a que no adivinas?) una peda. También hablan de los últimos accidentes automovilísticos en los que fueron partícipes o de las nimiedades de su vida en casa de papi.


La Continua migración.


Izquierda, reses del Establo.
Derecha, ciudadanos del D.F.


Habla con cualquier persona del Establo de México y te dirá que su estado es lo máximo, que es una maravilla y que el D.F. es una cagada, de hecho yo, que soy capitalino, siento que el D.F. es una cagada, ¡pero lo es gracias a las pinchis reses!

Todos los días, uno puede observar el fenómeno que he definido como el Eterno Éxodo; éste consiste en gente -reses- del Establo que van al D.F. a trabajar por las mañanas y reses que van de regreso a sus corrales por las noches.

En ambos casos, uno puede observar el fenómeno por el tráfico increíble que se crea sobre periférico o cualquier otra vía que tenga la mala suerte de soportar sus pezuñas. A todo esto yo pregunto, ¿por qué si el Establo es tan maravilloso sus reses tienen que venir a pastar a la capital?

La pregunta es realmente estúpida, no por su estructura, sino por su contexto, ya que todos los que hemos tenido que vivir cerca de este pinche lugar sabemos que no hay fuentes de trabajo en el Establo y todos los juniors que se han graduado de La Salle, la UVM, el Cristóbal Colón, el Colegio Alemán y cualquier otra pincho-escuela del Establo tienen que venir a las tierras bajas del D.F. a conseguir trabajo.

Me cae que si la mitad de las filosofías de las escuelas mencionadas -que por lo general tienen que ver con el futuro empresarial de sus egresados- se cumplieran, todos los estudiantes crearían fuentes de trabajo en su mugrosa tierra y dejarían en paz mi mugrosa tierra.

Estoy de acuerdo en que tal vez uno que otro egresado del Kiplin (¿qué escuela puede ser tomada en serio cuando su nombre es el mismo que el de una marca de bolsas para mujer?) haya creado alguna fuente de trabajo en el Establo; en serio que no lo pongo en duda, el pedo es que no todos los egresados lo hacen y por lo tanto, tengo que soportar sus pinches caras y las pinches placas de sus pinches coches en el Distrito.


En conclusión.

El Estado de México es una chingadera, es un lugar lleno de gente estúpida que no sabe respetar cosas simples como la moral y los buenos modales. Ya ni qué decir de las leyes, en Establo sólo se respeta la ley de la gravedad y me cae que hasta eso lo pongo en duda.


Foto tomada a las afueras de Chiluca.



Ruvalcaba lo acepta:

Admito que el viaje a Sinaloa estuvo rudo, pero no mames Deavid... me cae que sonarte todos los días el tráfico del Estado de México es más pinche que todos los pumpers y cosplayers del mundo.

Y tú, sí tú, tú que estás leyendo este texto y te sentiste aludido por la verdad depositada en cada una de estas palabras, no lo dudes y mándale un recadito a Deavid Author, él con gusto lo leerá y, si siente que tiene la cantidad exacta de humor involuntario lo publicará en éste, el capitalino Club de la Paja.
Y a otra cosa mariposa. Deavid se siente feliz y contento, porque este mes uno de los artículos que escribió para Maxim llegó a la portada. No lo dude más y vaya por su copia. En este mes en Maxim El Autor nos habla de los diez fenómenos más grandes de Internet y de cómo multiplicar tu dinero. No sea tacaño y compre Maxim.


Así como me gustan, encueradas.



Gasta tu dinero en esta revista para que aprendas a multiplicarlo.
Es un buen negocio.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

solo UNA cosa. Chiluca NO es CIUDAD SATELITE. CHILUCA es ZONA ESMERALDA. un lugar del cual espero nunca veas. NO quiero que se llene de gente como tu (ARROGANTE). espero que un dia un "sateluco" te ponga en tu lugar. porque expresarse asi de la gente es lo mas bajo que hay. MAMON!

Anónimo dijo...

NO MAMES AMIGO EN SERIO, SOLO LLEGUE HASTA LA MITAD DE TU ESTUPIDO BLOG, COMO ES POSIBLE QUE TE EXPRESES ASI DE PAISANOS TUYOS AHORA VEO POR QUE GENTE DE OTROS ESTADOS HABLA MAL DEL DF Y LOS ODIA, CRITICAS SU CULTURA COMO SI TU VIERAS MUCHA, EXACTAMENTE COMO DESCRIBISTE A EL ESTADO DE MÉXICO YO ME IMAGINO QUE TU ERES ASÍ, ESA ESCRITURA DA ASCO, PERO BUENO CHINGA MUCHO A TU PUTA MADRE TE LO DIGO DE TODO CORAZÓN, POR CIERTO YO NACÍ EN LA BONITA CIUDAD SATÉLITE, PERO HACE 20 AÑOS QUE VIVO EN LA MIGUEL HIDALGO. Y TE PUEDO ESCRIBIR QUE TANTO EN EL DF COMO EN ESTADO HAY GENTE MAMONA Y GENTE AMABLE, TU ERES MAMONA.

Anónimo dijo...

En la madre, qué cagado está esto. Generalizaciones de este tipo nunca son ciertas, aunque si este texto no tuviera algo de verdad nadie se ofendería. Creo que el punto aquí es que está cagadísimo.

Anónimo dijo...

Que asco de post.

Y tan de la verga que lo tuviste que difundir años después en Twitter colgándote de un hashtag.

Lo único que quedó claro es que si antes eras un Pendejo ahora estas todavía más. Felicidades!

Pudo ser un buen post, porque efectivamente: El Estado de México es ampliamente criticable, pero como no tienes ni pedorra idea de lo que hablas no tuviste como sustentarlo más que diciendo estupideces. Taaaache entonces y ahora.

Tantita madre, wey.

Gisela Guadalupe González Granados dijo...

jajajajajajajajajajajjajajajajajajajjaja, ya me queda claro no sólo porque son odiados en el Edo. de México sino en todo el país, está claro que no sabes que es el Df y porque se llama así, cual es el objetivo de esa gran ciudad, no voy a hablar mal de los defeños ni me desgastaré justificando tu ignorancia

Anónimo dijo...

Amigo!!! cuanta verdad escurre en tu publicación, sólo me gustaría aderesarle un poco más con estas precisiones:

Ciudad Satélite es el 2do. proyecto de lo que se conoce como "ciudades satélites" (si parece redundante, me explico, en teoria es un lugar con todos los servicios y que no depende de otros lugares.) el 1ro en México fué Tlatelolco, construido para vivir en ese lugar sin la necesidad de salir a otro lado (con teatros, cines, escuelas, bibliotecas, etc.) Solo que en Ciudad Satélite no funcionó
, al final quedo absorbida por la masa urbana y solo quedaron sus pendejas torres que te indican (ya te falta poco para el D.F..

Tambien te faltó de los Creidos de "Lomas Verdes", nombre y proyecto chaca tomado de Green Hills en EEUU. claro aquí a la mexicana.

Y por ultimo te faltó la joya de la corona...¡¡¡ SU HIMNO !!!, así es, el Edo. de Méx tiene un Himno, tan solo de escuchar su letra, te das cuenta que desde niños los enseñan que son PREPOTENTES y la PRISTINA CUNA, de la nacion.

Anónimo dijo...

Sí, ochocientos años después de su publicación dejo un comentario :>

A todas las reses ardidas, good luck, pero este post es la verga en vinagre. Se puede decir más fuerte, pero no más claro: PINCHE GENTE MIERDERA LA DEL ESTABLO.

Sólo te faltó poner la descripción de Toluca, que es, en esencia, lo mismo que pusiste, pero con viejas HORRENDAS como Orco y todo más pedorro y jodido...

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