jueves, mayo 09, 2013

Un largo rato. (IV)


Metatron's Lounge presenta:
"La Vida Detrás del Mostrador."

Un largo rato. (IV)


Lisa Landgrave… Ese nombre retumbaba en la preparatoria.

Literalmente; pues corresponde a lo que alguna vez fue un tanque hormonas envuelto en grasa que, durante años (tres generaciones de adolescentes hijos su puta madre para ser exactos), aguantó toda la carrilla que un ser humano puede aguantar. Y más.

Por supuesto, tú no fuiste la excepción, sin embargo, tu naturaleza tímida en conjunto con esa “bondad que llevas dentro” y que, gracias Dios, se queda muy adentro, representaste el menor de los males de esa mujer.

Hace tiempo regresó a tu vida, pa ser exactos, un día que inocentemente babeabas por el culo a una atlética desconocida, que resultó ser ella. Quien te atrapó mientras babeabas por su culo. Sutil. Por lo menos te dio su número y te pidió que le llamaras.

En un giro más inesperado, te armaste de valor y le llamaste. Pero Lisa te tomó como paño de lágrimas, que no te extraña en lo absoluto, después de todo lo que has vivido, conoces muy bien “La Zona del Amigo de la Amiga Buenota”.

Pero ¡oh sorpresa!, tras despotricar contra todos los hombres y, en especial, contra su ex-novio, te confiesa que el cambio radical en su imagen fue inspirado por ti. Por el peor de sus males.

La responsabilidad no se te da naturalmente y cargar con algo como un cambio de imagen para complacerte es, en efecto, halagador, sin embargo, también es grande, más grande que tú.

Aún más si consideramos que nunca fuiste bueno con Lisa, hay que subrayarlo. Simplemente fuiste el menos culero.

Pero eso no es todo, Lisa amenazó con suicidarse si no le hacías caso y así, lo que comenzó como una muy buena oportunidad para un muy buen acostón con una mujer muy buena, se convirtió en una pésima experiencia que terminó a las 4:20 de la madrugada… ¡Justo cuando decidiste invitarla a cenar para platicar más a fondo!... Y cuando sus calmantes hicieron efecto.

Pero los identificadores de llamadas existen y tu esperanza de que Lisa pensase que todo fue un sueño se fue por el caño. O el coño. Un hoyo.

Lisa te llamó al siguiente día, te dijo que quería verte y que con gusto aceptaba la invitación que le hiciste para ir a cenar. Así que, desvelado, cansado y tras soportar un infierno en la oficina, te quedaste de ver con la mujer más guapa con que la jamás habías deseado estar.

Durante toda la velada, Lisa levantó incontables miradas, excepto la tuya. Podías notar que todos los hombres y varias mujeres; por diversas razones todos, volteaban a mirarla. Eso no te importaba. Sabes que no quieres estar con alguien que basa su felicidad en la opinión de un ser miserable como tú.


-¿Por qué no me miras Milan?

-Porque estamos en la Condesa, todo mundo se ha parado a verte, por lo tanto te has vuelto mainstream y yo, quiero mantener mi estatus de Hipster.
-Estoy leyendo cuántos árboles salvo al aceptar manteles hechos de papel reciclado.


-¡No me estás poniendo atención!

-¿Cuál es tu problema? ¡Todos los demás lo hacen! ¿Por qué es tan importante que yo te mire? De verdad Lisa, si en este momento te levantas y dices “este pendejo no quiere aprovecharme, estoy disponible, ¿quién me lleva a pasear en su Jaguar?”, más de tres COMPRARÍAN uno para hacerlo…
-Mmm… ¿No te inquieta saber que al estar hechos de papel reciclado, invariablemente, hay papel con caca en nuestros manteles?


-¿De qué hablas?

-Está bien que quieras borrar la inexplicable buena impresión que esta mujer tiene de ti, pero ¿papel con caca? ¡Vamos! Podemos hacerlo mejor.
-Seguro hay una serie de procesos químicos para limpiarlo ¿no crees?


-¿De-qué-chigados? ¿Te-pasa? ¡Milan-Vosak!

-Eres una mujer guapa que -¿quiéeen lo diría?- Se dedica al modelaje, vives prácticamente cruzando la calle de este restaurante elitista, tienes éxito, tienes dinero y también tienes un trastorno en el cerebro del tamaño y peligrosidad de Mecha King-Ghidorah quien, por cierto, también era controlado por una mujer, pero eso no es todo, tu Mecha King-Ghidora podría derivar en un suicidio por mi culpa y ¿sabes…?
-Te voy a ser honesto.


-¡Vaya! ¡Hasta que al fin me miras!

-Normalmente me quedo adentro, pero en verdad… ha sido tanto tiempo… Lo siento…
-Mira Lisa, no sé exactamente qué demonios pasa por tu cabeza, pero, en tus palabras ¡O-EM-GEE! Me vale… ¡Ver!-¡Ga! ¿Entiendes? Admito que eres… puta madre… ¡Sorprendentemente atractiva! ¡Encabronadamente atractiva! ¡En serio! Pero ¡NIUS-FLASH! Eso no lo es todo en esta vida. Y sí, te costó mucho trabajo, hiciste mucho ejercicio y dietas, pero ¿cuántas veces más crees que puede resultar interesante? Porque ¡DARLEEEN’! Ya lo mencionaste cinco veces y… ¡AM SO-RRE!, pero desde la primera dejó de ser noticia…


-Yo…

-¡Espera!
-¡Ya casi termino!... Como te decía… Eres guapa y te va bien en tu trabajo ¡felicidades! Bien por ti, en serio, me da singular gusto, no obstante, hay dos grandes problemas:

El primero: No tenemos tema de conversación. Nuestros mundos son diferentes, nuestras dimensiones son paralelas, tú eres Candy-Candy y yo soy Dragon-Ball. Me da hueva escucharte hablar de las pasarelas y los catálogos y de hombres y mujeres de nombre “Francois”.

Pero el más importante… el “imposible de ignorar”… Tienes un problema mental que va más allá de la evidencia que me permite ver mi espada del augurio…

Ojalá sólo fuera tu inseguridad… ¡que no veo de dónde chingados sale! -pero ahí está- ¡No! ¡El problema es que me amenazaste con suicidarte si te colgaba! ¿Lo recuerdas? ¡Fue ayer! Porque yo sí me acuerdo, como si lo estuviera leyendo y citando, dijiste:

“¡Si me dejas me mato!, ¿oíste? Ya me quería suicidar y cuando te vi pensé que valía seguir viviendo la vida, pero veo que estoy equivocada.”

Tsss… Temo decirte que eso no le pone duro el fierro a nadie…


-Yo…

-Por la mierda reseca en mi culo… ¡Esta mujer no entiende! ¡Cabrón! Levántate y lárgate. No es lo que haría un caballero, pero, por un lado, no eres uno y, por el otro, esos dos mamados de la mesa de enfrente sólo estaban esperando una excusa para ponerte en tu madre y bajarte a Lisa. Y algo me dice que esas últimas exclamaciones activaron sus testosteronas.
 -Lo siento Lizz…


-Gracias Milan…

- Por la mierda reseca en mi culo… sí… de nuevo… Eso es taaan vago… puede seguir lo que sea, desde: “Gracias Milan por la deliciosa velada” (0.00000001%), hasta, “gracias Milan, es lo que necesitaba para tomar una decisión” (4.2%) o, “Mamados de la mesa de enfrente ¡traedme sus hueso y me entregaré en vuestros brazos!” (7.9%)…

Ojalá sea: “Adios Milan… estoy disponible, ¿quién me lleva a pasear en su Jaguar?” (0.002%).
-… De nada.


-Exacto… de nada.

-¡0.0004%!
-Lizz… esos mamados de la mesa de enfrente vienen directo para acá y algo me dice que quieren marcar territorio orinando mi cadáver.


Y en efecto… dos mamados vestidos con camisas de seda tres tallas inferiores a las correspondientes para hombres de su tamaño, pero que, irónicamente, son numéricamente superiores a la suma de sus coeficientes intelectuales, te ven, te señalan, se dirigen a ti.


-¡Bésame!

-¿Estás pendeja?
-¿Estás loca?


-Sí. Lo estoy. Bésame.

-Opción 1. Besar a la chica más hot de todo el restaurante y quedar como el más alfa de los machos alfa en un radio de 20 Km.

Opción 2. Sucumbir frente a un baño de testosterona en forma de puñetazos, patadas y sí, probablemente, orina.
-¡Opción 1!


-¿Perdón?


Nunca se te ha dado ser “el macho”, es más, este momento, en el que tomas a Lisa por la nuca y la quijada, jalándola hacia ti para darle el beso más real que has dado en tu vida (que ha sido el único momento digno de ser catalogado como “varonil”), fue producto de tu cobardía.

Un beso siempre es cosa de dos, y Lisa te corresponde de un modo tan diferente… tal vez es porque, de cierto modo, estás cumpliendo una fantasía de la prepa… tal vez sólo sea que ella sí sabe besar o tal vez…

Sea lo que sea, tus ojos se perdieron en lo profundo de esa sensación; no sabes cuánto tiempo pasó, pero cuando volviste a mirar, los mamados, junto con un montón de argumentos y prejuicios que tenías habían desaparecido.

Aunque es más probable que, al pasar, la testosterona de los mamados se haya combinado con la que soltaste en medio del beso y estés pensado con los huevos.


-¿Esa era la opción número uno? Me gustó…

-¡Mierda santa! ¿Cómo lo hizo? ¿Qué? ¿Cómo? … ¿Es que tienes dos lenguas?
-Sí… fue buena opción.


-¿Cuáles eran las otras opciones?

-Okey… esta mujer es una diosa del beso, ¡por el amor de Dios! No vayas a cometer una estulticia…

Oh no…

La cabeza de comando está cambiando… en cualquier momento comenzarás a pensar con la que engorda y no es manteca. ¡Rápido! Elige bien tus palabras, alguna distracción, preferentemente graciosa, evitando la ilusión… ¡Puta madre! ¿Qué haría Obi-Wan Kenobi?
-Errr… La “Orden 66”, hace que los clones eliminen a todos los Jedis.


-¡Jajajaja! ¡Como en Episodio Tres! ¡Qué ocurrente eres! ¡Jajaja!


-Siento un disturbio en La Fuerza.
-¿Te gusta Star Wars?


-Milan… Era una gorda aislada por la sociedad…

-Ni te ilusiones… Conociendo tu suerte, seguro resultará ser tu hermana…
-I have a bad feeling about this…


Resulta que, mientras permanecía aislada de la sociedad en la lípida cárcel de su pubertad, Lisa desarrolló un gusto por Star Wars y la animación japonesa.

No son -¡para-nada!- Los cimientos de una relación; menos con alguien que abiertamente ha declarado que ha pensado en atentar contra su vida y que, para darle sazón a la chingada, te ha chantajeado con eso. Pero hay que admitirlo, Star Wars es difícil de ignorar…


-¡Jajajajajajaja! ¿Sales con Lisa Landgorda y es tu dawta porque le gusta Star Wars?

-Tru aim-pas uan-jondred tousan mails, aim-filin very estiiil.
-Tu carencia de fe me resulta molesta… Y… Ya no está gorda. Checa… porque, mira… ¿de…? ¿De qué? … ¡A sí!, de… ¡Lisa! ¿Qué te quería enseñar de…? ¿De Lisa?... ¡Sí-sí! ¡Lisa! Pero… … ¿Qué si tengo fotos…? ¿De…? ¡A huevo! ¡Mira! Tengo fotos en mi teléfono.


-¡Goaaa! ¡No mames! ¡Esto ya despegó! ¡Ésta es la Langorda?


Hay que admitir que la idea de establecer y mantener una relación de pareja basada en Star Wars, suena estúpido, ¡ridículo!; por el puto amor de Dios, ¿quién demonios -en sus cincos sentidos- está dispuesto a basar su vida amorosa en La pinche Guerra de las putas Galaxias?

Sólo unos locos o un par de terribles y aburridos personajes de un no menos terrible y aburrido cuento… ¡Sin embargo!

¿A cuántas personas que basan sus relaciones de pareja en cosas más “tradicionales” y que han fracasado conocemos? Porque, siendo honestos, ¿quién dice qué está permitido en una relación? ¿Vogue? ¿TV y Novelas? ¿Kwanza?

Es verdad, a lo largo de la vida, uno se topa con innumerables parejas que se conocieron en un “antro de moda” y sí, comenzaron a salir, pero la relación no progresó, nunca llegó a más, nunca llegó a un matrimonio, ni a vivir juntos por más de una semana.

También están los eternos enamorados, los que se conocen y, dicen, amarse desde la secundaria; esos clásicos ñoños que celebran todas las fechas de sus vidas. Hasta que se salen de su zona de confort, y descubren cuán de hueva se han vuelto por estar expuestos el uno al otro.

¿Y qué tal los que dicen “casémonos y hagamos una familia”? ¡Uhhh-huhu-hú! ¿Con cuántos matrimonios fracasados nos cruzamos en nuestras vidas? Chingos.

No hay un estándar de normalidad en lo que uno basa una relación con otra persona más allá de querer estar el uno con el otro y si eso es Star Wars, pues ¡que la fuerza los acompañe!

Lisa puede parecer banal así como frívola, sin embargo, es más observadora de lo que uno podría pensar, aunque no se necesita serlo mucho para percibir tu reacción cuando te diste cuenta de que le gusta Star Wars.

Su conteo de Midiclorianos es alto, en salidas y llamadas posteriores, ha sabido mantener la conversación viva y en el lado de la luz.

Aunque de vez en cuando, las charlas se han ido un poco hacia el “Lado picoso” y te ha mandado varias fotos de ella modelando su conjunto de “La Princesa Leia Esclava”.


-¡No mames man! ¡Es la Langorda!

-An’ai tinc mai espei’ship nous huich way tu-gooo…
-Te voy a enseñar… Mira… … ¿Qué?... Te iba a… ¡Ahh! Ya viste la… ¿La…? ¿Ahí tienes mi celular?... ¿Ya…? ¿Ya viste las fotos?


-¡Sí mon! ¡Es una modelo! ¡MON! ¡Eres como Peter Parker! Pero en vez de pegarte a la pared, te pegas al suelo.

-Tell mai’Lizz ai’lov jer very much… she nouus!!!
-No mames… … No mames… ¿Qué hora es? ¿Cuánto tiempo…? No mames… Lizz… ¿Habló? ¿Qué hora es… en Zihuatanejo...? ¡Dame mi cel! ¡Tengo que hablarle.


-Mon… No creo que sea buena idea hablarle a ¿Lizz?

-Graun control tu meiyor Tom!
Yur circuits’dedz! Ders somenthing gruon!
-¡Güey! Tengo que hablarle… préstame mi celular… ¿qué hora es? ¿Cuánto tiempo…? ¡Dame mi celular L’Chú!


-Mon… Estás-bien-pachi-pedo.

-¿Ca yu jir me meiyor Tom?
-¡Tengo que hablarle L’Chu! ¿Qué hora será en Zihuatanejo?


-¿Neta le vas a hablar así?

-¿Ca yu jir me meiyor Tom?
¡Sí!


-¿Y qué le vas a decir?

-¿Ca yu jir me meiyor Tom?
-Que… Pues… la… que la… ¿Qué le digo? ¡No manches! No le he hablado… L’Chú…


-Estás hasta el pito, aguanta mon…

-¿Ca yu…?
-¿Cuánto ha durado esa canción?


-¿Cuál canción?

-Jir aim sittin in mai tin-can far abov de’moon…
-Una de Bowie…


-No lo sé… un buen rato…

-Planet ert is blu… an ders noting ai-can dooo…
-L’Chu… Oye… L’Chú, creo que sí… creo que sí la quiero…


-¿A la Landgorda? ¡Estás jooked! Te la quieres coger disfrazada de Greedo…

-Comienza a ser… un poco molesto que le digas Landgorda… Ella es… me gusta… es mi… ¿Padawan…?
-Cabrón… ¡no le digas Landgorda…! ¿Okey? ¿Okey…? ¡Okey! … Ok… ¿Va?... ¿Okey…? Ya no le digas así…


-Perdón mon… costumbre…

-Quiero hablarle… ¡pero no mameees! Estoy… ¿Qué demonios estoy? ¿Estoy qué?... Estoy lejos de ella… y… ynoestápadre…
-¿Sabes qué quiero? ¿Sabes? ¿Sabes qué es lo que más quiero? Lo que más quiero… ¿Sabes qué es? … Quiero… Quiero hablarle y decirle que la quiero… que… que la quiero ver…


No llevas la cuenta, pero, entre salidas formales y visitas rápidas para tomar un café, tú y Lisa han salido un total de 14 veces; además, se han llamado en 28 ocasiones por teléfono.

A pesar de no llevar un control del tiempo que has gastando en tu nueva aventura amorosa, inconscientemente, te sorprendes por el tiempo que has logrado mantener esta relación en estatus “manita sudada”.

Y ya si consideramos las variables, es todavía más sorprendente.

Está sabrosísima.
Es una modelo.
En serio, está sabrosísima.
Le gusta Star Wars.
La ves y lo primero que dices es “está sabrosísima.”
Le gustas.
Está sabrosísima.
Ha soportado todas las majaderías que le has dicho y hecho en más de 14 salidas y 28 llamadas telefónicas.
Por el puto amor de Dios… Está bien pinche sabrosura.

Tal vez sea el cambio de perspectiva que acompaña la patada en la hombría de tu habla, equilibrio y memoria a corto plazo por combinar Jack Daniels con Flowebomb Kush y la una mezcla extraña fumada en algo llamado ED-200 BONG.

O tal vez sea que, al fin, has decidido tomar un poco de ese irónicamente escaso “sentido común”. Pero no importa, porque sea cual sea el caso, eres un pendejo y para darte cuenta de eso, tuviste que inducirte químicamente a un estado mayor de pendejismo. ¿Quién dice que dos malos no hacen un bueno?

Tu consciencia está en conflicto, no sabes qué parte de ti quiere a Lisa por lo que es, qué parte por lo que se ve y qué parte teme que alguno de los dos haga alguna pendejada. La que sea.


-Mon… ¿estás bien?

-No… no estoy bien… Santo  y portentosísimo Niño de Atocha que se venera en Santuario de Plateros en Fresnillo… ya valí verga…
-Me voy a morir… ¡Me voy a morir! Hace un chingo de frío…


-No mon… te está dando una pálida.

-No mames esto no me pasaba antes… no mames pinche L’Chú… ¿Qué me diste pinche L’Chú! ¡Can-yu jir me graun control? ¡QUÉ ME DISTE GRAUN CONTROL!
-Verga, verga, verga… Verga, verga... ¡VERGA! ¿Qué pedos pasa? ¡Graun control to meiyor Tom!


-Cálmate mon, no te pongas nervioso, es peor…

-¡Y decirme que no me ponga nervioso porque empeora se supone que debe ayudarme? ¡Puta madre! ¡Me está dando fiebre! ¡Por eso se llama bombi-kush! ¿Verdad? Me voy a incendiar.
-¡Me’stoy quemando! ¡Me’stoy quemando meiyor Tom!


-Mila’… no te estás quemando…

-¡Tienes razón! ¡Tienes toda la puta razón de todo el puto mundo! ¡Me’stoy congelando!
-¡No-no-no-n-n-no ma-ma-ma-mames! ¡No si-si-si.. siento las ma-ma-ma-ma manos!


-Calma… mon… se te pasa en una hora o menos…

-¡Sabes cuánto dura una hora en estas condiciones!
-Voy a valer verga… ¡VOY-A-VELR-VERGA! ¡Ya…! Me voy a morir.


-¡Nadie se muere de una sobredosis de mota!

-¡Yo seré el primero!
-¡Me voy a morir L’Chú! ¡Lo puedo sentir!


-Lo que deberías sentir es pena… Ven… Levántate… vamos a que te recuestes.

-¡No! ¡Déjame morir aquí! ¡Aquí…! En… en… ¡El suelo! Como un Peter Parker mexicano… ¡Déjame valer verga pegado a mi tierra!
-Me voy a morir… ¡Y no le hable a Lizz!


Es un hecho conocido que la muerte por intoxicación, cuando se da de manera aislada, es más aceptada.

No es tu caso, tú no te estás muriendo, pero sí estás intoxicado. 

Cualquier tipo de intoxicación es molesta; y sí, es innegable que“la chingada” muestra especial interés en la víctima, sin embargo, aquellas personas que rodean a un intoxicado también se la pasan particularmente mal.

Tienes suerte de que L’Chú tenga resistencia ante su Flower Kush y su “Supah-Bombah”, de lo contrario, la escena sería estelarizada por dos idiotas tirados en una terraza. Para tu suerte queda uno de pie.

L’Chú te toma por lo brazos y, como lo dicta la amistad, te arrastra hasta el sofá más cercano a la terraza. Que está en la sala. Por lo tanto tienen que pasar una puerta corrediza. Que te lastimó los talones. Y bajar por unas escaleras. Que te sacaron un zapato. Y te lastimaron más los talones.


-Ya matey, relájate… voy a hacer café…

-¡El café sólo sirve para bajar la peda! Yo no estoy pedo, estoy agonizando. ¡El café no servirá para esta cruda de realidad!
-¡No me dejes pinche L’Chú! ¡Viene por mí!


-Podría grabar esto y subirlo a YouTube…

-¡Ja-jajá! ¡Te tirarían el video porque no puedes poner snuff!
-No inmortalices mi muerte…


-¡Jajajaja! Voy por el café… Ten tu celular, no te vaya a llamar “Liiizzz”…


Si alguna vez has asistido a una boda, funeral, bar mitzvah, quince años o cualquier otro tipo de reunión social, seguro has notado que el alcohol es detonante de un sinnúmero de estupideces…

La mota también, pero a diferencia del alcohol, la hierba no te hace cometer estupideces más grandes, simplemente, diferentes.

Esto aplica para todos los tipos de narcóticos que existen… cada uno está armado con diferentes tipos de idioteces de igualmente diversos calibres.

Por lo tanto, en tu caso, el alcohol y la mota no te hacen cometer estupideces grandes, ¡por el contrario!, amplían el abanico de estulticia que puedes cubrir desinhibiendo las acciones que sistemáticamente has reprimido a través del conocimiento de la norma moral.

Eres un estúpido más libre. 

Para tu buena fortuna, acabas de adquirir un nuevo ángel guardián, un nuevo rastatraficante ángel guardián… quien además, te estima. Es bueno para ti porque al fin tienes a alguien que ha vivido más experiencias que tú cubriendo tu culo.

Por ejemplo, L’Chú ha tenido que lidiar con muchos clientes estúpidos y, drogados; lo que le ha desarrollado un “pendejómetro interno” que le ayuda a medir qué tan de fiar es un individuo intoxicado y estúpido. Por algo te regresó tu teléfono.

Tú no lo ves así, por lo menos, no todavía… Siendo francos, todavía estás bastante enajenado de la realidad como para tener un punto de vista. Irrelevante. Tomas tu teléfono, pasas entre las fotos de Lizz… ¡Santa mierda! Carrie Fisher… Lo siento… Lo siento Carrie…

Procuras dejar de pensar en Leia o en Lizz disfrazada de la princesa “Lencereia”… que es difícil. Porque estás tratando de encontrar su número. De hecho la foto de su contacto es una de esas fotos. ¿Por qué mandó tantas?

¡Al fin! Logras superar la barrera de la imagen. ¡Felicidades! ¡Haz llegado a las letras! Con un poco de suerte, el alcohol y el THC que corren por tu sangre te permitirán usar el abecedario al ritmo de un capítulo de Plaza Sésamo. Para preescolares.

Tras pasar varias veces por las primeras cuatro letras, subir, bajar; ver uno, dos, tres y cuatro “López”, logras localizar a la única Landgrave en tus contactos. Llamas…


-¡Milan! ¿Cómo estás? ¡OMG! ¡No sabes el gusto que me da escucharte!

-No sabes el gusto que me da escucharte a mí…
-Hola Lizz…

-Justo voy saliendo para el aeropuerto… Zihuatanejo es ¡SWEEET! Yo creo que llego como en tres o cuatro horas… oye… ¿Sería mucha molestia que fueras por mí?

-Tal vez haya un problema con eso nena…
-Lizz.. No me siento muy bien…


-¿Qué tienes?

-¿Alguna vez has sentido que algo se te escapa involuntariamente del cuerpo? No es un eructo, no es un pedo, tampoco un moco ni la baba… Eso es lo siento. Que algo que no sé qué es se escapa de mí.
-¿Recuerdas a Héctor L’Chú? ¡Me lo encontré!


-¿Héctor L’Chú…? L’Chú… ¿El otro weirdo con el que te juntabas en la escuela…? ¡Wow! ¿En serio? ¿Cómo está?

-Bien… Bien… Haciendo café… Mientras yo valgo verga… Ya sabes, lo que cualquier buen amigo haría.
-Bien… Oye Lizz… No me siento bien… Pero quiero que sepas que te quiero ¿entiendes? … … …


-¿Qué tienes Milan? ¿Dónde estás?


Lo maravilloso de perder el conocimiento es que es tan “deus ex machina”… ¿A poco no? Cualquier persona que se haya desmayado lo puede entender. En un instante pasas de, esperar turno en una fila de Burger King a dos policías preguntándote cuántos dedos ves, mientras que obesos varios te observan como a un Joseph Merrick cualquiera.

No sabes qué pasó, pero abres los ojos y es como si no lo hicieras, todo permanece en tinieblas, desesperadamente tratas de mover tus brazos, pero están atrapados, frente a ti hay algo que, sin aplastarte no permite moverte.


-Relájate… haz escapado de la carbonita… estás sufriendo de ceguera por la hibernación…

-¡Pero qué retrochingadas madres! ¡Mueve…! ¡Qué coños!... Mierda… mi cabeza se encogió o qué vergas…
-¡Qué demonios!


-¡Jajajaja! Perdón Milan… No pude resistirlo…

-¡Lizz! ¡Pero si estabas en Zihuatanejo!
-¿Lizz?


Una lámpara se enciende detrás de ti, tratas de reconocer el lugar, pero mientras estabas fuera, la bibliotecaria que vive en tu cabeza aprovechó toda la mierda que te metiste para pasársela bomba. Suponiendo que conocieras el lugar, en este momento no puedes ligar la palabra “cenicero” al objeto correspondiente.

En aras de limitar el factor intriga, no estás en un lugar conocido, pero tampoco es un lugar que Lisa conozca. Ambos se encuentran en la recámara principal de Amshouse.

Y lo que creías que te atrapaba, no es más que el colchón de la cama en la que te encuentras acostado boca abajo, el malentendido se dio cuando tú creíste que seguías boca arriba. Como cuando se te apagaron las luces.


-¿Cómo te sientes?

-Como un millón de… no sé… alguna moneda realmente devaluada… ¿Rublos?
-Como un idiota…


-¡Milan! Me preocupaste de verdad… ¿Por qué lo hiciste?

-Siempre había soñado con saborear metal con cada movimiento de mi lengua mientras soy regañado por la mujer más hermosa que he visto en mi vida.
-Por idiota…


Todo se parece a su dueño, y cuando uno cae desmayado, todo cae con uno, incluyendo el teléfono celular. Una vez que Lisa perdió el contacto contigo, se preocupó lo suficiente como para volver a llamarte. Siete veces.

Mientras disfrutabas de las comodidades ofrecidas en “Chalet D’Off”, L’Chú contestó tu teléfono, habló con una desesperada Lisa Langrave, quien le exprimió la dirección de Amshouse, a donde se dirigió apenas llegó de Zihuatanejo.

Para ese momento, L’Chú ya te había instalado en la recámara de sus padres y ya había calmado a Lisa en el teléfono, pero ella quería verte.

A diferencia de tu reencuentro con L’Chú, el que se dio con Lisa fue completamente diferente.

La señorita Landgrave es conocedora de arte y reconoció el trabajo de varias de las pinturas y fotografías que L’Chú tiene en las paredes de Amshouse, cosas que tú simplemente ignoraste. Por otro lado, ella sí sabe qué es un dreadlock y, aunque tampoco es gran fanática de su estética, por lo menos sabe respetarlo.

Tras hablar de las épocas de la preparatoria, de cómo Lisa bajó de peso y se metió al modelaje así como de los viajes de L’Ch. Quien intentó mantenerse al margen de sus actividades, pero Lisa lo dedujo y estaba cómoda con eso.

Sin embargo, el tema de toda esa noche y parte de la madrugada fue Milan Vosak… y la compleja sinrazón que le acompaña.

L’Chú dijo que te extrañaba, que habías cambiado, mientras que Lisa sólo se limitó a resaltar que eres una buena persona. Es curioso cómo se puede estar tan incorrectamente bien.

Después de una larga conversación que nos lleva más o menos a éste mismo punto, Lisa decidió darle las gracias a Héctor, le dio las buenas noches y subió a la recámara principal para acompañarte en lo que te recuperabas.


-¿Sabes qué? Me gustas Milan. Me gustas mucho.

-Sigo sin entender qué ves en mí… soy un don nadie, sólo soy un sueño de preparatoria... Y tú… tú eres todo lo que un hombre desea en una mujer.

Y yo no lo estoy aprovechando…

¡No mames Milan!

¡Eres como el niño puto ése que sale en Evangelion!
-Lizz. Quiero pedirte perdón… Te he tratado como… como un pendejo… cuando tú haz sido todo lo que un hombre como yo podría desear en una mujer. En verdad lo siento… Lo siento mucho… Porque. Porque te quiero más.


-¡Ohhh Milan! Tú no sabes lo difícil que ha sido para mí estar con alguien que no se enoje porque tengo que salir de viaje o que no se enoje porque hablo de mis nerdadas. ¡Me encantas!

-¡Soy el puñetero Peter pinche Parker papá!
-Sabes… esto me recuerda la última relación seria que comencé…


-¿Eso es bueno o malo?

-Lucía es la única de mis ex-novias que no quieren robar un poco de mi cabello para pegárselo a un muñeco con alfileres en las gónadas.
-He aprendido que una relación no sirve cuando el novio es un pendejo.


Al fin estás en condiciones de caminar, Lisa insiste en llevarte a tu casa, mientras que L’Chú… L’Chú se despide dándoles una pipa de agua y una gran bolsa de su “Super Bilbo Kush Mix” a cada uno. Les recuerda que Amshouse siempre será su hogar y que siempre que necesiten algo, él estará ahí.

Camino a tu departamento, piensas en todo lo que pasó en tan poco tiempo, te sorprende cómo tantas cosas pueden cambiar en sólo unas horas.

Redescubriste a un amigo, que resultó ser un dealer de hieba-de-la-buena, descubriste que sientes cariño y respeto por la mujer con la que sales y de paso corroboraste que esta mujer te quiere legítimamente.

Por primera vez, el tiempo ha jugado a tu favor, si en este momento te preguntaras ¿cuánto ha pasado? Te darías cuenta de que no ha sido el suficiente. ¡Vaya día! Hasta la pregunta “¿cuánto tiempo ha pasado?” tiene una connotación positiva.

El departamento de Lisa queda de camino a tu casa, por lo que no te extraña que, tu probable nueva novia formal, quiera pasar a su departamento, sin embargo, antes de llegar a éste se desvía y se estaciona frente a una cafetería que te resulta familiar…


-Perdón-mil por el oso Milan, pero tengo que firmar algo rapidísimo con mi nuevo agente, ven, sirve que te lo presento. Se llama Rafael Cortés.

-Rafael Cortés… Rafael Cortés… Me suena Rafael Cortés…
-Sí, vamos.


No sabes si es la resaca del alcohol y la mota, o un error en la Matrix, pero sientes (nuevamente) un extrañísimo y molesto sentimiento de Deja’vú. Intentas concentrarte en algún color, alguna figura, algo para recordar… ¡Un momento! ¡El olor! Es una cafetería… ¿Por qué el olor te recuerda carnitas y consomé de barbacoa?


-¡’Sé’Milanesa! ¡No manch’s Lis’A’poco‘ste güe’s tu novio? ¡’Sé’Milanesa! ¿Cuan’tiemp’a’apasad’güe?

-Nunca el suficiente Rafa… Nunca.
-¡Claro! ¡Rafa!

Ruvalcaba 
(en Ruv-al-ca-Vision)
agradece:
En nombre de todos los que formamos El Club de la Paja, quiero agradecerte por leer este cuentote.

Ninguno de los involucrados pensó que las historias de Milan pudieran ser tan largas, pero no nos quejamos, al contrario, lo celebramos.

Obviamente habrá más historias de La Vida Detrás del Mostrador, pero ya será para otro día.

Gracias por leernos. De verdad. Gracias.

Si quieres leer las entradas anteriores de este cuento, aquí están las ligas:

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó el cuentito. No solo tienes talento para decir pendejadas e insultar al prójimo XD Espero la siguiente entrada, sea lo que sea XD

Jve Kt dijo...

Author, me has sorprendido una vez más. Seguiré siendo asiduo lector. Gracias.

Hattori dijo...

Nunca he fumado marihuana, pero sí he tenido blackouts por alcohol...

"El niño pendejo de Evangelion", ay, mi pobre y pendejo Shinji. u___u



Ojalá veamos más publicaciones así.

Yisus dijo...

Excelente Autor, excelente. Felicidades, una vez más te has pulido, gracias por compartir esto con nosotros tus lectores.

Sir David von Templo dijo...

hacer pendejadas el señor.
Mí estimado Author... No puedo expresar con palabras lo que sentí al leer el presente texto, así que hare un esfuerzo por ser lo más claro y conciso posible: Estuvo bien chingón!

Hay ocasiones en las que la vida, es una perra, pero eso sí, tiene una afición por los terminar las cosas como las empezó...

Saludos

Ozick dijo...

Chingona la historia, y con mucha razón. Ya se extrañaba algo así.

Kyerte dijo...

¡Qué excelente cuento!
Va muy bien
Gracias autor

Anónimo dijo...

¡Muy buena historia!, se extrañaba el que el blog tuviera vida de nuevo.

Saludos

Nicolás dijo...

¡Vaya! ya son años de leerte, un largo rato!!

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